24 de Febrero de 2026
El Cabildo examinará si el estado de las carreteras de Gran Canaria está detrás de los accidentes… y los motoristas tienen mucho que decir
Cabildo de Gran Canaria ha decidido poner bajo la lupa el estado de la red viaria insular para determinar si parte de la siniestralidad tiene su origen en la propia infraestructura. La iniciativa, impulsada por la Consejería de Obras Públicas, Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda, parte de una premisa clave: ¿hasta qué punto el firme, el diseño o el mantenimiento de la carretera están influyendo en los accidentes?
Desde la óptica del motorista, la pregunta no es menor.
90.000 euros para cruzar datos y detectar puntos negros
La Corporación insular ha sacado a licitación un contrato por 89.964 euros para desarrollar un estudio técnico que analizará la relación entre el estado de las carreteras y los accidentes registrados en la Isla. El trabajo se apoyará en datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), principalmente del periodo 2020–2026, aunque incluirá registros desde 2013.
El plazo de ejecución será de tres años, prorrogable dos más, y aún está pendiente de adjudicación.
El objetivo declarado es claro: estudiar si la accidentabilidad puede atribuirse, en determinados casos, a factores directamente imputables a la infraestructura y, por tanto, susceptibles de corrección.

Lo que preocupa al motorista: más allá de las estadísticas
Para el usuario de turismo, una carretera puede parecer “aceptable”. Para el motorista, ese mismo tramo puede ser un riesgo permanente.
Entre los factores que más inquietan al colectivo destacan:
✔️ Baches y deformaciones del firme, especialmente en zonas de sombra o en plena trazada.
✔️ Juntas de asfalto selladas con materiales bituminosos pulidos, extremadamente deslizantes con lluvia o calor.
✔️ Áridos sueltos en arcenes y salidas de curva, procedentes de desprendimientos o limpiezas deficientes.
✔️ Cambios bruscos de adherencia entre parches y pavimento original.
✔️ Guardarraíles con postes de perfil en H sin protección inferior, un elemento históricamente señalado por su elevada lesividad en caso de caída.
Guardarraíles: el eterno debate pendiente
Aunque en los últimos años se han instalado Sistemas de Protección para Motoristas (SPM) en algunos tramos, todavía existen kilómetros de barrera metálica convencional con postes en H expuestos. En caso de impacto, estos elementos multiplican la gravedad de las lesiones.
Si el estudio identifica concentración de siniestros de motos en tramos con este tipo de defensas, el debate dejará de ser reivindicativo para convertirse en técnico.

Tramos de Concentración de Accidentes… y algo más
El análisis contemplará la identificación de:
✔️ TCA (Tramos de Concentración de Accidentes).
✔️ Puntos conflictivos que no alcanzan la categoría formal de TCA pero acumulan siniestros.
✔️ TAPM (Tramos de Alto Potencial de Mejora).
Para cada zona se evaluarán variables como fecha, hora, punto kilométrico, tipo de vehículo implicado y número de víctimas. Sin embargo, la clave estará en el trabajo de campo: inspección del entorno, estado real del pavimento, drenaje, señalización, visibilidad y configuración de la vía.
Desde el punto de vista motociclista, sería esencial que el estudio diferencie claramente:
✔️ Accidentes con motos implicadas.
✔️ Tipología del siniestro (salida de vía, pérdida de control, colisión).
✔️ Condiciones del firme en el momento del accidente.
No es lo mismo una distracción que una pérdida de adherencia en una junta longitudinal mal sellada.
Infraestructura y responsabilidad
El propio pliego reconoce que se analizarán “las posibilidades y limitaciones que tiene el gestor de la vía” y las medidas que puede adoptar para reducir la siniestralidad.
Eso abre la puerta a actuaciones concretas:
✔️ Fresado y reasfaltado en zonas con deformaciones.
✔️ Sustitución de sellados deslizantes.
✔️ Limpieza sistemática de áridos.
✔️ Instalación progresiva de SPM.
✔️ Corrección de peraltes o drenajes defectuosos.
En una isla con una red secundaria sinuosa, gran densidad de curvas y alto uso recreativo por parte de motoristas locales y visitantes, pequeñas deficiencias pueden tener consecuencias desproporcionadas.

Una oportunidad para escuchar al colectivo
La iniciativa del Cabildo puede convertirse en un simple ejercicio estadístico… o en un punto de inflexión.
Si el estudio incorpora la casuística específica de la motocicleta —vehículo especialmente sensible al estado del firme—, Gran Canaria podría avanzar hacia una red más segura y técnicamente adaptada a todos los usuarios.
Porque cuando una moto pierde tracción en una junta resbaladiza o impacta contra un poste en H, no hay carrocería que amortigüe el error.
Y esa es una variable que ningún análisis serio debería ignorar.