01 de Agosto de 2025
Las motos se ponen de moda entre los jóvenes: más matriculaciones en autoescuelas
Buen clima, menos atascos, aparcar sin dramas y, sobre todo, gastar menos. Esos son algunos de los motivos por los que cada vez más jóvenes están apostando por la moto como su primer vehículo. Una tendencia que no solo se nota en las calles, sino también en las aulas… de las autoescuelas.
En Canarias, donde el sol acompaña casi todo el año, la moto ha dejado de ser cosa de unos pocos entusiastas. Ahora, muchos jóvenes la ven como la opción más práctica para moverse por la ciudad o incluso por trayectos interurbanos. El precio de la vida, el tráfico creciente y las dificultades para aparcar hacen que subirse a una moto sea, más que un capricho, una decisión inteligente.
«Hace unos años, lo habitual era que la mayoría se apuntara para sacarse el carnet de coche, pero eso está cambiando. Cada vez recibimos más solicitudes para permisos de moto, sobre todo entre los más jóvenes», explica Yolanda Moreno, responsable en Autoescuelas España.
El verano, con su parón académico, se ha convertido en el momento perfecto para dar el paso. Muchos estudiantes aprovechan esos meses sin clases para centrarse en los test teóricos y las prácticas. Y no solo lo ven como algo útil: también lo disfrutan. «Hacer el carnet de moto en verano es ideal. Hay más tiempo y además conoces gente de tu edad. Yo hice tanto el de coche como el de moto en vacaciones», cuenta una joven de 24 años.
También los chicos lo tienen claro. «Primero me saqué el de moto, ahora el de coche. El verano es el mejor momento, sin duda. Estoy más tranquilo para estudiar y practicar», comparte un estudiante de 18 años.
Pero esta tendencia no solo está conquistando a los más jóvenes. Mujeres de entre 35 y 40 años, e incluso hombres mayores que llevaban años pensándolo, también se animan a subirse a las dos ruedas. Y cada vez más chicas se lanzan a por el carnet de moto, rompiendo una barrera que hasta hace poco parecía exclusivamente masculina.
Según Yolanda Moreno, hay tres grandes razones que explican este cambio: «Primero, el clima. Tenemos inviernos muy suaves, lo que hace que la moto sea una opción válida durante todo el año. Segundo, el tema del aparcamiento. En muchas ciudades encontrar sitio para el coche es una odisea, mientras que con la moto es más fácil. Y tercero, el precio. Una moto es mucho más asequible que un coche, tanto para comprarla como para mantenerla. Para un joven, eso marca la diferencia».
Parece que la moto ha dejado de ser solo una pasión y se ha convertido en una solución real a los problemas de movilidad de muchos jóvenes. Más práctica, más económica y también, por qué no decirlo, más divertida.