24 de Abril de 2025
El Último Gran Viaje de @japyaroundworld
Capítulo 2: Europa del Este y el rugido de la guerra
Catorce días después de salir de Madrid, @japyaroundworld, alcanza una nueva meta: Ucrania. Después de recorrer España, Francia, Bélgica, Luxemburgo, Suiza, Alemania, Austria, Hungría, Eslovaquia y Polonia, el motoviajero palmero pisa territorio ucraniano, un país que muchos evitarían… pero al que él decide acercarse “con miedo, sí, pero también con muchas ganas”.
Rumbo a Leópolis con el alma alerta
Desde Varsovia hasta la frontera, el moto-aventurero palmero rueda con tensión acumulada. Ha recibido advertencias, ha oído historias y, como todos, ha visto las noticias. Pero lo tiene claro: "Quiero entrar, quiero ver, quiero gastar mi dinero aquí y aportar mi granito de arena. Porque esta guerra es injusta, y esta gente necesita que el mundo no los olvide."
El cruce de frontera es largo y minucioso. Registro completo de la moto, todos los documentos revisados, preguntas constantes… Pero también respeto. "Nunca me sentí presionado, solo exhausto", explica mientras recuerda la hora larga que pasó esperando a que le dieran luz verde para entrar.
Un país en guerra que no ha perdido la sonrisa
Ya en suelo ucraniano, la primera imagen lo desarma: una exposición con fotografías de soldados fallecidos en combate, jóvenes con nombre y rostro que ya no están. “Me mató por dentro. Venía feliz, saltando sobre la moto… y en segundos, la realidad me golpeó de lleno.”
Aun así, la amabilidad del pueblo ucraniano lo sorprende. Le ayudan en cada parada, sonríen, le recomiendan caminos. Nada que ver con la frialdad que sintió en algunos tramos del viaje por Europa Central. “Aquí preguntaba algo y me respondían con humanidad, con cariño”, cuenta.
Pero la guerra está presente. En cada ciudad, en cada pueblo, en cada esquina. Y, por si hiciera falta un recordatorio más directo, llega esa noche en Leópolis.
Noche bajo las alarmas
En plena madrugada, suena la alarma aérea. Un mensaje por megafonía en el hotel lo obliga a bajar de inmediato con sus documentos al refugio subterráneo. “Era como una película de guerra, pero real. Todos callados, sentados en silencio, esperando que no caiga la bomba donde estamos.”
Fue una hora y media eterna en el búnker. Después, los huéspedes volvieron a sus habitaciones. Nadie durmió.
Al día siguiente, tras una noche sin descanso y con el cuerpo pidiendo tregua, @japyaroundworld decide salir de Ucrania. “Lo que viví aquí no lo olvidaré jamás. Me voy con tristeza, con la conciencia de que estuve y apoyé. Pero también sabiendo que no estoy hecho para dormir con una oreja puesta en las alarmas.”

Nuevos planes, misma determinación
El plan de cruzar a India por tierra, pasando por Irán y Pakistán, se tambalea. La frontera entre ambos países está cerrada, y otros motoviajeros que avanzaban desde España se han visto obligados a buscar rutas alternativas. El palmero trotamundos, siempre previsor, ya lo había decidido: desde Estambul, embarcará a “Fabiola” en un avión con destino a India. “Lo tenía claro desde el minuto uno”, comenta con serenidad.
Después de regresar momentáneamente a Polonia y recorrer nuevas rutas por Hungría, Eslovaquia y Rumanía, seguirá camino hacia Turquía. La aventura continúa, con el espíritu intacto y el corazón más lleno que nunca.