22 de Julio de 2026
Volcán Naranja Canarias 2026
El encuentro Volcán Naranja KTM volvió a reunir a la familia naranja en una experiencia con un sabor especial, marcada por la cercanía del grupo, el espíritu Ready to Race y la filosofía de una marca concebida para transformar los sueños en acción, kilómetros y aventura.
Valsebike, siempre activo y comprometido con sus clientes y amigos, volvió a marcar la diferencia poniendo en escena una perfecta combinación entre ruta kilométrica, riqueza paisajística y convivencia. La propuesta incluyó la salida por equipos, la entrega de los tracks divididos por sectores, apoyo logístico durante el recorrido y un final de jornada en el hotel La Aldea Suites, donde no faltaron el ambiente festivo, las conversaciones y los buenos momentos.

La mañana amaneció calurosa en el sur de Gran Canaria, ese continente en miniatura cuyo territorio ofrece innumerables posibilidades para disfrutar de una gran jornada sobre la moto. Para evitar, en la medida de lo posible, el rigor del verano, el recorrido fue diseñado buscando la frontera del alisio y enlazando carreteras locales, agrarias y vecinales desde el este hasta el noroeste de la isla, escalando las cumbres y rozando nuevamente la costa.
Gran Canaria cuenta con una red oficial de carreteras que supera los 1.300 kilómetros. Sin embargo, incluso quienes llevamos toda una vida recorriéndola en moto continuamos descubriendo rincones, cruces y pequeños caminos capaces de sorprendernos.
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Ese fue uno de los grandes aciertos de Valsebike: mostrarnos una isla escondida, alejada de las carreteras más transitadas y de los itinerarios habituales. Pasos estrechos, lomadas, barranquillos, cañaverales, carrizos y recovecos obligaban a mantener la atención mientras ofrecían una constante sensación de descubrimiento.
El paisaje húmedo del norte conserva todavía parte del verdor ancestral de los antiguos bosques de Doramas y guarda lugares poco conocidos, reservados casi para los verdaderos sibaritas de la aventura. La subida por Firgas, San Antón, El Lance, Sobradillo, Zamora, El Prado y Cueva Corcho regaló algunos de los tramos más agradables de la mañana, entre vegetación, contrastes y continuos cambios de paisaje.

Una veintena de motocicletas animó la salida desde las instalaciones de Valsebike en Melenara. A los participantes habituales se sumaron amigos llegados desde otras islas y los embajadores chilenos de Toro Sucio, Cristian y Tito, quienes compartieron experiencias y presentaron sus propuestas para viajar por el mundo en moto a través de Valsebike Aventuras, después de completar una inolvidable travesía por la Patagonia.
El ambiente KTM pintó de naranja el asfalto en una de esas ocasiones especiales en las que vuelve a reunirse una gran familia. Al término de la jornada se habían recorrido cerca de 250 kilómetros, acompañados por un eficaz apoyo logístico y por la atención permanente de la organización.
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La parte más exigente llegó en la franja comprendida entre el Parador y Artenara, donde el calor de las cumbres puso a prueba a los participantes. La más refrescante y espectacular apareció al cruzar los acantilados y túneles de Faneque, con el océano Atlántico extendiéndose a nuestros pies.
También hubo tiempo para detenerse, mirar y preguntarse dónde estábamos. Pajonales, El Roque, El Álamo, Lomo Jurgón, Monagas, Risco Prieto, Cueva Oscura, Zamarrita, Pajaritos, Jardín de Corvo, Cuevas del Monte, Piedra Molino, Barranquillo Frío, Palomino, Artejevez, Piso Firme o Maninidra fueron algunos de los nombres que aparecieron durante el recorrido.

Incluso Miguel sorprendió a Javi recordándole que en Gran Canaria también existe un Tegueste, como en Tenerife. Ahora podríamos preguntarnos cuántos de esos lugares recordamos haber atravesado y cuántos seríamos capaces de señalar con el dedo sobre un mapa.
Esa es precisamente la grandeza de nuestras islas y, especialmente, de este pequeño continente en miniatura: en apenas unos cientos de metros pueden cambiar el clima, la vegetación, la luz y el paisaje.
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La llegada al hotel La Aldea Suites puso el broche perfecto a la ruta. El baño en la piscina, el merecido descanso, la cena compartida y las conversaciones prolongaron la experiencia más allá de la carretera. Porque Volcán Naranja no consistía solamente en acumular kilómetros, sino en generar recuerdos, fortalecer amistades y disfrutar del verdadero sentido de viajar en moto.
Durante el encuentro también hubo oportunidad de presentar la nueva KTM 990 RC R, acompañada por la KTM 1390 Super Adventure S: motocicletas concebidas para quienes continúan soñando con nuevas prestaciones, recorridos y aventuras.

En un mercado en el que la proliferación de marcas obliga a reforzar la identidad y el sentimiento de pertenencia, las propuestas de Valsebike Aventuras representan un soplo de aire fresco. Su planteamiento se distingue por cuidar los detalles, buscar rutas diferentes y fortalecer los vínculos entre quienes comparten una misma pasión.
No se trata únicamente de organizar una salida. Se trata de mimar cada concepto y conceder a la experiencia la importancia que merece. Los comentarios recogidos al finalizar la jornada hablaban de satisfacción, confraternización, sorpresa y alegría. Objetivos plenamente cumplidos.
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En el plano personal, una de las mayores alegrías fue conocer a nuevos compañeros con muchas experiencias por compartir: Jero, Mario, Carmelo, Cristian, Alberto, Tito y tantos otros cuyos nombres quizás se escapen después de un primer encuentro, pero cuyo valor humano permanece.
Desde ahora forman parte de esta amistad motera.
Y respecto a los compañeros habituales de tantas batallas, sigue siendo una fortuna conservar la amistad y continuar ilusionándonos juntos con nuevos proyectos, rutas y encuentros.

No perdamos las mañas, amigos, porque la terapia que nos regala la moto durante el rodaje, cuando se complementa con un mismo espíritu libre, nos transforma y nos ayuda a encontrar la mejor versión de nosotros mismos.
Gracias a todos por compartir la experiencia del Volcán Naranja KTM, por las conversaciones, las risas, los kilómetros y la compañía.
Nos encontraremos muy pronto en la siguiente aventura, salida, carrera o evento. Porque, incluso en una isla que creemos conocer de memoria, siempre quedará un nuevo camino por descubrir.