14 de Agosto de 2026
Zero LS1: el scooter eléctrico que redefine la movilidad urbana
El primer scooter urbano de Zero demuestra que la movilidad eléctrica ya no exige renunciar a prestaciones, calidad ni practicidad
Durante dos décadas, Zero Motorcycles ha construido una sólida reputación desarrollando motocicletas eléctricas de altas prestaciones para carretera, trail y uso deportivo. Ahora, la firma californiana abre una nueva etapa con el LS1, su primer scooter urbano, un modelo equivalente a un 125 cc que traslada toda esa experiencia al segmento donde la electrificación tiene más sentido: los desplazamientos diarios.
Gracias a Zero Motorcycles Canarias (Grupo Fedeauto), hemos podido convivir con este nuevo scooter durante varios días recorriendo distintos escenarios de Gran Canaria, desde el tráfico urbano hasta vías rápidas e interurbanas. Una oportunidad para comprobar si el LS1 es simplemente un scooter eléctrico más o si realmente aporta ese plus de calidad y refinamiento que siempre ha caracterizado a la marca estadounidense.

Diseño premium con una clara vocación práctica
La primera impresión confirma que Zero no ha querido competir únicamente en precio. El LS1 transmite una sensación de calidad superior gracias a una carrocería de líneas limpias, un diseño minimalista y unos acabados muy cuidados que lo diferencian claramente de muchos de sus rivales. La colaboración con el estudio Huge Design de San Francisco se refleja en una estética moderna que consigue resultar elegante sin caer en estridencias.
Sus dimensiones compactas facilitan enormemente las maniobras en ciudad, aunque sorprende el espacio disponible para el conductor. La plataforma completamente plana mejora la ergonomía, facilita subir y bajar del scooter y permite transportar pequeñas bolsas entre las piernas con total comodidad. El asiento resulta amplio tanto para piloto como acompañante y la posición de conducción es natural desde los primeros metros.
Uno de los aspectos más logrados es el aprovechamiento del espacio. A diferencia de muchos scooters eléctricos, las baterías se alojan bajo la plataforma, liberando un práctico compartimento bajo el asiento con capacidad para dos cascos tipo jet o para alojar una tercera batería opcional. A ello se suma una pequeña guantera con toma USB, un práctico gancho portabolsas y un conjunto pensado claramente para el uso diario.
Motor eléctrico eficiente, silencioso y muy aprovechable
El Zero LS1 monta un motor eléctrico de 8,4 kW (11,4 CV) equivalente a un scooter de 125 cc, capaz de desarrollar 51 Nm de par en la rueda y alcanzar una velocidad máxima cercana a los 99 km/h. Más allá de la cifra de potencia, lo realmente interesante es la forma de entregarla.
Como ocurre en cualquier vehículo eléctrico, la respuesta es inmediata. Basta un pequeño giro del acelerador para que el scooter salga con decisión desde parado, convirtiéndose en un auténtico aliado entre semáforos y tráfico denso.

Dispone de tres modos de conducción perfectamente diferenciados. El modo Eco prioriza la autonomía y suaviza la aceleración; el Standard ofrece el mejor equilibrio para el uso cotidiano; mientras que el modo Sport libera toda la capacidad del motor, proporcionando aceleraciones muy vivas que sorprenden especialmente durante las incorporaciones o adelantamientos urbanos.
La transmisión directa mediante correa reforzada con fibra de carbono elimina prácticamente cualquier necesidad de mantenimiento y proporciona una conducción extremadamente suave, silenciosa y libre de vibraciones.

Baterías pensadas para facilitar la vida al usuario
Uno de los grandes argumentos del LS1 reside en su sistema de alimentación. Equipa dos baterías de ion-litio extraíbles de 1,86 kWh cada una que pueden recargarse directamente en el vehículo o transportarse fácilmente hasta cualquier enchufe doméstico.
Cada batería pesa únicamente unos seis kilogramos, por lo que su extracción resulta sencilla incluso para usuarios poco habituados a este tipo de soluciones. Esta posibilidad elimina uno de los principales inconvenientes de la movilidad eléctrica para quienes no disponen de un punto de carga en su garaje.

La autonomía homologada alcanza los 112 kilómetros en uso urbano, pudiendo ampliarse hasta 173 kilómetros mediante una tercera batería opcional. Durante nuestra prueba, alternando ciudad y vías rápidas y realizando una conducción poco conservadora, las cifras obtenidas fueron suficientemente próximas a las anunciadas como para afrontar varios días de desplazamientos cotidianos sin necesidad de recargar.
La carga completa puede realizarse en unas cuatro horas y media con el cargador estándar, reduciéndose considerablemente con el cargador rápido opcional.
Parte ciclo sencilla, equilibrada y muy eficaz
Zero ha apostado por una configuración convencional, pero perfectamente adaptada a la filosofía del vehículo. La horquilla telescópica delantera y los dos amortiguadores traseros regulables cumplen con solvencia su cometido, absorbiendo correctamente las irregularidades del asfalto sin comprometer la estabilidad.
El peso contenido de 134 kilogramos, unido al bajo centro de gravedad generado por la posición de las baterías, hace que el scooter transmita una agradable sensación de aplomo. Se mueve con enorme facilidad entre coches, cambia rápidamente de dirección y mantiene una estabilidad superior a la habitual en scooters de rueda pequeña.
El equipo de frenos incorpora discos en ambos ejes con ABS de serie, acompañado por un control de tracción desconectable que aporta un plus de seguridad sobre firmes deslizantes. Durante la prueba apreciamos una frenada eficaz, aunque el tren delantero agradece el apoyo del freno trasero para conseguir la máxima capacidad de detención.

Tecnología útil sin complicaciones
El LS1 incorpora una pantalla TFT en color de cinco pulgadas que reúne toda la información necesaria: velocidad, autonomía restante, porcentaje de batería, nivel de regeneración y modo de conducción seleccionado.
El equipamiento incluye además iluminación Full LED, sistema Keyless, control de velocidad de crucero, marcha atrás, manetas regulables y un completo sistema antirrobo que inmoviliza automáticamente el vehículo cuando detecta que la llave se encuentra fuera de alcance.
Otro aspecto especialmente interesante es el reducido mantenimiento. Al carecer de embrague, caja de cambios, aceite de motor o transmisión por cadena, los costes de uso disminuyen considerablemente respecto a un scooter convencional de combustión.

Sensaciones de conducción: sorprendentemente refinado
Lo primero que llama la atención al iniciar la marcha es el absoluto silencio. Pero, una vez superado ese primer impacto, aparece la verdadera personalidad del LS1: un scooter muy fácil de conducir, extremadamente intuitivo y que transmite una agradable sensación de calidad en todos sus movimientos.
La aceleración instantánea facilita enormemente la circulación urbana, permitiendo abandonar los semáforos con rapidez y realizar incorporaciones con total seguridad. Al mismo tiempo, el chasis ofrece una estabilidad poco habitual en scooters compactos, aportando mucha confianza incluso cuando el asfalto pierde calidad.

Durante nuestra prueba en Gran Canaria también comprobamos que mantiene con solvencia velocidades próximas a los 90 km/h, permitiendo utilizar vías rápidas sin sensación de ir al límite de sus posibilidades. Evidentemente, su terreno natural sigue siendo la ciudad, donde realmente demuestra todas sus virtudes gracias a su agilidad, facilidad de maniobra y reducido radio de giro.
Quizá el único aspecto mejorable sea la respuesta inicial del freno delantero, que podría ofrecer algo más de mordiente. No obstante, una vez se utiliza conjuntamente con el trasero, el conjunto responde de forma equilibrada y segura.

Un scooter eléctrico que convence incluso a quienes aún dudan
El Zero LS1 representa mucho más que el primer scooter urbano de la marca. Es la demostración de que la movilidad eléctrica ha alcanzado un nivel de madurez capaz de satisfacer las necesidades reales de la mayoría de usuarios urbanos sin obligarles a renunciar a calidad, prestaciones o practicidad.
Su autonomía resulta suficiente para varios días de uso cotidiano, las baterías extraíbles eliminan uno de los principales obstáculos de este tipo de vehículos y el nivel de acabados confirma que Zero continúa apostando por un posicionamiento claramente premium.

No pretende revolucionar el segmento mediante cifras espectaculares, sino ofrecer una experiencia de uso coherente, refinada y muy fácil de integrar en el día a día. Y precisamente ahí reside su mayor virtud: conseguir que olvides rápidamente que estás conduciendo un scooter eléctrico y simplemente disfrutes de una moto cómoda, silenciosa, ágil y extraordinariamente práctica para moverse por la ciudad.