
| Isla | Tenerife | |
| Teléfono | 629 92 14 33 | |
| Persona de Contacto | Javier de Miguel | |
| Página Web | www.canariasenmoto.com/index.php?pagina=moteros&ver=noticias_motoclub&id=55 | |
19 de Marzo de 2025
Tercer capítulo del desafío andino del Enduro Sin Límite
El equipo de Enduro Sin Límite, formado por Javier de Miguel, Miguel Amaro y Aníbal Amaro, vuelve a la acción. Esta vez, los motoaventureros tinerfeños han cambiado de continente para enfrentarse a un nuevo reto: cruzar en moto parte de Sudamérica, recorriendo los caminos de tierra que unen Cusco (Perú) con el Lago Titicaca, en la frontera con Bolivia. Sin embargo, esto no significa que su travesía africana haya terminado. En agosto y septiembre, retomarán la segunda fase de su expedición África Sí o Sí.
El desafío continúa: Del Cañón del Colca al nacimiento del Amazonas
El Enduro Sin Límite sigue avanzando por los Andes peruanos. Esta etapa nos llevó desde Puno hasta el nacimiento del Amazonas, atravesando pistas inexploradas, cañones impresionantes y desafiando la altitud extrema.
Pistas perdidas y senderos improvisados
Salimos de Puno con la intención de tomar la antigua carretera a Arequipa, una pista que, en sus primeros kilómetros, nos llevó hasta un río desbordado. La fuerza del agua había destruido tramos enteros de la pista, dejándola intransitable para los coches. Sin embargo, los lugareños habían abierto senderos improvisados, utilizados por motociclistas y pobladores para abastecerse de lo esencial.
Sin más alternativa, seguimos esos senderos, sorteando obstáculos y avanzando por paisajes cada vez más elevados. Como ya es costumbre en este viaje, la lluvia y el frío nos acompañaron durante toda la jornada.
Arequipa, la Ciudad Blanca
El paisaje comenzó a cambiar al acercarnos a la Laguna Salinas, una extensión de agua salada con montañas de sal en sus orillas. Desde allí, descendimos hasta Arequipa, ubicada a 2.400 metros de altitud, donde el cambio de temperatura fue inmediato.

Arequipa es una ciudad con un legado colonial impresionante. Conocida como la "Ciudad Blanca", su arquitectura de piedra volcánica y su majestuosa Catedral—la más grande de Sudamérica—nos recordaron la profunda huella española en estas tierras. También nos sorprendió la cantidad de casonas coloniales perfectamente conservadas, lo que convierte a esta ciudad en una de las más bonitas de todo Perú.
Hacia la Tierra de los Cañones
Desde Arequipa nos dirigimos hacia el norte, recorriendo las faldas del Volcán Misti. En esta zona se encuentra la Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca, una vasta extensión protegida donde nos adentramos en lo que llaman la "Tierra de los Cañones".

El primero en aparecer fue un cañón impresionante en las faldas del volcán. Continuamos ascendiendo hasta alcanzar el Mirador de los Volcanes, a 4.900 metros de altitud. Desafortunadamente, la lluvia, el granizo y la densa niebla nos impidieron disfrutar del paisaje, así que seguimos rodando rumbo a Chivay, puerta de entrada al Cañón del Colca.
El Cañón del Colca: una maravilla natural
Nos desviamos para recorrer la carretera turística que bordea el Cañón del Colca, haciendo varias paradas en sus miradores. Este coloso, con 4.160 metros de profundidad, es el tercer cañón más profundo del mundo, superando ampliamente al Gran Cañón del Colorado. La inmensidad de este abismo es difícil de describir y verlo desde lo alto es una experiencia inolvidable.

Pernoctamos en Chivay, donde, conversando con los lugareños, nos llegó una información inesperada: era posible alcanzar el nacimiento del Amazonas en moto.
El nacimiento del Amazonas: el gran hallazgo
Cuando planificamos este viaje en España, sabíamos que el Amazonas nacía en las faldas del Volcán Mismi, pero no encontramos información sobre cómo llegar en vehículo. Pensamos que solo era accesible a pie y lo descartamos de la ruta.

Sin embargo, gracias a la gente del lugar, descubrimos que existía un camino oculto que no aparecía en Google Maps ni en los GPS. Con esta nueva información, decidimos intentarlo.
A la mañana siguiente, madrugamos y tomamos las pistas de alta montaña que nos habían indicado. Fueron más de 30 kilómetros de ascenso por terrenos complicados, atravesando zonas pantanosas y desoladas por encima de los 4.000 metros de altitud. El esfuerzo fue brutal, pero finalmente, llegamos al punto donde nace el Amazonas.

Conseguimos acercarnos en moto hasta 50-100 metros del nacimiento exacto, una fuente de agua cristalina que emerge de las rocas a 5.170 metros sobre el nivel del mar. Aunque el tramo final lo hicimos caminando, cada paso a esa altitud fue agotador. Pero valió la pena: habíamos alcanzado el origen del río más largo y caudaloso del mundo.
Siguiente objetivo: el regreso a Cuzco
Con la satisfacción de haber logrado algo inesperado, cerramos esta etapa y emprendemos rumbo al norte, hacia Cuzco, donde en los próximos días finalizaremos nuestra aventura.
El desafío continúa… ¡y todavía nos quedan muchos kilómetros por recorrer!