21 de Agosto de 2025
Semáforos con cámaras que también vigilan a los motoristas
Este verano, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha comenzado a instalar en varias ciudades españolas la nueva señal S-991c, un aviso claro para todos los conductores, incluidos los motoristas: los semáforos están vigilados electrónicamente. Estos sistemas, conocidos como radares “foto-rojo”, capturan imágenes de quienes se saltan la luz roja y pueden sancionar con 200 euros y la pérdida de 4 puntos del carnet.
¿Qué significa esta señal?
El pictograma de la S-991c muestra un semáforo en rojo con ondas de radar y varios vehículos, incluida una moto. La señal se coloca justo antes del cruce, a unos metros de la línea de detención, alertando de que se entra en una zona controlada por cámaras automáticas.
Para quienes circulan en moto, especialmente en ciudad, donde los semáforos son constantes y las prisas pueden jugar malas pasadas, es fundamental respetar escrupulosamente las fases del semáforo. Un despiste o una aceleración en falso pueden traducirse en una sanción grave.
¿Cómo funciona el radar “foto-rojo”?
Este sistema se activa cuando el semáforo cambia a rojo. Dos cámaras capturan imágenes: la primera al cruzar la línea de detención y la segunda al rebasar completamente el cruce. Si en ambas fotos se aprecia que la luz ya era roja, la sanción se tramita automáticamente.
Importante para los motoristas: cruzar en ámbar no se considera infracción, siempre que no haya una conducción temeraria. Sin embargo, si el agente interpreta que se aceleró de forma imprudente para evitar el rojo, podría sancionarse igualmente por conducción negligente.
¿Se puede recurrir una multa por semáforo en rojo?
Desde Pyramid Consulting recuerdan que no todas las multas son infalibles. Fallos técnicos en las cámaras, errores en la señalización o defectos en el procedimiento pueden invalidar la sanción. Por eso, si recibes una notificación con foto incluida, consulta antes de pagar. Un recurso bien fundamentado puede evitar la pérdida de puntos o el abono de una multa injusta.
Más vigilancia, pero también más responsabilidad
Con más de 500 cámaras “foto-rojo” activas en España y una apuesta decidida de la DGT por reforzar el control en zonas urbanas, es vital que los motoristas combinen atención, prudencia y conocimiento de la normativa. Las motos son especialmente vulnerables en cruces e intersecciones, y respetar el semáforo no es solo una cuestión de evitar sanciones, sino de proteger tu vida y la de los demás.