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Prueba Indian FTR 1200 S Carbon, los yankees apuestan por la deportividad

02 de Julio de 2020

Prueba Indian FTR 1200 S Carbon, los yankees apuestan por la deportividad
Indian FTR 1200 S Carbon 2020
Highlights: Cilindrada 1.203 cc | Peso 231 kg | Potencia 124 CV | Asiento 805 mm | Carnet A | Precio 17.990 €

Para todos aquellos que no tuvieron la suerte de gozar, también en canarias, de aquellas carreras en óvalos planos de tierra apisonada, hablarles de motos “Flat Track” es algo que seguro que les suenan a chino pero, sobre todo en América, siguen celebrándose, con enorme éxito de audiencia en las cadenas yankees que las emiten, por cierto. Indian ha querido hacer un homenaje a su FTR 750 con la que ha llegado a conquistar tres títulos Grand National seguidos de los campeonatos de Flat Track.

 

Inspirándose tanto en su modelo de competición como en ese prototipo que salió a la luz en 2017, nace la gama Indian FTR 1200, modelos que abren una nueva etapa para la firma estadounidense. Indian ha dotado a sus nuevas motos de un diseño totalmente ligado a la competición de flat track, con una posición de conducción erguida y con un manillar ProTaper de aluminio que hace que el aspecto sea calcado al de las motos de competición de esta disciplina. Motos llamativas, potentes y listas para dar rienda suelta a tus ansias de pasión.

 

La protagonista de nuestra prueba es la FTR 1200 S Carbon, una versión que añade detalles específicos a la equipadísima versión “S”, como son el guardabarros delantero de fibra de carbono, el bisel del faro full-led de fibra de carbono, las tapas de depósito/airbox de fibra de carbono, la cubierta del asiento del pasajero en el mismo materia, el escape Akrapovič en posición baja en color negro y una exclusiva placa en la consola central con la marca ‘FTR Carbon’.

 

Precio Indian FTR1200 S Carbon.- 17.990 euros

 

 

Pese a su descarada apuesta por la deportividad, la FTR 1200 guarda esa imperturbable esencia “retro”.

Pocos modelos como la Indian FTR 1200 S Carbon encarnan con tanta elegancia y rigor el espíritu indomable que tanto se prodiga en la actualidad en el mundo de las dos ruedas. Un modelo que llega con el objetivo de ser uno de sus buques insignia del catálogo de la marca que representa el Canarias, Autos Vegueta (Indian Motorcycles Canarias). Lo que se ha hecho con esta nueva versión 2020 es básicamente coger la base de la “S” y retocar de forma sutil aspectos de su estética.

 

La gama FTR1200 se aleja de todo lo establecido hasta ahora por el fabricante estadounidense. El objetivo en la marca del grupo Polaris era ofrecer a sus clientes, y a los nuevos que la FTR1200 va a acercar a sus filas, una motocicleta más dinámica y deportiva, extrayendo todo el potencial de una base mecánica de gran fiabilidad como la que incorporan las Scout y desarrollando un conjunto a su alrededor basado en el diseño de la FTR750. Así pues, esta 1200 es considerada por ellos como una “Tracker Street” o lo que sería una moto de carreras sobre pista plana homologada para la calle.

 

 

Diseño tan elegante como irreverente

Seguro que si te detienes en las formas de la FTR no encontrarás nada anormal no nada que no hubieras visto antes ya en otras motos, pero el conjunto es innovador. Rezuma descaro mientras mantiene ese toque retro que la hace tan atractiva. Indian ha recurrido a proveedores externos para muchos de sus componentes, pero ha tenido la virtud de saberlos conjugar con certera armonía, sacando a relucir toda la creatividad posible para poner en el mercado un producto diferente o, por lo menos, algo diferente al resto. Chasis y basculante están fabricados en sección tubular similar a la de la versión de competición.

 

Los frenos, las suspensiones o la electrónica son en la mayoría componentes suministrados por otros fabricantes, siendo el motor, el chasis y el diseño del conjunto -como en la mayoría de los casos- obra de la propia marca y es ahí donde pueden dar su toque de gracia. Esto es lo que ocurre con la FTR 1200 que, gracias a su línea de cintura muy plana, un centro de gravedad rebajado al máximo y ese bloque motor de 1.203cc que hace funciones estructurales junto al entramado tubular, forman el pilar fundamental de esta nueva creación. Una moto de aspecto musculoso y una planta que hace volver las miradas de los adictos, o no, a la gasolina.

 

 

Como en todas las Indian, el diseño final gira en torno al prestigio bicilíndrico, ese dos cilindros en V a 60 grados para el que han extraído una potencia de 124 CV a 8.250 rpm y un par de 120 Nm a 5.900 rpm. Aunque a priori pueda parecer el mismo que incorpora la Scout, muchos han sido los elementos rediseñados para adaptarlo a la nueva montura… Por ejemplo, la admisión se ha diseñado de manera similar a la FTR750 de carreras, habiendo recolocado la caja de admisión de aire sobre el motor con el fin de optimizar el flujo y maximizar la potencia. 

 

La utilización de magnesio en algunos elementos o incluso el cigüeñal de baja inercia para permitir subir algo más de revoluciones, son otros de los aspectos renovados además de un aumento de la cilindrada hasta los 1.203cc – diámetro de los cilindros 3 mm mayor- y la relación de compresión hasta los 12.5:1.

 

 

Aunque a priori pueda parecerlo, la FTR 1200 no es un mastodonte con ruedas. Es más compacta que lo que se aprecia en las fotos, o mejor dicho, su volumen está muy bien compactado a pesar de tener una batalla que supera los 1.500 mm o unas llantas de 19” y 18” para el tren delantero y trasero respectivamente. Lo que no han conseguido rebajar ha sido la altura del asiento “840mm”, una de las tallas más altas de la categoría. La posición en marcha es excepcional, pero tendrás que estar atento a la hora de detenerte, si no superas el 1,75 de altura.

 

Como decimos, la Indian FTR 1200 utiliza una combinación de llantas de 19" delante y 18" detrás. Son unidades de aluminio fundido de 10 palos que portan neumáticos radiales Dunlop DT3-R (120/70R19 60V y 150/80R18 70V) especialmente desarrollados para este modelo por su huella de tipo Flat Track, exclusivos para Indian. Para las suspensiones, Indian y Sachs han logrado una moto muy equilibrada, con ambos trenes trabajando en perfecta armonía, encontramos una horquilla invertida con barras de 43 mm de diámetro y 150 mm de recorrido y un monoamortiguador trasero con depósito de gas separado, totalmente ajustables. 

 

 

Los dos discos frontales de 320 mm de diámetro se accionan mediante pinzas monobloque Brembo radiales de cuatro pistones, un conjunto muy efectivo para detener los 231 kg en seco de la Indian FTR 1200 S. También dispone de embrague antirrebote FCC y ABS, firmado por Bosch, que es desconectable. Estos elementos reflejan el carácter deportivo de esta moto, no sólo en el aspecto estético sino también en el práctico.

 

La versión “S”, la más equipada, ofrece al piloto tres modos de conducción -Sport, Standard y Rain-, que marca el comportamiento al interferir en la aceleración, la tracción y el control. Dispone de más ayudas electrónicas, montando los controles de estabilidad, de tracción y antiwheelie. También hay un modo track que desconecta con los controles y su velocidad punta está autolimitada a 200 km/h. la instrumentación es de lo mejor del mercado, con una pantalla táctil LCD de 4,3" Ride Command personalizable y con conectividad vía Bluetooth.

 

 

Montar en tan bella estampa nos hace sentirnos protagonistas del hito del fabricante americano. El asiento es alto, “pero eso es secundario ante tal profusión de metales esculpidos”, nos dice Irene Canary, colaboradora con nuestro medio en este reportaje. La moto se nota más ligera de lo que dice su ficha técnica, posiblemente porque los 13 litros de combustible estén realmente ubicados bajo el asiento, lo que mejora el reparto de pesos y baja el centro de gravedad.

 

La electrónica que al fabricante americano pone a tu servicio, se aprecia desde los primeros instantes, sobre todo si esos kilómetros discurren por una carretera terciaria de costa, con gravilla sobre el asfalto. Ahí entran en juego unas suspensiones que funcionan a la perfección, con una tarado en el que predomina la comodidad para el piloto, y una unidad IMU que se encarga de gestionar con precisión todos los parámetros de la moto, desde el control de estabilidad, el “anti-caballitos” y el ABS; y todo ello teniendo en cuenta el modo de conducción seleccionado: Rain, Standard o Sport.

 

 

Las prestaciones del bicilíndrico de 1.203cc son impresionantes, sobre todo lo notas en la descomunal cifra de par motor que convierte cualquier golpe de gas en una patada hacia adelante mientras el bronco sonido del doble Akrapovic llena de emoción tu alma motera. Se perciben pequeñas vibraciones que más que molestar, te excitan, sobre todo si escoges el mapa de motor “Sport”, más agresivo. “Lo ideal es elegir el modo intermedio que ofrece un mejor equilibrio entre entrega de motor y asistencias electrónicas”, comenta nuestra compañera Irene, tras quitarse el casco con una sonrisa tras una sección de curvas enlazadas.

 

Efectivamente, esa relación entre respuesta del gas y el control de tracción, te permite divertirte, con la seguridad de que la derrapada siempre va a estar controlada. Desde medio régimen en empuje de los 124CV se transmite al asfalto con unos neumáticos Dunlop DT3-R que si bien tienen un dibujo tipo “flat-track”, ofrecen un agarre sensacional. La caja de cambios, precisa y sin puntos extraños, contribuye a las buenas sensaciones con una entrega de potencia que hace que los 231 kilos pasen desapercibidos mientras disfrutas pilotando.

 

 

Dinámicamente la FTR1200 se comporta de forma magistral y sólo percibes un tarado “demasiado confortable” de las suspensiones cuando la exiges al máximo. El ancho manillar es uno de los secretos para este buen comportamiento en carretera. Permite ejercer una buena palanca para hacer fáciles los giros y tener un gran control sobre la rueda delantera en los cambios de dirección que te exigen las enlazadas curvas de la red de carreteras de Canarias. “No me esperaba que una moto como esta, con una distancia entre ejes tan exagerada, se comportara tan bien en las secciones de curvas”, confesaba esta piloto que ha competido en pruebas de velocidad y resistencia en Canarias y Estados Unidos.

 

La FTR 1200 es una moto que pide un pilotaje decidido, sin titubeos. Si demuestras quien manda, la trazada será imperturbable, incluso si el asfalto no está en las mejores condiciones. Para los menos atrevidos, cuando circulan por carreteras en mal estado o sobre asfaltos deslizantes por agua u otros motivos, el mapa “Rain” domestica la Indian hasta convertirla en un juguete. Y es que limita la potencia a 95CV y, sobre todo, retarda la conexión del puño del gas con el motor para que no te lleves susto alguno.

 

 

Las asistencias electrónicas se pueden desconectar si te animas a derrapar dentro o fuera del asfalto

Los frenos firmados por Brembo, con pinza monobloque de anclaje radial, garantizan la detención de la Indian en cualquier circunstancia sin el menor síntoma de desfallecimiento. Entre el trabajo de los frenos y el embrague antirrebote a la hora de detenerte y un control de tracción que entra en acción a la mínima insinuación cuando aceleras, podrás controlar todo el potencial de la FTR 1200 sin necesidad de contar con excesiva experiencia. Por mucho que su aspecto impresione, la “Flat-Track” más transgresora de Indian es una moto que facilita la conducción y la diversión, rompiendo con los esquemas establecidos en la marca.

 

La evolución realizada por Indian para adaptar un motor creado “inicialmente” para modelos custom a esta nueva categoría ha sido muy lógica, conservando la esencia y la larga tradición de la marca y sabiendo adaptarse tecnológicamente a los tiempos que corren, sin perder un ápice del sabor “Indian Motorcycles”.

 

 

La FTR1200 S Carbon es una moto que sorprende. En marcha se puede ir deprisa y la parte ciclo responde a la perfección. El paso por curva es rápido y seguro, mucho más rápido y seguro de lo que puedes imaginar. La postura al conducirla es muy natural y cómoda, nada forzada. A pesar de que asiento es alto, es una moto muy estrecha en la zona que te queda entre las piernas, esto aparte de dar sensación de ligereza, te permite moverte encima con más facilidad.

 

En definitiva, que se puede ir rápido con ella, el motor responde con potencia y carácter y, por supuesto, con una parte ciclo con suspensiones regulables de comportamiento sobresaliente, pero también es una moto de la que puedes gozar dejándola aparcada en una terraza y que la miren, porque es realmente espectacular.

 

Solicita ya tu prueba en Indian Motorcycles Canarias (Autos Vegueta)

 

Prueba realizada por el equipo de Canariasenmoto, con la colaboración de Irene Canary

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