28 de Junio de 2026
Misión cumplida entre 25.000 Vespas llegadas de todo el mundo.
Hay viajes que se recuerdan durante años y otros que permanecen para siempre en la memoria. Para Tony, Alex, José Miguel y Mendo, esta aventura sobre sus veteranas Vespa desde La Spezia hasta Roma ya forma parte de esas historias que algún día contarán una y otra vez a familiares, amigos y compañeros de ruta.
Después de cientos de kilómetros recorridos bajo un intenso calor, carreteras secundarias, averías, paisajes inolvidables y nuevas amistades, los cuatro canarios alcanzaron por fin el destino soñado: la capital italiana y la mayor concentración de Vespa jamás celebrada.
Amanecer frente al Coliseo... con un último obstáculo
La quinta y última etapa comenzó antes de que saliera el sol.
A las seis de la mañana emprendieron la marcha con un único objetivo: contemplar el amanecer junto al Coliseo sobre sus inseparables Vespa de dos tiempos.
Querían llegar como auténticos gladiadores después de una travesía que había puesto a prueba tanto a las máquinas como a sus pilotos.
Pero cuando apenas faltaban cinco kilómetros para alcanzar el monumento más emblemático de Roma, llegó el momento más duro de todo el viaje.
El embrague de la Vespa PX200 de Mendo dijo basta.
Tras tantos kilómetros soportando altas temperaturas y largas jornadas de carretera, la mecánica no resistió más. La avería cayó sobre el grupo como un jarro de agua fría justo cuando la meta estaba al alcance de la mano.
Sin embargo, rendirse nunca fue una opción.
Como si de un auténtico gladiador se tratara, Mendo empujó su Vespa durante casi cuatro kilómetros por las calles y rotondas de Roma hasta alcanzar el Foro Itálico, donde horas más tarde comenzaría el gran evento internacional.
Una imagen que resume perfectamente el espíritu de este viaje.

El sueño se hizo realidad
Mientras tanto, Tony, Alex y José Miguel continuaron hasta el Coliseo.
La temprana hora de llegada les permitió contemplar uno de los monumentos más impresionantes del mundo prácticamente en soledad, disfrutando de un instante irrepetible junto a sus Vespa.
Era el final de un sueño que comenzó muchos meses atrás y que, por fin, se hacía realidad.
Poco después volvieron a reunirse con Mendo, quien pudo utilizar una Vespa PK125 de 1988 que el grupo llevaba como vehículo de apoyo para completar la fotografía que tanto habían imaginado frente al Coliseo.
Los cuatro canarios habían cumplido su objetivo.

Un mar de 25.000 Vespas
Lo que encontraron en el Foro Itálico superó cualquier expectativa.
Nada menos que 25.000 Vespa procedentes de 67 países convirtieron Roma en el epicentro mundial del universo vespista, estableciendo la mayor concentración jamás organizada en los 80 años de historia del modelo italiano.
Banderas de los cinco continentes ondeaban junto a scooters llegados desde Australia, Indonesia, Colombia, Alemania, Francia, Albania y decenas de países más.
Entre todas ellas también destacaba con orgullo la bandera de Canarias, luciendo sobre una Vespa TX200 española que representó al Archipiélago en esta cita histórica.
El gran desfile recorrió algunos de los lugares más emblemáticos de Roma, desde las Termas de Caracalla hasta el Coliseo, Piazza Venezia y los Foros Imperiales, formando una espectacular serpiente multicolor compuesta por modelos de todas las épocas.
Desde las primeras Vespa de 1946 hasta las modernas Primavera y GTS, pasando por míticas ET3, Rally, GTR, VBB y, por supuesto, las incombustibles PX que llevaron a los cuatro canarios hasta la Ciudad Eterna.

Mucho más que un viaje
Durante los días posteriores, Roma siguió regalando recuerdos imborrables.
El Vaticano, el Panteón, la Fontana di Trevi, Trastevere... lugares que quedarán asociados para siempre a saludos entre vespistas de todo el mundo, conversaciones improvisadas, brindis con un buen Negroni y una pasión compartida que rompe cualquier barrera de idioma.
Pero, sobre todo, el viaje deja la satisfacción de haber formado parte de un acontecimiento irrepetible.
Una aventura protagonizada por cuatro canarios que decidieron vivir el 80 aniversario de Vespa de la forma más auténtica posible: recorriendo Italia sobre máquinas con varias décadas de historia, demostrando que el espíritu aventurero sigue tan vivo como cuando aquellas primeras Vespa comenzaron a conquistar las carreteras europeas.

Un pequeño capítulo en la historia del motociclismo canario
Tony, Alex, José Miguel y Mendo ya piensan en el regreso a casa.
Les esperan sus familias, sus amigos y muchas historias que contar.
También la satisfacción de haber escrito un pequeño capítulo en la historia del motociclismo clásico de Canarias, llevando el nombre del Archipiélago hasta la mayor reunión internacional de Vespa jamás celebrada.
Ellos mismos resumen esta experiencia con una frase que resume perfectamente lo vivido.
"Veni, vidi, vici... y en Vespa."