20 de Julio de 2025
Un mismo alma y dos estilos diferentes
Can-Am regresa a las dos ruedas como solo sabe hacerlo: desafiando lo establecido y apostando por la innovación. En el año en que celebra su 50 aniversario, la legendaria marca norteamericana renace con dos modelos eléctricos, la Can-Am Pulse y la Can-Am Origin, marcando un antes y un después en el mercado de las motos eléctricas. Dos propuestas nacidas de una misma plataforma tecnológica, pero con personalidades tan distintas como los caminos que cada una pretende recorrer.
Los amantes de la aventura sobre dos ruedas tienen un nuevo motivo de entusiasmo. Domingo Alonso Powersports, distribuidor oficial del grupo BRP en Canarias, ofrece al mercado canario las innovadoras motos eléctricas Can-Am Origin y Can-Am Pulse, dos propuestas diferentes para conquistar las carreteras y los paisajes más salvajes de las islas, a través de una experiencia de conducción única y sostenible.
En Domingo Alonso Powersports están ya disponibles:
Tecnología común, espíritus distintos
Ambas motos comparten la misma base: un chasis modular con basculante monobrazo, un conjunto motriz E-Power firmado por Rotax y una batería de 8,9 kWh, que alimenta un motor eléctrico capaz de entregar hasta 47 CV (35 kW) y 72 Nm de par desde parado. Este corazón eléctrico, refrigerado por líquido, garantiza no solo rendimiento sostenido, sino también una recarga rápida (hasta el 80 % en 50 minutos) gracias al sistema de carga CCS de Nivel 2. En ambos casos puede habilitarse la opción de limitación a 11 kW (15 CV) para poder manejarlas con el carnet A1.

La plataforma también incluye:
✔ Suspensiones multirregulables (KYB en Origin y Sachs en Pulse).
✔ Transmisión secundaria encapsulada y bañada en aceite, con bajo mantenimiento.
✔ Frenada firmada por J.Juan, con ABS y regeneración activa/pasiva.
✔ Pantalla TFT táctil de 10,25” con Apple CarPlay y conectividad vía app.
✔ Marcha atrás, varios modos de conducción y control de tracción MTC.
✔ Iluminación full LED, guantera con puerto USB, y sistema LinQ para accesorios.
Versiones estándar y especiales “`73 Edition”, homenaje al año de fundación de la marca.

Con la colaboración de María Díaz @mariagonzalezdiaz79
Can-Am Pulse: la ciudad como circuito personal
En un entorno urbano cada vez más exigente y restrictivo con las emisiones, la Can-Am Pulse representa una solución electrificada con alma rebelde. Diseñada desde cero para conquistar las ciudades, esta naked eléctrica es una síntesis de tecnología, conectividad y dinamismo, envuelta en un diseño rompedor que no pasa desapercibido.
La Pulse destaca por su carrocería minimalista y una estética vanguardista que renuncia a los convencionalismos. El bloque central amarillo, que alberga el motor Rotax y las baterías de 8,9 kWh, se convierte en su sello de identidad visual, mientras que el chasis modular y el basculante monobrazo no solo aportan un aire sofisticado, sino que también reducen el mantenimiento gracias a una transmisión encapsulada y lubricada en aceite que permanece siempre protegida.

Pero más allá de lo visual, la Pulse es una moto práctica, bien pensada para el día a día. El asiento bajo (784 mm) facilita el acceso incluso a usuarios menos altos, y su peso contenido de 176 kg mejora la maniobrabilidad en maniobras lentas, entre coches o en parkings estrechos. Las suspensiones Sachs, con 140 mm de recorrido, filtran de forma eficiente los baches de la ciudad sin penalizar la estabilidad, mientras que las llantas de 17 pulgadas calzadas con neumáticos Dunlop Sportmax GPR-300 aseguran un comportamiento predecible y seguro sobre asfalto urbano.

Prestaciones de una moto ‘grande’ ahorrándote los exámenes
El propulsor eléctrico Rotax ofrece 47 CV de potencia máxima y 72 Nm de par, disponible desde parado, lo que permite aceleraciones instantáneas sin vibraciones ni ruido mecánico. El 0 a 100 km/h en 3,8 segundos convierte los semáforos en puntos de diversión, y su velocidad máxima autolimitada de 128 km/h permite salidas puntuales a carretera sin sensación de quedarse corta.
Su autonomía, de hasta 160 km en ciudad, es más que suficiente para cubrir varios días de trayectos urbanos sin necesidad de recarga, mientras que los distintos modos de conducción (Normal, Sport+, ECO y Rain) permiten adaptar el rendimiento a cada situación. Además, la regeneración activa/pasiva y la marcha atrás integrada facilitan aún más la conducción en espacios urbanos reducidos.

Y como toque final, la Pulse brilla en conectividad. La pantalla táctil de 10,25 pulgadas con Apple CarPlay, el sistema LinQ para accesorios, la guantera con USB y el control desde el móvil a través de la app oficial convierten a esta naked eléctrica en una referencia en movilidad conectada. La versión ‘73 Edition, con detalles específicos y decoración especial, sube un peldaño más en distinción.
Con todo, la Can-Am Pulse no solo es una alternativa sostenible y funcional para el entorno urbano, sino una moto que emociona, conecta y transforma la rutina diaria en una experiencia vibrante sobre dos ruedas.

Can-Am Origin: aventura sin gasolina
Si la Pulse ha sido pensada para conquistar la ciudad, la Can-Am Origin es la respuesta a quienes desean salirse del camino establecido. Esta trail eléctrica es un homenaje al ADN más puro de Can-Am, una marca que en los años 70 arrasó en motocross y enduro, y que hoy vuelve a mirar hacia la aventura… sin gasolina, pero con toda la garra intacta.
La Origin comparte plataforma con la Pulse, pero todo en ella está optimizado para un uso dual sport. Desde el primer vistazo, su postura elevada, suspensiones de largo recorrido y neumáticos mixtos la distinguen como una moto preparada para ir más allá del asfalto. El asiento a 865 mm, las llantas de radios (21” delante y 18” detrás) y el montaje de Dunlop D606, confirman su vocación off-road, mientras que el diseño limpio y funcional encierra soluciones técnicas avanzadas que refuerzan su versatilidad.

Acelera de una manera impropia a una ‘125’
En carretera, el rendimiento del conjunto eléctrico es igualmente sobresaliente. Con 47 CV de potencia máxima y 72 Nm de par, la Origin acelera de 0 a 100 km/h en 4,3 segundos, y alcanza los mismos 128 km/h de velocidad punta que su hermana urbana. La diferencia está en cómo entrega esa potencia: los modos de conducción específicos (incluido uno Off-Road+), el ABS desconectable en la rueda trasera, y las suspensiones KYB regulables con 255 mm de recorrido le permiten afrontar sin miedo pistas de tierra, caminos pedregosos y rutas más exigentes, sin perder la compostura.
Su autonomía se sitúa en torno a 145 km en uso urbano y 115 km en recorrido mixto, cifras razonables teniendo en cuenta su mayor peso (186 kg) y orientación aventurera. La batería, refrigerada por líquido, puede cargarse hasta el 80 % en 50 minutos con cargador CCS, lo que permite planificar escapadas incluso en jornadas completas fuera de la ciudad.

¿Dónde está el truco?
La experiencia de conducción sobre la Origin sorprende por su equilibrio y confianza, incluso en manos de usuarios con poca experiencia en off-road. Su centro de gravedad bajo y su gestión electrónica permiten mantener tracción y estabilidad incluso en superficies sueltas, sin sobresaltos. La retención configurable (regeneración pasiva) es especialmente útil en descensos, actuando como freno motor y recargando energía.
Al igual que su hermana Pulse, la Origin viene equipada con un cuadro TFT táctil, conectividad total con smartphone, marcha atrás y sistema LinQ para equipaje y accesorios. Pero en este caso, además, se convierte en una herramienta ideal para la aventura gracias a la posibilidad de personalización con maletas, defensas, parabrisas y más.
En definitiva, la Can-Am Origin propone una forma nueva de explorar: silenciosa, respetuosa con el entorno y tremendamente efectiva. Con ella, los caminos rurales, los senderos de tierra o las rutas escénicas se transforman en un terreno natural de juego… sin una sola gota de combustible.

Cuando el diseño y la tecnología hablan
Ambas motos brillan por una estética muy personal. El bloque central amarillo, las formas angulosas, el basculante monobrazo y la instrumentación enmarcada por líneas modernas las hacen destacar. No hay nada genérico en su diseño. Cada Can-Am parece una declaración de intenciones.
En cuanto al motor y la batería, Rotax ha hecho un trabajo sobresaliente: entrega constante, sin picos bruscos, con una aceleración lineal pero potente. La refrigeración líquida permite mantener el rendimiento incluso en conducción exigente y mejora notablemente los tiempos de carga.
La parte ciclo ofrece buen compromiso en ambos modelos. La Pulse es más firme, pensada para una conducción ágil en curvas cerradas y tráfico denso, mientras que la Origin está claramente orientada a absorber baches, piedras y pistas rotas, con una suspensión más elaborada y recorridos largos.
La electrónica, intuitiva y bien integrada, facilita la vida del usuario sin abrumar. Se agradece especialmente la regeneración configurable (activa y pasiva), la marcha atrás y los múltiples modos adaptables.
El equipamiento, tanto en conectividad como en ergonomía, está al nivel de motos premium. Quizás se echa en falta un freno de estacionamiento o un hueco para el cable de carga, pero el resto del conjunto está bien pensado.

Diferentes sensaciones sobre dos modelos que comparten plataforma
Sobre la Pulse, la primera impresión es la de una moto ligera y cómoda. La postura es relajada, con buen control del manillar y una altura que permite llegar bien al suelo. La respuesta del acelerador es progresiva pero contundente: se lanza con fuerza, perfecta para adelantamientos urbanos o incorporaciones. La frenada regenerativa ayuda a gestionar la energía y reduce el uso del freno físico. En carretera, se siente sólida, ágil y sorprendentemente divertida. No es una deportiva, pero transmite seguridad y tiene nervio suficiente para disfrutar.
La Origin, en cambio, invita a salir del asfalto. Aunque más alta y algo más pesada, sorprende su equilibrio. En pistas rápidas se comporta de maravilla, con una dirección precisa y una suspensión que lo traga todo. El modo Off-Road desconecta el ABS trasero y mejora la tracción, lo que permite deslizar con seguridad y explorar caminos con confianza. En carretera, se comporta con dignidad, aunque el dibujo de los neumáticos mixtos le resta un poco de precisión frente a la Pulse.

El regreso más electrizante
Can-Am ha vuelto a las motos con una propuesta sólida, bien diseñada y con un enfoque claro: tecnología, diseño y polivalencia. Pulse y Origin no solo son dos caras de una misma moneda eléctrica, sino también dos formas distintas de entender el placer de montar en moto en el siglo XXI.
🔹 La Pulse es una gran opción para quienes buscan una eléctrica urbana con carácter y prestaciones más que suficientes para escapadas por carretera.
🔹 La Origin amplía el horizonte hacia la aventura, con un comportamiento off-road más que digno, sin sacrificar tecnología ni diseño.
Ambas destacan por su estética original, su nivel de equipamiento y por ofrecer una experiencia de conducción electrizante. Son, sin duda, los regalos del 50 aniversario de Can-Am a una nueva generación de motoristas… dispuestos a explorar el futuro, sin una gota de gasolina.
Los modelos Can-Am están disponibles en varias configuraciones según la potencia y acabados:
🔗 Can-Am Pulse 35 kW y 11 kW: 15.380 €
🔗 Can-Am Origin 35 kW y 11 kW: 15.790 €
🔗 Can-Am Pulse 73 Edition (35 kW): 16.450 €
🔗 Can-Am Origin 73 Edition (35 kW): 16.860 €