|  Suscribirse  |   Acceder   |   Contactar

¿Qué tiene 645 CV y seis ruedas? Un trio de Hondas Fireblade 2020

06 de Octubre de 2020

¿Qué tiene 645 CV y seis ruedas? Un trio de Hondas Fireblade 2020
Honda CBR1000RR-R SP Fireblade 2020
Highlights: Cilindrada 1000 cc | Peso 201 kg | Potencia 215 CV | Asiento 830 mm | Carnet A | Precio 25.900 €

La electrónica es la clave para que cualquier usuario, con un mínimo de experiencia, sea capaz de domesticar una moto de 215CV como la Honda CBR1000RR-R SP Fireblade 2020. Y no se trata de un atípico caso aislado; de una sola tacada juntamos a los tres felices propietarios del modelo deportivo más deseado de Honda Canarias y disfrutamos con ellos de una experiencia que pone de manifiesto la evidencia de que cada vez es más fácil divertirse de forma segura y sacar más partido a una auténtica “superbike” que hereda la tecnología de MotoGP.

 

Honda ha conseguido mediante una unidad de medición inercial IMU que permite conocer la posición exacta de la moto en aceleración, frenado o desplazamiento lateral y hacer que frenos, suspensiones o motor intervengan para ofrecer la respuesta más conveniente, el piloto pueda decidir si quiere más o menos intervención de la electrónica para una conducción más asistida, y por lo tanto, más segura.

 

Ahora que la normativa Euro5 amenaza con borrar de los catálogos las deportivas de pequeña/mediana cilindrada, las marcas se han visto obligadas a poner toda la carne en el asador en los motores de un litro, o más, y dotarlos de nueva tecnología para hacerlos más eficientes, limpios y fáciles de exprimir. Lo mismo ocurre con la parte ciclo, cada vez más sofisticada a base de suspensiones semi-activas que aumentan el nivel de confort y rendimiento de manera considerable.

 

 

La CBR1000RR-R-SP es la Fireblade más radical de la historia de Honda… ¡Hasta el momento!

 

Para buscar rivales en el mercado a las tres protagonistas de nuestra prueba tendríamos que escudriñar entre modelos exclusivos como la Panigale V4 S de Ducati, la YZF-R1M de Yamaha, la S 1000 RR de BMW, la ZX-10R Special Edition de Kawasaki o la RSV4-RF de Aprilia, superdeportivas todas ellas que suelen ser las primeras de cada marca en recibir las novedades tecnológicas más avanzadas del momento.

 

En el caso de la Honda CBR1000RR-R SP Fireblade 2020 bebe directamente de los desarrollos que realizan sus marcas en competiciones como MotoGP o el Mundial de SBK, donde la electrónica juega un papel fundamental en todos los ámbitos. La nueva base para Bautista en Haslam en el Mundial de SBK ha cambiado el método de trabajo y evolución de una superdeportiva alada. Parte de una base pura de competición a la que se ha domesticado a base de electrónica, con un motor y un comportamiento que la hace realmente competitiva.

 

 

Aunque Honda ha decidido poner dos versiones en el mercado; CBR1000RR-R y la CBR1000RR-R-SP, ha sido esta última la que ha conquistado desde el primer momento a los aficionados a las motos más deportivas del mercado, sin que su precio (25.900 euros) haya supuesto una barrera insalvable a la hora de cumplir sus sueños. En este ENLACE pueden ver en reportaje que hicimos de la presentación internacional en el Circuito de Qatar

 

El motor tetracilíndrico en línea, que es el mismo tanto para la versión normal, la Honda CBR1000RR-R, como para la CBR1000RR-R-SP, entrega 214,6 CV a 14.500 rpm, con un par motor de 113 Nm a 12.500 rpm, unas cifras que la colocan como una de las motos más potentes del mercado. Donde más se diferencian una de otra es en la suspensión y los frenos, que en el caso de la SP Fireblade, nuestras tres protagonistas, recurre a una horquilla Öhlins de 43mm y un monoamortiguador trasero también firmado por Öhlins. Los frenos premium vienen equipados con pinzas firmadas por Brembo Stylema y dispone de cambio semiautomático Quickshifter de serie y batería de litio

 

 

Juan Miguel Santana, Adexe Díaz y Valentín Díaz, los felices propietarios de estas exclusivas superdeportivas accedieron de buen gusto a la propuesta que les hicimos desde Canariasenmoto; rodar juntos por las carretas de Gran Canaria para conocer de primera mano el motivo que a cada uno de ellos les llevó a decidirse a comprar una moto que muchos podrían calificar de radical o excesiva, pero como veremos, eso es algo que poco tiene que ver con la realidad.

 

Los tres vienen de motos deportivas y tienen experiencia aunque no sean habituales del circuito o de la conducción a saco. Los tres disfrutan de la Fierblade a su manera, que en ningún caso se nos antoja como radical. Y es que una moto así puede colmar los deseos de quien no sueña cada fin de semana con meterse al circuito o ir desgastando deslizaderas en cada curva, de hecho, ninguno se presentó el día acordado con mono…

 

 

Los poco más de 200 kilos -201, para ser exactos- en la báscula para una moto de 215CV no supone problema alguno para ninguno de ellos. “Es una moto muy noble en la trazada”, presumen. Y es que Honda confía en un chasis de doble viga de aluminio con un basculante, también de aluminio, que es más largo, fuerte y ligero, y que le hace ser muy manejable y estable. 

 

Además cuenta con innumerables asistencias a la conducción: ABS con asistencia en curva, antiwheelie, plataforma de medición inercial Bosch de seis ejes, tres modos de potencia, regulación electrónica del freno motor, control de deslizamiento, Honda Selectable Torque Control con hasta nueve niveles... y todo ello de serie.

 

 

Juani Santana con su Honda CBR1000RR-R SP Fireblade 2020

 

La Fireblade de Juani Santana luce orgullosa el “74” de Daijiro Kato, su querido, adulado y desgraciadamente desaparecido piloto japonés de Saitama. “Siempre ha sido mi ídolo, me encantaba su pilotaje. Me dolió mucho su fallecimiento tras el accidente en el Gran Premio de Japón de 2003, hace ya 17 años”, reconocía, no sin cierta emoción. “Además falleció el mismo día de mi cumpleaños. Su dorsal, el 74, siempre me acompaña en mis motos y no podía por menos que estar en mi recién estrenada CBR1000RR-R SP”.

 

 

Juan Miguel Santana comenzó en el mundo de las motos al manillar de una Derbi. De esa moto escuela pasó a una Aprilia 125 y a partir de ahí, su trasero no se ha apeado de las deportivas aladas de Honda. “Me enamoré de la nueva Fireblade nada más verla en fotos. No era mi idea comprarla pero me desprendí de un coche clásico que me ha acompañado media vida y me di este capricho”, confesaba este motero de 46 años que compara su CBR1000RR de 2007 con la nueva Fiereblade como “la noche y el día”. “Es más potente, más ligera y sobre todo mucho más fácil de pilotar. Si tuviera que destacar una cualidad, sería su paso por curva”, finaliza este apasionado de la marca que disfruta cada fin de semana, acompañado de su esposa, con quien comparte vida y pasión.

 

 

Adexe Díaz con su Honda CBR1000RR-R SP Fireblade 2020

 

Adexe Díaz está impresionado por la potencia de su nueva Fierblade, “sobre todo lo que empuja desde abajo”, nos contaba este galdense de 34 años que también quedó prendado de la superdeportiva de Honda desde que vio las primeras fotos de la moto presentada en el EICMA de Milán en 2019. “es una moto realmente cómoda que se puede utilizar como una sport-touring; desde luego mucho más confortable que mi anterior CBR1000RR de 2010”.

 

 

Adexe, comparte con sus compañeros de reportaje la buena opinión de Honda Canarias, tanto en el trato que les ofrecieron en la venta como en las operaciones postventa que han tenido que realizar en el nuevo servicio técnico oficial de la marca en la calle Castor Gómez Navarro de Miller bajo. “A mis amigos se les cae la baba cuando me ven con esta preciosidad. Y no solo es bonita; va de lujo. Muchos ponen cara de sorpresa cuando les digo que cuesta 25.900 euros pero es una moto que cuesta lo que vale y pocas cosas en la vida te van a dar tantas satisfacciones, al menos a un apasionado de las motos”, afirma. “Más dolores de cabeza me está dando el manual. Es impresionante las posibilidades de regulaciones que tiene; cada día descubro algo nuevo… Regulaciones del cambio, amortiguación, freno motor, amortiguador de dirección… Ya solo me falta el mono a juego”, termina, bromeando.

 

 

Valentín Díaz “Peque” con su Honda CBR1000RR-R SP Fireblade 2020

 

“Peque”, como conocemos a Valentín Díaz en el mundo de la moto, es también cliente de la marca; de hecho tiene además de esta nueva CBR1000RR-R SP una XADV que le da grandes satisfacciones. A Valentín siempre le han apasionado todas las facetas y disciplinas del mundo de las dos ruedas: “He tenido motos de enduro y hasta quads, pero lo que más me ha fascinado siempre son las motos deportivas”, nos contaba este joven motero de 34 años que hasta no hace mucho ha tenido en su garaje una Yamaha R1.

 

 

Peque reconoce que le ha sorprendido la comodidad de la nueva Fiereblade: “Es la racing más cómoda que he conducido. No es demasiado estrecha de manillar ni tan compacta que no sepas dónde meter las extremidades, como en otras. Te hace sentirte cómodo y su conducción es realmente intuitiva. Va sobre raíles. Se lleva como una bicicleta; tan solo hay que pensar mentalmente la trazada y la SP la copia de manera fidedigna”, asegura mientras repasa con nosotros los costes de mantenimiento, similares a los de otras marcas, por cierto. “Las regulaciones y su adaptabilidad a tu forma de conducir te permiten llevarla como si fuera una naked, así de sencillo”, termina, reconociendo que el precio no es barato “pero con todo lo que trae esta moto difícilmente podría costar menos… y en Canarias nos ahorramos una pasta. Mira lo que vale en la península”.

 

 

Honda da respuesta a las necesidades de comodidad, rendimiento deportivo y seguridad.

 

Cada uno de ellos se la ha comprado con argumentos diferentes y para darles el uso que le demanda su propio carácter como motero, pero lo que les une a los tres es el orgullo de tener una exclusiva superdeportiva de calle que es lo más parecido a la moto de competición que, en manos de Álvaro Bautista y Leon Haslam, defiende los colores de HRC en el Mundial de Superbikes.

 

Sin menospreciar a sus rivales, la Honda CBR1000RR-R SP Fireblade 2020 ha sido pionera en adaptarse a la Euro5 y en elevar las prestaciones, integrando de paso una tecnología del más alto nivel, especialmente en aquellas orientadas de forma específica a facilitar la conducción de una moto que hereda mucho ADN de la más alta competición. Y es que si ya has probado los placeres de las motos racing, coincidirás con nosotros que: nunca son suficientes, porque siempre, cuanto más, mejor.

 

 

Una obra de arte tecnológica que tres canarios pueden presumir de tener en su garaje.

 

“Montar en esta nueva Fireblade es toda una experiencia… Probar su capacidad de aceleración es fascinante. Pero hay que ser consciente de que requiere cierta experiencia en moto y saber muy bien lo que haces”, advierte Peque. Sin embargo, Juani insiste en que “no es excesiva. Dispones de todo un arsenal de soluciones electrónicas y mecánicas para tenerlo todo bajo control”. “Es una moto de más de 200 CV que sorprende por la facilidad de conducción… Es más controlable, divertida y manejable de lo que puede parecer viendo solo los fríos datos”, sentencia Adexe.

 

En definitiva, una moto que sin ser barata precisamente (25.900 euros) colma los deseos de sus felices propietarios. Y es que la tecnología y materiales necesarios para construirla, así como la tecnología que consiga domesticarla para un uso civilizado en la vida real, no es que sea barato y eso se refleja en el precio de la que, para muchos, es la mejor deportiva del mundo y de la historia de Honda.

 

Nuestro agradecimiento a Juan Miguel Santana, Adexe Díaz y Valentín Díaz por su colaboración

Empresas Relacionadas

Galería de fotos47 fotos

 
Te recomendamos
 

PUBLICIDAD
MOTO OCASIÓN Suzuki V-Strom 1000 XT Adv Sport Tourer - 9000 €

Canariasenmoto.com - El portal de la moto en Canarias - Aviso Legal - info@canariasenmoto.com - Mapa Web - Mapa Web Completo - Accesorios - RSS