11 de Enero de 2026
El talento eterno de la Velocidad en Canarias.
El mundo del motociclismo canario vivió en la tarde del pasado sábado 10 de enero uno de esos momentos que quedan grabados para siempre en la memoria colectiva. Justo el día en el que Jéremy Bernet habría celebrado su 26 cumpleaños, centenares de familiares, amigos, compañeros de paddock y aficionados a las dos ruedas se dieron cita en el Circuito Maspalomas para rendirle un emotivo y sentido homenaje.
No fue una elección casual. El circuito grancanario fue mucho más que un escenario de competición para Jéremy: fue el lugar que le vio crecer como piloto y como persona, donde forjó su carácter, celebró victorias y superó retos, siempre con el apoyo incondicional del Team Manolín, el equipo que le acompañó desde sus primeros pasos en el motociclismo.
Arropando a su padre y a su hermana, el paddock se llenó de abrazos, recuerdos y silencios cargados de emoción. Pilotos de distintas generaciones, mecánicos, aficionados y amigos quisieron estar presentes para despedir no solo a un campeón, sino a una persona profundamente querida por todos los que tuvieron la fortuna de conocerle.
Durante el acto, Manolo González, speaker oficial del Campeonato Regional de Canarias de Velocidad, recordó ante los asistentes cómo aquel niño tímido, con poco más de diez años, escondía ya un talento innato para pilotar una moto de carreras, independientemente de su categoría. Un talento que, unido al trabajo incansable, la preparación meticulosa de las motos del Team Manolín y una madurez impropia de su edad, le llevó a proclamarse campeón en todas las categorías por las que pasó, enfrentándose con autoridad a rivales más experimentados y, en muchas ocasiones, con monturas más potentes.
El homenaje fue una clara muestra del cariño que Jéremy despertó siempre a su alrededor. Su eterno dorsal #33 seguirá ligado para siempre al motociclismo canario. Entre silencios respetuosos, lágrimas sinceras y el rugido contenido de los motores, se recordó a un campeón que nunca será olvidado. Y cuando el sol se ocultaba en el horizonte, su cumpleaños se celebró como él merecía: con tarta, fuegos artificiales y una despedida cargada de simbolismo en el mismo lugar donde tantas veces fue feliz.

Trayectoria deportiva de Jéremy Bernet
Desde muy niño, Jéremy Bernet demostró que lo suyo con las motos no era una afición pasajera, sino una vocación profunda y un talento excepcional. Sin tradición familiar en este deporte, se subió por primera vez a una moto con apenas seis años y, desde entonces, cada paso de su carrera estuvo guiado por la pasión, el sacrificio y una capacidad innata para ir rápido.
De la mano inseparable del Team Manolín, el equipo de toda su vida, fue creciendo desde las minimotos hasta las máquinas más potentes del campeonato. No hubo categoría en Canarias que se le resistiera: pitbikes, scooters, Supersport, Superstock, Superbikes… Jéremy fue campeón en todas. Diez títulos regionales, desde la Cuna Canaria hasta la categoría reina, avalan una trayectoria irrepetible y lo sitúan como el piloto más laureado y completo de la Velocidad canaria.
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Su talento traspasó pronto las fronteras del Archipiélago. Compitió y brilló en campeonatos nacionales e internacionales de máximo nivel, como el Campeonato de España de Velocidad y el FIM CEV Repsol, la antesala del Mundial de MotoGP. En Moto3 fue protagonista habitual, logrando resultados de enorme mérito frente a estructuras profesionales y parrillas de altísimo nivel. En Moto2 cumplió el sueño de subirse a la categoría inmediatamente anterior a MotoGP, demostrando que estaba preparado para cualquier reto.
Más allá de títulos y estadísticas, Jéremy será recordado por su forma de pilotar, por su madurez precoz, por el respeto que siempre mostró dentro y fuera de la pista y por una determinación que le hizo quemar etapas a una velocidad solo al alcance de los elegidos. Supo medirse y vencer a pilotos mucho más experimentados con humildad, trabajo y una ética deportiva ejemplar.

Su última etapa como piloto se saldó con un dominio incuestionable en la categoría reina del Campeonato de Canarias, manejando motos de 1.000 cc con una autoridad impropia de su edad, confirmando definitivamente que el ámbito regional se le había quedado pequeño desde hacía tiempo.
Un trágico final truncó una carrera deportiva brillante y una vida plena de experiencias y pasiones. Pero su legado permanece intacto. Jéremy Bernet seguirá siendo, para siempre, el talento eterno de la Velocidad en Canarias.