07 de Septiembre de 2025
Un motorista arrastrado 700 metros por un coche cuyo conductor no tenía carné
Un accidente que pudo ser una tragedia aún mayor. Un motorista de 49 años fue brutalmente arrollado el pasado domingo en la GC-191, en el municipio grancanario de Agüimes, por un conductor que carecía de permiso de conducir y que, tras el impacto, lo arrastró durante 700 metros bajo el vehículo antes de atropellarlo de nuevo y huir del lugar.
La víctima permanece ingresada en estado grave, con politraumatismos, quemaduras, costillas rotas y lesiones en órganos internos, mientras el presunto autor del atropello permaneció cuatro días fugado, ocultando el coche en una finca de un familiar.
Este nuevo suceso vuelve a poner sobre la mesa una realidad innegable:
los motoristas no siempre son los culpables, pero casi siempre son las víctimas.
Un acto de violencia vial inaceptable
El conductor, que tenía antecedentes por delitos contra la seguridad vial, embistió al motorista por detrás, lo arrastró bajo el chasis del coche, chocó contra un semáforo y, en lugar de detenerse, dio marcha atrás, atropellándolo de nuevo, antes de escapar.
Gracias a la colaboración ciudadana y la familia del herido, el coche fue localizado cuatro días después y el conductor identificado. La Guardia Civil lo investiga por delitos de lesiones y abandono del lugar del accidente.
¿Cuántos más?
Este tipo de sucesos son más que accidentes. Son actos de irresponsabilidad criminal que destrozan vidas y dejan una huella imborrable en familias y comunidades enteras. ¿Qué pasará con este conductor? ¿Una multa? ¿Una inhabilitación que ya incumplía? ¿De verdad el sistema protege a los más vulnerables?
Cada semana, los motoristas en Canarias ponen en riesgo su vida en cada trayecto. No sólo por errores propios, sino —como en este caso— por la imprudencia, negligencia o temeridad de otros usuarios de la vía.
Una llamada a la reflexión
Es hora de exigir justicia, pero también medidas efectivas. Más control, más educación vial, más sanciones ejemplares.
Pero sobre todo, es hora de mirar con respeto a los motoristas, que no llevan carrocería, pero sí familia, sueños y futuro.
Imagen de portada creada por IA