23 de Agosto de 2026
BMC, el filtro que mejora la respiración del motor
La firma italiana aplica su experiencia en competición a una amplia gama de filtros de aire lavables y reutilizables, desarrollados para favorecer el flujo de aire y cuidar la protección del motor.
Una elevada capacidad de filtración, un flujo de aire optimizado y la posibilidad de lavar y reutilizar el filtro durante miles de kilómetros. BMC traslada a las motos de calle la experiencia adquirida en escenarios como MotoGP y WorldSBK con una gama de filtros de aire que combina algodón multicapa, fabricación Full Moulding y soluciones específicas para cada aplicación. Distribuidos en España por BIHR, están disponibles para un amplio abanico de marcas, modelos y segmentos, tanto en versiones Standard como Race.
No todas las piezas importantes de una moto están a la vista. El filtro de aire permanece oculto dentro de la caja de admisión, pero desempeña una función esencial: permitir que llegue al motor el aire necesario para su funcionamiento mientras evita la entrada de polvo, suciedad y otras partículas que pueden resultar perjudiciales.
Encontrar el equilibrio entre ambas funciones es precisamente uno de los principales retos en el desarrollo de un filtro. BMC lleva décadas trabajando sobre este componente y trasladando al producto de calle la experiencia adquirida en competición, donde la admisión forma parte de la puesta a punto y debe mantener sus prestaciones incluso bajo condiciones especialmente exigentes.
La gama destinada a motocicletas cuenta con aplicaciones para numerosos fabricantes y cubre desde scooters y modelos urbanos hasta naked, deportivas, touring, custom o motos de orientación adventure. Cada referencia se desarrolla para adaptarse a una aplicación concreta y sustituir directamente el filtro instalado en la caja de aire original.
Respirar mejor sin dejar de proteger
El trabajo de un filtro de aire exige encontrar un equilibrio entre dos necesidades: facilitar el paso del aire hacia el motor y, al mismo tiempo, impedir que polvo, suciedad y otras partículas lleguen al interior de la admisión. Para conseguirlo, BMC utiliza un elemento filtrante de algodón multicapa impregnado en aceite de baja viscosidad y protegido por una malla metálica.
A esta construcción se suma el sistema de fabricación Full Moulding, una de las características distintivas de los filtros BMC. El elemento filtrante queda integrado en un único molde de caucho, sin juntas soldadas, reduciendo posibles puntos débiles y dando forma a una pieza específica para la caja de aire de cada motocicleta. La malla de aleación, recubierta de resina epoxi, protege además el algodón frente a los vapores de gasolina, la humedad y la oxidación.
El resultado combina flujo de aire y capacidad de filtración. Según los ensayos realizados bajo el estándar ISO 5011, BMC declara una eficiencia de filtración del 97,5 %, con capacidad para retener impurezas superiores a 7 micras. De este modo, el filtro favorece la respiración del motor sin perder de vista su función principal: protegerlo frente a las partículas presentes en el ambiente.

Del paddock a la moto de cada día
La experiencia de BMC en competición es uno de los pilares del desarrollo de la marca. Sus filtros están presentes en campeonatos como MotoGP y WorldSBK, entornos en los que el funcionamiento de la admisión y la constancia de sus prestaciones se someten a unas condiciones especialmente exigentes.
Ese conocimiento tiene también su reflejo en la gama destinada al usuario, articulada en torno a filtros Standard y Race. Los Standard están concebidos como sustitutos directos del filtro original para un uso habitual, mientras que las versiones Race están orientadas a aplicaciones de carácter más deportivo en las que se busca favorecer todavía más el flujo de aire.
De esta forma, BMC cubre desde las necesidades de quien busca sustituir el filtro convencional por una solución lavable y reutilizable hasta las de usuarios que requieren una configuración más orientada a la conducción deportiva o al circuito.
Lavable, regenerable y preparado para seguir rodando
Una de las principales diferencias de los filtros BMC frente a los filtros convencionales de papel está en su mantenimiento. Cuando acumulan suciedad, pueden lavarse, volver a impregnarse de aceite y reutilizarse mediante el kit específico de limpieza y regeneración de la marca, Esto permite prolongar su vida útil y mantener sus prestaciones con el cuidado adecuado.
La marca recomienda realizar este mantenimiento aproximadamente cada 20.000-25.000 kilómetros, aunque el intervalo debe adaptarse a las condiciones de utilización. Una moto que circule habitualmente por ambientes con mucho polvo, arena o pistas sin asfaltar puede requerir revisiones y limpiezas más frecuentes.
Con el mantenimiento adecuado, el filtro puede seguir acompañando a la motocicleta durante muchos kilómetros, reduciendo la necesidad de sustituciones periódicas y manteniendo sus características de filtración y flujo de aire.
Distribuidos en España por BIHR, los filtros BMC cuentan con referencias específicas para un amplio número de marcas y modelos. Una solución que trabaja lejos de la vista, pero que cumple una función fundamental cada vez que el motor toma aire.
Así, el filtro deja de ser una simple pieza de sustitución periódica para convertirse en un componente reutilizable, pensado para acompañar durante más kilómetros a quienes cuidan su moto desde dentro. Porque antes de abrir gas, antes de subir de vueltas y antes de sentir la respuesta del motor, hay algo que ya está trabajando: el aire que entra, se filtra y permite que todo empiece.
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