11 de Mayo de 2026
El Último Gran Viaje de @japyaroundworld
Capítulo 5: Entre montañas infinitas y caminos que se deshacen.
El viaje de @japyaroundworld hacia Australia continúa avanzando, pero no siempre al ritmo que uno desea. En esta nueva etapa, el motoviajero palmero se adentra en tierras del Himalaya, un entorno tan espectacular como impredecible, donde cada kilómetro se gana… y cada plan puede venirse abajo.
Hace una semana que llegó a la zona, pero el balance es claro: “ha sido una semana prácticamente perdida”. No por falta de ganas, sino por una realidad que aquí manda por encima de cualquier planificación.
“Todo es para esta tarde… y cuando llega la tarde, es para mañana. Y si no, porque llueve, porque no vinieron… es desesperante”, relata con sinceridad.
Un paraíso que exige paciencia
Y, sin embargo, el contraste es total. Porque mientras la logística desespera, el entorno enamora.
“Este es un país mágico… creo que he encontrado mi sitio. Aquí volveré seguro”, reconoce.
Porque el Himalaya no se mide en tiempos, sino en sensaciones. Y José Ángel, fiel a su filosofía, encuentra también en la espera una forma de viajar.
La ruta que desapareció
El plan era claro: seguir la carretera que une Katmandú con el Tíbet. Pero la montaña ha hablado.
Las lluvias han provocado desprendimientos y aludes que han cortado completamente la vía. Sin carretera, no hay ruta. Y sin ruta, toca reinventarse.
“La única opción es volar la moto. Será la octava vez”, explica.
Asia se complica
A partir de aquí, el viaje entra en una de sus fases más complejas. La idea inicial de cruzar hacia Camboya queda descartada por sus exigencias burocráticas.
“Te piden un proyecto aprobado por el Ministerio de Turismo… y solo aceptan eventos deportivos. Esto no es una carrera, es un viaje”.
La alternativa será Tailandia, aunque no sin coste. Entre permisos, tasas y gestiones, el traslado de Fabiola se convierte en un golpe importante al presupuesto.
“Se te va medio viaje solo en esto… pero hay que seguir”.
Una ruta que se reescribe sola
Lejos de rendirse, el motoviajero redefine el mapa: Tailandia, Laos, Vietnam, Camboya… y de nuevo Laos y Tailandia, esquivando incluso conflictos fronterizos activos.
“¿3.000 kilómetros más? Bueno… una raya más para el tigre”.
Porque en este viaje, cada obstáculo se convierte en parte de la historia.
Parar para seguir
Tras esta fase, José Ángel hará una pausa estratégica. Volverá a España durante unos meses antes de retomar la aventura desde el sudeste asiático.
“Esto iba a ser el último gran viaje… y quiero disfrutarlo sin prisas”.

El viaje que sí está siendo
Porque si algo tiene claro, es que este viaje no se parece al anterior.
“La vuelta al mundo anterior fue rápida… esta sí está siendo el viaje”.
Uno en el que el tiempo no manda. Donde los planes cambian, pero el espíritu sigue intacto. Donde incluso perder días… también forma parte de ganar experiencias.