25 de Agosto de 2025
Una jornada de fiesta y hermandad motera en Tenerife
La pasión por las dos ruedas volvió a ser protagonista en el norte de Tenerife con la celebración de la III Ruta Valle Jiménez, un evento que se consolida como una de las citas más esperadas del calendario motero insular. Organizada por Ruter@s Tenerife, y enmarcada dentro de las fiestas del barrio lagunero de Valle Jiménez, la ruta reunió este domingo a más de 200 motos y más de 250 participantes, creando un convoy impresionante que recorrió algunos de los paisajes más espectaculares de la isla.
Un arranque cargado de energía
Como es tradición, la jornada comenzó en la gasolinera Repsol del Alcampo La Laguna, donde desde primera hora de la mañana se respiraba el ambiente de camaradería que caracteriza a este encuentro. Tras el desayuno colectivo en la plaza de Valle Jiménez, los motores rugieron para dar inicio a un recorrido pensado para disfrutar de la moto y del entorno.

Una ruta que enamora
El itinerario llevó al grupo por La Cuesta, Vía de Ronda, Las Mercedes y el Monte de Anaga, descendiendo después hacia Pedro Álvarez y Tegueste, donde los vecinos solicitaron que la caravana atravesara la calle peatonal, convirtiendo este tramo en uno de los momentos más aplaudidos del día.
El convoy continuó por distintos parajes de la isla, combinando tramos de montaña, carreteras locales y miradores, con paradas estratégicas que permitieron disfrutar del paisaje y reforzar la convivencia entre participantes.
Final festivo en Valle Jiménez
La llegada a la plaza de Valle Jiménez estuvo marcada por el entusiasmo de vecinos y moteros. Allí se celebró el almuerzo colectivo, acompañado de música en vivo, sorteos de regalos y un ambiente festivo que reforzó la identidad de esta cita.
La actuación de La Banda Sato puso el colofón a una jornada mantuvo llena de alegría y del espíritu motero que caracteriza a esta ruta.
Agradecimientos y reconocimiento
Desde Ruter@s Tenerife, la organización quiso mostrar su enorme gratitud a todos los participantes, a los vecinos de Valle Jiménez y a los comercios y empresas que colaboraron con los sorteos, contribuyendo a que la cita fuera un éxito.
La III Ruta Valle Jiménez demuestra que, cuando se unen la pasión por las motos, la organización responsable y el calor de un pueblo, el resultado solo puede ser una experiencia inolvidable.