02 de Agosto de 2026
HIMALAYA 2026 | CAPÍTULO 5: El viaje termina, la aventura continúa
La expedición de Enduro Sin Límite por el Himalaya indio llega a su fin. Tras semanas rodando por algunos de los puertos de montaña más altos del planeta, afrontando lluvias monzónicas, desprendimientos, carreteras destruidas y objetivos frustrados por causas ajenas al equipo, Javier de Miguel, Juan Valiente y Miguel Amaro completan un viaje que difícilmente olvidarán.
El último capítulo no estuvo exento de dificultades. Un problema de salud obligó a modificar la expedición sobre la marcha, pero, fieles a su filosofía, supieron adaptarse para seguir avanzando y despedirse del Himalaya recorriendo algunos de sus escenarios más emblemáticos.
Capítulo 1: el calor extremo y la llegada al Himalaya.
Capítulo 2: el Cliffhanger y el monzón.
Capítulo 3: Del gran Himalaya al corazón de Ladakh
Capítulo 4; A las puertas del Umling La, el techo del mundo
Un imprevisto que cambió todos los planes
La jornada comenzó con una preocupación que nada tenía que ver con las motos ni con las carreteras. Juan Valiente empezó a encontrarse mal y el equipo decidió dirigirse de inmediato al pequeño centro sanitario del pueblo donde habían pasado la noche.
Tras una primera valoración, los médicos recomendaron realizar una analítica urgente, algo que solo podía hacerse en Leh, la capital de Ladakh, situada a casi 300 kilómetros.
El traslado, la atención en el hospital público y las gestiones médicas consumieron casi dos jornadas completas. Aunque finalmente el problema no revistió gravedad, sí quedó claro que Juan no debía continuar pilotando durante el resto del viaje.
La expedición tuvo entonces que reorganizarse completamente.
Redistribuyeron el equipaje, dejaron parte del material y continuaron únicamente con dos motocicletas: Miguel Amaro sobre la suya, mientras Javier de Miguel y Juan Valiente compartían la otra Royal Enfield Himalayan.
También decidieron acortar ligeramente el itinerario previsto para garantizar un regreso seguro.

Cruzando de nuevo el Khardung La
La única salida hacia el norte desde Leh obligaba a superar nuevamente el legendario Khardung La, situado a 5.359 metros de altitud.
La meteorología volvió a mostrar el lado más duro del Himalaya.
A medida que ascendían aparecieron la lluvia, el viento y una intensa aguanieve que transformó el puerto en un escenario completamente invernal. Durante muchos kilómetros la conducción resultó especialmente exigente hasta que, tras iniciar el descenso, alcanzaron la cuenca del río Nubra.

Panamik, Hundar y un paisaje transformado por el monzón
El primer objetivo era llegar a Panamik, famoso por sus aguas termales.
Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula al descubrir que las fuertes lluvias de los últimos días habían provocado enormes corrimientos de tierra que prácticamente habían sepultado las instalaciones.
Una imagen que resumía perfectamente el impacto que el monzón estaba teniendo en toda la región.
Durante el trayecto comprobaron que carreteras, puentes y pistas aparecían dañados en numerosos puntos por desprendimientos y riadas.
Pese a ello, el paisaje seguía resultando extraordinario.

El amplio valle del río Nubra, cubierto por enormes depósitos de arena y rodeado por montañas de tonos ocres, ofrecía una imagen completamente distinta a la que habían encontrado días atrás.
Muy cerca se encuentran las conocidas dunas de Hundar, donde todavía hoy sobreviven los singulares camellos bactrianos de dos jorobas, recuerdo viviente de las antiguas rutas comerciales de la Ruta de la Seda.

El Pangong tampoco quería ponérselo fácil
Desde Hundar el siguiente gran objetivo era el espectacular lago Pangong.
Pero una vez más la naturaleza obligó a cambiar los planes.
Un gigantesco desprendimiento había destruido parte de la carretera prevista, obligando al equipo a buscar un itinerario alternativo entre montañas y pequeños caminos secundarios.
El rodeo resultó mucho más largo de lo esperado.
La noche terminó sorprendiéndolos en plena montaña, donde encontraron refugio en una pequeña aldea a la que accedieron por una estrecha senda.
Lejos de convertirse en un problema, aquella parada improvisada terminó regalándoles uno de esos momentos que solo aparecen cuando el viaje se sale del guion.

Wari La, otro cinco mil bajo lluvia
Al amanecer continuaron la marcha hacia el Wari La, situado a 5.308 metros.
La subida volvió a desarrollarse bajo una meteorología especialmente adversa.
Niebla, lluvia, viento y una pista muy deteriorada acompañaron al grupo durante buena parte del ascenso.
El puerto ofrecía un carácter mucho más salvaje que otros ya recorridos durante la expedición.
La conducción exigía máxima concentración, pero el entorno compensaba sobradamente el esfuerzo.
Tras descender al valle, el tiempo mejoró ligeramente.
Sin embargo, aún quedaba un último gran obstáculo.

El Chang La abrió las puertas del Pangong
El desvío obligado por los derrumbes les llevó a afrontar un nuevo puerto de más de cinco mil metros.
El Chang La, con 5.383 metros de altitud, fue el último gran desafío antes del final del viaje.
Una vez superado, apareció por fin el ansiado lago Pangong.
Sus aguas turquesas, rodeadas por montañas desnudas y situadas a más de 4.200 metros de altitud, ofrecían una imagen casi irreal.
El lugar, famoso por numerosas producciones cinematográficas indias, se encontraba además especialmente animado.
Casualmente coincidieron con la presentación internacional del nuevo Lamborghini Terra, que había elegido este escenario único para su lanzamiento.
La satisfacción por alcanzar uno de los grandes objetivos del viaje se mezclaba ya con una sensación inevitable: aquella imagen marcaba el final de la aventura.

Un viaje condicionado por el Himalaya
Desde Pangong regresaron directamente a Leh, devolvieron las motocicletas y comenzaron el viaje de regreso hacia Delhi para emprender el vuelo de vuelta a Tenerife.
El balance final no puede resumirse únicamente en kilómetros.
Las lluvias monzónicas destruyeron carreteras y puentes, obligaron a modificar rutas y les impidieron alcanzar algunos objetivos inicialmente previstos.
Las restricciones militares cerraron el acceso al Umling La cuando apenas les separaban veinte kilómetros de la cima.
El problema de salud de Juan obligó a replantear completamente la última parte del recorrido.
Pero, pese a todo, el Himalaya volvió a demostrar que una gran expedición no se mide únicamente por los lugares alcanzados.
Se mide por la capacidad de adaptarse, seguir adelante y disfrutar del camino incluso cuando todo parece ponerse en contra.

Seis puertos por encima de los cinco mil metros
A pesar de todas las dificultades, el equipo logró atravesar seis de los grandes puertos del Himalaya, algunos de ellos en más de una ocasión debido a los cambios de itinerario:
⛰️ Lachalung La — 5.007 m
⛰️ Tanglang La — 5.328 m
⛰️ Photi La — 5.478 m
⛰️ Khardung La — 5.359 m
⛰️ Wari La — 5.308 m
⛰️ Chang La — 5.383 m
Una sucesión de gigantes que quedarán para siempre en la memoria de Enduro Sin Límite.

El siguiente reto ya está en marcha
Con el regreso a casa termina esta expedición, pero no la aventura.
Como suele ocurrir con los integrantes de Enduro Sin Límite, el siguiente proyecto ya comienza a tomar forma.
Y, como siempre, los lectores de Canariasenmoto volverán a acompañarlos allí donde decidan apuntar el manillar.