16 de Junio de 2023
En el mundo de la moto, el Can-Am Spyder es una rara avis que ha logrado destacarse como una opción única y emocionante por su diseño de tres ruedas. El “three wheels” de Domingo Alonso Powersports, distribuidor autorizado del Grupo BRP en Canarias, monta un motor de 1.330 cc que proporciona un alto rendimiento a un vehículo atípico que combina lo mejor de una motocicleta y un automóvil deportivo, ofreciendo una experiencia de conducción inigualable.
Y ahora, ¿quieren saber porqué se ha convertido en una opción popular entre los amantes de las emociones fuertes?
Se puede conducir con el carnet tipo B
Can-Am es una de las marcas del Grupo BRP, un referente industrial que tiene una larga historia. En el lejano 1942, Bombardier comenzó a fabricar vehículos de nieve en Canadá, y desde entonces la marca ha estado involucrada en la fabricación de motos acuáticas, vehículos todo terreno (quad) y vehículos de nieve. El Spyder fue la incursión de la marca en la carretera, ofreciendo una experiencia similar a la de una motocicleta con la seguridad adicional de tener dos ruedas delanteras. Con el Spyder, Can-Am proporciona una opción para usuarios conservadores o aquellos que no tienen licencia de motocicleta, ya que se puede conducir con una licencia de conducir de tipo B para mayores de 21 años.

Hay un elefante en la habitación
Estéticamente el Can-Am Spyder F3 destaca por un diseño aerodinámico y elegante que no pasa desapercibido en la carretera. Sus líneas suaves y agresivas, combinadas con una postura baja y ancha, le dan una apariencia deportiva y robusta. Con su llamativo sistema de iluminación LED, el Spyder se asegura de ser visible tanto de día como de noche. Pero no nos engañemos; lo que destaca por encima de todo lo demás es su peculiar arquitectura con un descomunal tren delantero que lo convierte en un vehículo hipnótico para el resto de usuarios de la vía.

Motor Rotax de 3 cilindros y 115 cv
El motor original de 900 cc en configuración V2, fabricado por Rotax y utilizado en motocicletas como la Aprilia Mille de la época, fue reemplazado por un motor de tres cilindros en línea de 1.330 cc y 115 CV, también fabricado por Rotax, factoría que es propiedad del grupo canadiense. El motor, que anuncia un consumo de 6,3l/100 km, declara una tasa de emisiones de 155 g/km. A diferencia de los modelos Riker de 600 y 900 cc, que cuentan con transmisiones automáticas de variador, el Spyder F3 está equipado con una caja de cambios secuencial semiautomática de seis velocidades y transmisión final por correa dentada.

Atípico bastidor de acero con asiento a 675mm
El chasis del Can-Am Spyder está fabricado a base de planchas y tubos de acero que aportan la rigidez torsional que requiere un vehículo de casi 450 kilos de peso, incluidos los 27 litros de su depósito de combustible. El doble tren delantero se apoya en un doble trapecio, independiente en cada rueda, gobernado por sendos amortiguadores SACHS Big-Bore, con 129 mm de recorrido. Detrás encontramos un basculante monobrazo, con anclaje directo del monoamortiguador y con transmisión integrada. De la frenada se encarga un sistema de doble disco delantero, de 270mm de diámetro, la misma medida que el de la rueda trasera, accionado todo por una bomba firmada por Brembo, en maneta y pedal. Las llantas de aluminio de 15”, montan neumáticos 165/55-15 delante, y 225/50-15, detrás.

Sencillo, seguro y adaptable a todas las tallas
El Spyder F3 de Damingo Alonso Powersports equipa un cambio secuencial de seis velocidades en busca de una conducción más dinámica y sencilla para cualquier perfil de usuario. Además, para propiciar una experiencia más segura con gestión electrónica del control de estabilidad, control de tracción, antibloqueo de frenos, dirección asistida, llave codificada y detector de inclinación. Finalmente, para que se adapte a cualquier talle, el F3 está dotado del sistema que la marca bautiza como Ufit, que permite adaptar manillares y estribos a la talla del conductor.

Un diseño orientado a transmitir sensaciones
El Can-Am Spyder está diseñado para ofrecer un rendimiento excepcional, ya sea en carreteras rectas o en curvas cerradas, ningún trazado impide que el Spyder responda con agilidad y precisión, a la vez que brinda una experiencia de conducción emocionante y dinámica. Su sistema de control de estabilidad proporciona una mayor estabilidad y tracción en diferentes condiciones de la carretera, mientras que su sistema de frenos de alta calidad ofrece una potente capacidad de frenado. Además, la dirección asistida dinámica que facilita las maniobras y mejora la maniobrabilidad general de un vehículo que seduce desde los primeros kilómetros.

Un motor suave y poderoso
Desde el ralentí, el tricilíndrico del Cam-Am se siente suave, sin vibraciones, más parecido a tetra que a un bicilíndrico. Los 115 CV son tremendamente eficaces para mover con soltura la “media tonelada” que tiene que mover, con el piloto a bordo. El intuitivo accionamiento del cambio semiautomático, a base de pulsadores en la maneta izqierda, resulta adictivo para sacar todo el jugo a un propulsor con una respuesta lineal en toda la gama de revoluciones. Aunque estira sin remilgos hasta 10.000 rpm, por las características del Spyder, lo normal será utilizarlo en medios, la zona más optima y en la que las aceleraciones contribuyen a la diversión.
Estabilidad bajo control
Comparado con el Can-Am Spyder que probamos en el 2009 VER PRUEBA, la versión 2023 ofrece una estabilidad excepcional gracias a la gestión electrónica combinada de Bosch que incluye control de tracción, de estabilidad y ABS. Es asombrosa la facilidad con la que te habitúas a su dinámica y con la que disfrutas a buen ritmo de tu tramo preferido de curvas, anticipando sus peculiares reacciones. La nueva dirección asistida eléctricamente te ayuda a mover con suavidad, sobre todo a baja velocidad, donde la asistencia es mayor, en par de ruedas delanteras de 165/55-15, las medidas que tenía mi pequeño coche deportivo de los 80.

Sensaciones adictivas que te ponen como una moto
El Spider F3 pide guerra a la hora de abordar las curvas. De hecho, inspira mucha confianza a comprobar cómo las asistencias a la conducción; control de estabilidad, ABS y control de tracción, tutelan, en parte, las reacciones para que la “Y” de su atípica arquitectura del chasis, no se descomponga en ningún momento y vaya siempre con las dos ruedas por delante. Una compostura que nunca se pierde, salvo que abusemos bruscamente del pedal de freno que actúa, con menor tacto, sobre las tres ruedas. Las suspensiones firmadas por Sachs pueden presumir, cual buena banda sonora, de un comportamiento que por absoluta solvencia, pasa desapercibido.

La emoción tiene precio
Los 21.730€ que cuesta el protagonista de nuestra prueba, no convierten al Can-Am Spyder F3 de Domingo Alonso Powersports en un vehículo económico, pero si lo comparamos con una “RT” alemana, una “MTS” italiana o una “Goldwing” japonesa, puede resultar hasta un precio asequible. Además, el “tres ruedas” de BRP se puede conducir con permiso tipo B y los “más bajitos” no tien que preocuparse de si van a llegar al suelo con seguridad. De hecho, son muchos los usuarios que a pesar de que sus vicisitudes físicas no les permiten soportar el equilibrio que exigen las dos ruedas, pueden seguir disfrutando el viento en el rostro a los mandos de un vehículo tan emocionante como inclusivo.
Si quieres sentir esta emoción, solicita tu prueba en Domingo Alonso Powersports
Prueba realizada por el equipo de Canariasenmoto, con la colaboración de Alba Cuevas y Paco Santana