03 de Julio de 2023
La frase: “tu moto va donde miras”, es tan oída como cierta. Tenemos que mirar donde queremos que vaya nuestra moto. Es muy común que por falta de confianza muchas veces miremos justo donde no queremos ir, a una piedra, una rodera o agujero y justo ahí acaba nuestra moto.
En el pilotaje off road no solo tenemos ojos en la cara, debemos imaginar también que tenemos ojos en los hombros y en las caderas y que dirigimos todos tus ojos y ponemos nuestra intención donde queremos que vaya nuestra moto.
Con la mirada no sólo dirigimos la moto; también nos regalamos tiempo para reaccionar y anticiparnos a la gestión de obstáculos y peligros.
Un estudio dice que el ser humano tarda 1 segundo en reaccionar ante un peligro. Desde que ve el peligro hasta que ejecuta la acción de frenar o esquivar pasa 1 segundo.
Si nosotros anticipamos nuestra mirada 3 segundos por delante de la moto, es decir miramos dónde va a estar nuestra moto dentro de 3 segundos, nos regalamos dos segundos para anticiparnos y planificar cómo reaccionaremos ante algo inesperado.
Y no solo para lo inesperado, también nos regala tiempo para analizar el terreno y saber cuánta inercia y cuánta velocidad debemos construir o encontrar con suficiente antelación las referencias y puntos de frenada.
En curvas cerradas la mirada va anticipada al menos un cuarto de curva, o todo lo que el terreno nos permita.
Lo que hace que la distancia a la que miramos sea relativa al tiempo, es porque no es lo mismo anticipar dónde va a estar mi moto dentro de 3 segundos a 10 km/h, que dónde va a estar mi moto dentro de 3 segundos a 100 km/h.
