02 de Enero de 2024
EXPEDICIÓN CANARIAS DAKAR 2024
Para algunos el deporte es como la vida misma, y cuando hablamos de deporte, podemos mencionar lo que conlleva cada disciplina incluyendo al rallye Dakar en su marco de expresión y aventura. Por supuesto mientras tres cuartas partes del montante participativo, son aventureros del siglo XXI, que se acercan a la emoción del Rallye con los sufragios de supervivencia ya tocados por la estratosfera de los costes. Hay un grupo minoritario que se amparan en sus grandes presupuestos y proyectos dakariano, como apuesta anual de marca y proyección. Esta parcela se la barajan grandes marcas asiduas a esta cita, que saben del valor del triunfo en esta esfera, como en el gran circo de la fórmula uno. Donde los consabidos McLaren, Ferrari, Red Bull etc. Se dejan sus mejores migas en fabricación y evolución para plasmarlo sobre el banco de prueba de los circuitos con las mejores manos y cerebros del mundo, leyendas y jóvenes intrépidos que aportan la comidilla de la carrera en su nivel más competitivo. Ganar el Rallye Dakar es el prestigio de la competición en su gama más alta de la aventura.
Luego el Rallye de la Jet. De los Jeques, de los petrodólares andantes, que han aupado muchas carreras competitivas, como la de Nasert Al Attiyah o superada con creces por el desparpajo inconmensurable de Yazzett al Rahji con el equipo de asistencias Toyota, ya que es el piloto más rico de la caravana. Exquisito en el trato, le gusta estar a la altura de la gente normal. Y su sueño es ganar el Dakar muchas veces. También hay otros millonetis que han pasado por la carrera dejando entrever cualidades y poderío; Holowczyc, De Rooy, Y Hans Stacey, propietarios de compañías de transportes. Eric Van Loon y muchos más. Un rallye para tipos con cartera y ganas de fundir el metal de sus riquezas en aventuras. Así el Home de Toyota es puro lujo en pleno vivac. Aunque el piloto Al Rahji, tenga que dormir con todos sus dólares, al menos un par de noches en tienda de campaña. El dice que no le importa… Y a buen seguro le encantará el sacrificio.
Luego están los pobres, los pasionales y entusiasmados como los nuestros, como la expedición Canarias Dakar, que son los sufridores, los héroes de una carrera con esencia y que para ellos se fundó esa filosofía. Nació con ese espiritu de grandeza y hoy no se concibe dicha esencia, no se manifiesta para poder compensar la línea de la verdad de un Dakar de aventura, como el desarrollo tecnológico de un Dakar de petrodólares. Donde las oportunidades para el éxito dependan menos del poder y más del factor suerte y preparación. La mayoría hablan por su seguridad, claro, ya hay condiciones sobre la mesa del futuro, que le sigue costando imaginación y creatividad para el montaje de cada partida sin perder la mayoría de su propiedad.