29 de Septiembre de 2026
CARRETERAS DE CANARIAS PARA DISFRUTAR EN MOTO
GC-60: de las dunas de Maspalomas al corazón de Gran Canaria
Casi 50 kilómetros de curvas, barrancos, palmerales y pueblos con encanto convierten la carretera que une Maspalomas con Tejeda en una de las rutas imprescindibles para descubrir Gran Canaria sobre dos ruedas.
Hay carreteras que parecen diseñadas para disfrutar de la moto. La GC-60 es una de ellas. Una sucesión prácticamente interminable de curvas que permite viajar desde el paisaje semidesértico del sur de Gran Canaria hasta los impresionantes riscos volcánicos de su cumbre, atravesando profundos barrancos, extensos palmerales, pueblos tradicionales y bosques de pino canario.
En apenas 48 kilómetros, el motorista descubre por qué Gran Canaria es conocida como un continente en miniatura. La carretera comienza en las inmediaciones de Maspalomas, a pocos minutos de sus famosas dunas, y asciende hacia el interior de la isla a través del espectacular barranco de Fataga, antes de continuar por Tunte, Cruz Grande y Ayacata hasta alcanzar Tejeda.
Pero el verdadero atractivo de la GC-60 no está únicamente en sus paisajes. Su trazado combina curvas amplias y de buen radio con sectores mucho más estrechos y revirados, especialmente a medida que nos acercamos a la cumbre. Una carretera que invita a disfrutar de la conducción, sin prisas y con suficientes paradas como para convertir una sencilla ruta de montaña en una excursión de jornada completa.
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De Maspalomas a Fataga: curvas entre montañas y palmerales
La aventura comienza en San Fernando de Tirajana, donde la GC-60 abandona progresivamente el entorno turístico de Maspalomas para adentrarse en uno de los paisajes más característicos del sur de Gran Canaria.
Los primeros kilómetros permiten disfrutar de una carretera generalmente amplia, con buen asfalto y curvas que se suceden mientras ganamos altura. Pronto aparecen las primeras panorámicas del barranco de Fataga, un impresionante corredor natural excavado entre montañas volcánicas.
La primera parada prácticamente obligatoria es el Mirador Astronómico de la Degollada de las Yeguas. Desde este balcón natural, situado a unos 470 metros de altitud, se contempla una de las imágenes más reconocibles del sur de Gran Canaria: un inmenso barranco que se abre hacia el interior de la isla, con las dunas de Maspalomas y el Atlántico en el horizonte.
Continuamos la ascensión hacia Arteara, donde el paisaje comienza a transformarse. El terreno árido da paso a uno de los grandes palmerales del sur de Gran Canaria, un auténtico oasis que contrasta con las montañas que lo rodean.
Aquí encontramos también la Necrópolis de Arteara, uno de los conjuntos funerarios prehispánicos más importantes de la isla, con cientos de enterramientos construidos mediante túmulos de piedra volcánica.
Unos kilómetros después llegamos a Fataga, uno de esos pueblos donde merece la pena detener la moto, quitarse el casco y disfrutar del ambiente de las medianías de Gran Canaria.
Sus casas blancas, las estrechas calles empedradas y su arquitectura tradicional conservan buena parte de la personalidad rural de la isla. Es un lugar perfecto para hacer una primera parada, tomar un café y disfrutar de la tranquilidad antes de continuar hacia la cumbre.

De Fataga a Tunte: el placer de conducir entre barrancos
Dejamos atrás Fataga para continuar ascendiendo hacia San Bartolomé de Tirajana, conocido tradicionalmente como Tunte.
En este sector, la GC-60 ofrece una combinación de curvas y paisajes que hará las delicias de cualquier motorista. El trazado sigue ganando altura mientras el entorno se transforma nuevamente: aparecen terrazas agrícolas, pequeños caseríos, palmerales y las impresionantes paredes de la Caldera de Tirajana.
Tunte constituye otra de las paradas recomendadas.
El casco histórico de esta localidad, capital administrativa del municipio de San Bartolomé de Tirajana, conserva importantes muestras de arquitectura tradicional, con la iglesia de San Bartolomé como uno de sus edificios más representativos.
Es, además, un punto de encuentro habitual para los motoristas de Gran Canaria. No resulta extraño encontrar varias motos estacionadas en sus inmediaciones mientras sus propietarios disfrutan de un café, de la repostería tradicional o de una conversación sobre la ruta.
Pero a partir de aquí, la carretera comienza a mostrar su carácter más exigente.

De Tunte a Ayacata: donde la GC-60 muestra su carácter
Si los primeros kilómetros permiten disfrutar de una conducción relativamente sencilla, el sector comprendido entre Tunte y Ayacata exige algo más de atención.
La carretera se estrecha considerablemente en determinados puntos y aparecen curvas mucho más cerradas, cambios de rasante y sectores con visibilidad reducida. También podemos encontrar tramos donde el firme está deteriorado, especialmente en las inmediaciones de Tunte.
Es precisamente esta combinación de trazados la que nos lleva a otorgar a la GC-60 una dificultad de tres cascos sobre cinco.
No estamos ante una carretera reservada a motoristas experimentados, pero sí ante un recorrido donde conviene adaptar constantemente la conducción a las características de cada tramo.
Durante la ascensión alcanzamos Cruz Grande, uno de los pasos de montaña más conocidos de Gran Canaria. Desde aquí podemos contemplar extensos pinares, profundos barrancos y algunas de las grandes cuencas del interior de la isla.
El paisaje vuelve a cambiar y el pino canario comienza a ganar protagonismo.
Tras superar la zona de La Plata, la carretera continúa hacia Ayacata, un pequeño caserío situado entre algunas de las formaciones rocosas más impresionantes de Gran Canaria.
Aquí encontramos la intersección con la GC-600, que permite continuar hacia las inmediaciones del Roque Nublo y el Pico de las Nieves.
Para quienes dispongan de tiempo, este desvío ofrece la posibilidad de ampliar considerablemente la excursión y disfrutar de otras carreteras de montaña especialmente atractivas para recorrer en moto.

Tejeda: el final perfecto para una carretera inolvidable
Los últimos kilómetros nos conducen hasta Tejeda, uno de los pueblos más conocidos de las cumbres de Gran Canaria.
Enclavado en un entorno montañoso extraordinario, su casco urbano constituye un auténtico mirador natural hacia algunos de los grandes símbolos geológicos de la isla.
El Roque Nublo y el Roque Bentayga dominan un paisaje de barrancos, montañas y antiguos relieves volcánicos que adquiere una belleza especial durante las últimas horas de la tarde.
En determinadas condiciones meteorológicas, las nubes quedan atrapadas por debajo de las cumbres y ofrecen el espectáculo del mar de nubes, una de las imágenes más características del interior de Gran Canaria.
Tejeda es también un lugar perfecto para poner fin a la ruta, pasear por sus calles y degustar sus conocidos dulces de almendra.
Desde aquí podemos continuar hacia Cruz de Tejeda por la GC-15, uno de los principales puntos de encuentro de los motoristas de la isla, o tomar la GC-210 en dirección a Artenara y La Aldea, prolongando la aventura por algunas de las carreteras más espectaculares del interior de Gran Canaria.

Siete paradas imprescindibles en la GC-60
PARADA 1. Mirador de la Degollada de las Yeguas
Una de las mejores panorámicas del barranco de Fataga, con las dunas de Maspalomas y el océano al fondo. Cuenta con paneles de interpretación astronómica.
PARADA 2. Necrópolis de Arteara
Un importante yacimiento funerario prehispánico situado entre un espectacular paisaje de palmeras y montañas volcánicas.
PARADA 3. Fataga
Un pueblo tradicional de casas blancas y calles empedradas, perfecto para hacer una parada y disfrutar de un café.
PARADA 4. Tunte
Su casco histórico, la iglesia de San Bartolomé y sus terrazas lo convierten en un lugar de encuentro habitual para los motoristas.
PARADA 5. Cruz Grande
Un paso de montaña con espectaculares vistas de los pinares y las grandes cuencas del interior de la isla.
PARADA 6. Ayacata
Un pequeño caserío rodeado de impresionantes formaciones rocosas, con restaurantes tradicionales y conexión con la carretera del Roque Nublo.
PARADA 7 (Final). Tejeda
El final de la ruta. Un pueblo de montaña con vistas privilegiadas al Roque Nublo y al Roque Bentayga, famoso también por sus dulces de almendra.

Ficha rápida de la ruta
Dificultad: 3 de 5 cascos
📍 Punto de inicio Maspalomas San Fernando de Tirajana (GC-500)
🏁 Punto final Tejeda Conexión con GC-15 y GC-210
📏 Longitud 48,3 km
⏱️ Tiempo recomendado 2-3 horas, sin contar las paradas largas
🏍️ Tipo de moto Cualquier tipo, especialmente agradable con naked, trail y sport-turismo.
🌦️ Mejor época Todo el año (Con fuertes contrastes de la costa a la cumbre)
Consejos para disfrutar de la GC-60 en moto
La GC-60 es una carretera muy atractiva para cualquier motorista, pero su variedad de trazados exige adaptar la conducción a cada sector.
El tramo inicial, desde Maspalomas hasta Fataga, permite disfrutar de curvas amplias y un firme generalmente en buen estado. Sin embargo, conviene prestar especial atención a las rachas de viento que pueden aparecer en las inmediaciones del Mirador de la Degollada de las Yeguas.
A partir de Tunte, el trazado se vuelve más estrecho y revirado. Las curvas ciegas, los cambios de rasante y algunos sectores con el asfalto deteriorado aconsejan reducir el ritmo y mantener un margen de seguridad suficiente ante la posible aparición de vehículos en sentido contrario.
Otro aspecto importante es la presencia de ciclistas. La GC-60 es una carretera muy frecuentada por aficionados al ciclismo, especialmente en los sectores de ascenso hacia Fataga y Cruz Grande. Debemos extremar la precaución al adelantar, respetar la distancia lateral de seguridad y esperar siempre a disponer de visibilidad suficiente.
Tampoco debemos olvidar los cambios de temperatura. Podemos comenzar la ruta disfrutando del clima cálido de Maspalomas y encontrarnos con temperaturas considerablemente más bajas en las cumbres, especialmente durante los meses de invierno o cuando aparece el mar de nubes.
Por último, merece la pena planificar las paradas. Los miradores y pueblos del recorrido ofrecen numerosas oportunidades para disfrutar del paisaje, pero nunca debemos detener la motocicleta en lugares que comprometan la seguridad de otros usuarios de la carretera.
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Valoración Canariasenmoto
GC-60: una carretera para disfrutar sin prisas
La GC-60 reúne prácticamente todos los ingredientes que buscamos en una buena carretera para disfrutar en moto: curvas de todo tipo, paisajes cambiantes, pueblos con encanto, miradores espectaculares y suficientes alternativas para ampliar la ruta hacia otros rincones de la isla.
Sus primeros kilómetros resultan especialmente agradables por la amplitud de la calzada y el buen estado general del firme, mientras que el ascenso desde Tunte hasta Ayacata añade un componente técnico que exige mayor atención.
Pero, por encima de todo, destaca la extraordinaria diversidad paisajística de un recorrido que comienza junto a las dunas de Maspalomas y termina entre los grandes riscos volcánicos de la cumbre.
Porque hay carreteras que se disfrutan por sus curvas y otras por sus paisajes. La GC-60 tiene ambas cosas.
VALORACIÓN ESTIMADA
🪖 Dificultad: 3/5 cascos
🏍️ Diversión: 5/5
📸 Paisaje: 4/5
🛣️ Firme: 4/5
🌬️ Exposición al viento: 2/5