16 de Junio de 2026
Curvas y atardecer en estado puro
El colectivo Free Riders no baja el ritmo y vuelve a la carga con una nueva propuesta que apunta directamente al corazón del motorista: la Ruta Costa Salvaje – Sunset Edition, una experiencia diseñada para disfrutar de la carretera, el paisaje y uno de los mejores atardeceres de Gran Canaria.
La cita será el próximo sábado 20 de junio, en una jornada que promete convertirse en una de las más especiales del calendario motero de la isla.
Rodar hacia el atardecer
Bajo el lema de que “las mejores historias no se cuentan, se viven sobre dos ruedas”, Free Riders plantea una ruta que combina conducción, naturaleza y emoción en un recorrido que atraviesa algunos de los tramos más espectaculares del litoral grancanario.
El itinerario arrancará en Arguineguín, desde donde los participantes pondrán rumbo hacia el oeste para completar un trazado inolvidable:
Un recorrido que discurre por la costa más salvaje de la isla, encadenando curvas, acantilados y vistas abiertas al Atlántico, con el objetivo de llegar al punto clave del evento: disfrutar de la puesta de sol en uno de los mejores miradores del norte.
Horarios y desarrollo de la ruta
La organización ha estructurado la jornada con paradas estratégicas para garantizar el disfrute y la seguridad del grupo:
Una planificación que permite rodar sin prisas, con tiempo para compartir, reagruparse y disfrutar de cada tramo del recorrido.
Motos con alma y filosofía Free Riders
La ruta está dirigida a motos custom, clásicas y café racer, reforzando la identidad del grupo y el tipo de eventos que promueve: encuentros donde la estética, la personalidad y la cultura motera tienen un papel protagonista.
Como es habitual en sus convocatorias, Free Riders insiste en una serie de valores fundamentales:
Todo ello bajo una idea clara: esto no es solo una ruta, es una forma de vivir la moto.
Mucho más que kilómetros
Con esta “Sunset Edition”, Free Riders añade un componente emocional a su propuesta habitual: rodar con el objetivo de terminar el día frente al mar, viendo caer el sol tras una jornada de curvas y carretera.
Una experiencia que conecta con la esencia del motociclismo más puro, donde cada salida se convierte en un recuerdo.
Porque al final, como bien definen desde la organización, las mejores historias no se cuentan… se viven sobre dos ruedas.