05 de Junio de 2026
Entrevistamos al creador de la Ruta Transcanaria
Hay proyectos que nacen en una mesa de trabajo y otros que surgen en mitad de una carretera. La Transcanaria pertenece claramente al segundo grupo.
✔ "Conectar con los ancestros guanches que delimitaban estos territorios y recorrerlos hoy en moto."
✔ "No solo estás recorriendo las carreteras de Canarias; estás viviendo una emoción histórica."
✔ "Cuando subía desde La Aldea hacia la Cruz de Tejeda, por encima de las nubes, me di cuenta de que Canarias está a la altura de la Transpirenaica o la Transcantábrica."
✔ "Lo que hace única a la Transcanaria es que puede hacerse durante todo el año."
✔ "Los grandes viajes nacen de una necesidad de libertad; cuando sientes que la vida se te escapa entre los dedos, descubres que viajar puede convertirse en un gran bálsamo."
Sentados frente a una taza de café humeante, mientras se preparaba para afrontar una nueva jornada de ruta por Gran Canaria después de haber recorrido Lanzarote y Fuerteventura, tuvimos la oportunidad de conversar con Kike Par. Un viajero inquieto, creador de contenidos y apasionado de las motos que ha decidido embarcarse en un ambicioso reto: crear una gran ruta motera capaz de unir las siete islas bajo una misma filosofía.

La idea, en apariencia sencilla, es mucho más profunda de lo que parece. La Transcanaria no consiste únicamente en enlazar carreteras espectaculares, puertos de montaña o paisajes volcánicos. Su propuesta va un paso más allá. Kike ha querido construir una ruta inspirada en los antiguos 39 reinos guanches, transformando cada uno de esos territorios históricos en una experiencia motera que permita descubrir Canarias desde una perspectiva diferente.
«Conectar con los ancestros guanches son los que delimitaban los territorios y queremos recorrer esos territorios con la moto», explica.
Esa es precisamente la esencia del proyecto. No se trata solo de viajar, sino de comprender el territorio que se pisa. De entender que detrás de cada valle, cada montaña o cada costa existe una historia que merece ser conocida.
Durante nuestra conversación quedó claro que la historia no es un simple complemento dentro de la Transcanaria. Es uno de sus pilares fundamentales. Para Kike, conocer los antiguos menceyatos y guanartematos supone una manera de respetar el legado de quienes habitaron estas islas mucho antes de nuestra llegada.
«Si conocemos nuestra base histórica, la respetamos», afirma convencido.
Quizá por eso la Transcanaria despierta un interés especial. Porque añade una dimensión emocional al viaje. El motorista no solo recorre carreteras; también atraviesa siglos de historia. Cada tramo adquiere un significado diferente cuando se comprende quién vivió allí, cómo se organizaban aquellos pueblos y qué huella han dejado en la identidad canaria.
Esa mezcla entre paisaje e historia fue precisamente lo que hizo que el proyecto cobrara una nueva dimensión para su creador. Kike recuerda un momento especialmente significativo durante el ascenso desde La Aldea hasta la Cruz de Tejeda.
«Cuando iba subiendo por encima de las nubes me emocioné. Ahí me di cuenta de que Canarias estaba a la altura de rutas míticas como la Transpirenaica o la Transcantábrica».
Aquella sensación confirmó algo que muchos motoristas canarios llevan años defendiendo: las Islas Canarias poseen algunas de las mejores carreteras del mundo para disfrutar de una moto. La combinación de clima, relieve, paisajes y diversidad convierte al archipiélago en un destino único.
Y es precisamente esa diversidad la que hace imposible resumir la Transcanaria en una sola imagen.
«Todas las islas tienen su personalidad», explica. «Desde la roca negra de Lanzarote hasta los colores de Fuerteventura o la silueta de Tenerife. Cada una tiene algo especial».
La dimensión cultural del proyecto también ha quedado reflejada en el documental que acompaña la ruta. Un trabajo audiovisual que combina aventura, divulgación histórica y patrimonio. Entre sus escenas más destacadas figuran las grabadas en el Museo de la Naturaleza y Arqueología de Tenerife, donde se conservan algunas de las momias guanches más importantes del archipiélago.
Kike reconoce haber asumido esta parte con especial responsabilidad.
«No soy historiador y me preocupa equivocarme. Por eso he intentado tratar toda esta información con mucho respeto».
Esa preocupación por el rigor es precisamente uno de los elementos que diferencian la Transcanaria de otros proyectos similares. Porque detrás de cada ruta existe una historia que contar, y en este caso esa historia forma parte de la identidad colectiva de todos los canarios.
Pero si algo quedó claro durante la entrevista es que la Transcanaria no pertenece únicamente a su creador. Es una obra colectiva.
«Yo he creado una ruta de la que no he hecho ni un solo kilómetro», comenta entre risas.

La explicación resulta tan sencilla como brillante. Cada tramo ha sido diseñado y validado por motoristas de las distintas islas, personas que conocen su territorio mejor que nadie y que han aportado su experiencia para construir el recorrido definitivo.
La consecuencia de ese trabajo colaborativo es que la Transcanaria se ha convertido en algo más que una simple ruta turística. Es una forma de conectar a la comunidad motera de las islas. Una invitación a descubrir Canarias desde una perspectiva compartida.
Y quizá por eso sus palabras adquieren un significado especial cuando habla de lo que impulsa a una persona a emprender un gran viaje.
«Los grandes viajes suelen nacer de una necesidad de libertad. Cuando sientes que la vida se te escapa entre los dedos o pierdes a alguien importante, descubres que viajar puede convertirse en un gran bálsamo».

Son palabras que reflejan la filosofía que acompaña a muchos viajeros. Porque las rutas más memorables no siempre empiezan por curiosidad. A veces comienzan por la necesidad de encontrar respuestas.
La Transcanaria aspira precisamente a eso. A ser mucho más que una sucesión de carreteras espectaculares. A convertirse en una experiencia capaz de unir paisajes, historia, cultura y emociones en una misma aventura.
En una sola frase, Kike Par resume todo el proyecto:
«La Transcanaria es la ruta que une todas las Islas Canarias».
Una definición sencilla para una idea que, probablemente, terminará convirtiéndose en una de las grandes referencias del mototurismo en el archipiélago.
