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Prueba Suzuki GSX-S1000, muscle-bike con sorprendente versatilidad

26 de Junio de 2017

Prueba Suzuki GSX-S1000, muscle-bike con sorprendente versatilidad

Hace ya dos años que la Suzuki GSX-S1000 pasó por las manos de nuestro equipo de pruebas y ya era hora de volver a deleitarnos con la muscle-bike de Hamamatsu. Suzuki ha acertado con su forma de interpretar lo que debe ser una naked sport de gran cilindrada, con argumentos sólidos como un motor derivado de la GSX-S1000 y una parte ciclo a la altura de las exigencias del tetracilíndrico japonés.

 

Suzuki Fierro, el distribuidor de la firma japonesa en la provincia de Santa Cruz de Tenerife ha sido uno de los baluartes del éxito de este modelo en Canarias y de nuevo confiamos en ellos para utilizar una unidad de pruebas y repasar los argumentos de esta musculosa naked que incorpora en su interior el ADN de una superdeportiva de leyenda.

 

PVP Suzuki GSX-S1000 ABS.- 12.699 euros (No incluye gastos de matriculación)

 

 

La Suzuki GSX-S1000 no es para nada extravagante. Se diría que la marca no ha querido arriesgar ni romper moldes con un estereotipo al margen de las modas. Pero sin llegar a la radicalidad que presentan otros modelos, sus musculosas y contundentes formas, delatan el potencial que atesora en su interior, como esos 145 CV que la sitúan, en potencia, por encima de modelos más agresivos. Y es que en Suzuki han querido centrarse en una moto atemporal, en la que las fluidas líneas se mezclan con las generosas formas del depósito y las tapas laterales del motor, y el huidizo colín trasero.

 

La naked de Suzuki está muy bien rematada. Fijes en el punto que fijes tu mirada, te encontrarás con plásticos bien terminados y que encajan a la perfección, los cables bien recogidos, los remates del asiento o de las tapas laterales del faro y depósito, la quilla con el color de la carrocería, que para sí la quisieran otros modelos de la marca, o el silencioso, recortado al más puro estilo deportivo, perfectamente integrado para no desmerecer la angulosa línea que la Suzuki ofrece en sus bajos.

 

 

Suzuki han hecho un excelente trabajo en el aspecto ergonómico...

Aunque el aspecto de su faro indique que es una moto “con carácter”, nada más subirte en ella descubres que la posición de conducción está diseñada para acoger cómodamente a, prácticamente, cualquier talla de piloto. Sus formas deportivas y robustas, siguiendo los patrones de la familia deportiva de la marca, son engañosas y es que a pesar de esos tintes deportivos, la postura sport, con estribos ligeramente elevados y retrasados y el manillar regulable y ligeramente cerrado, permiten acoplarse al piloto con sorprendente comodidad tanto para trayectos cortos como para largos viajes.

 

A sus mandos, encontramos un manillar ancho y alto, de esos Renthal que se vendían como churros para sustituir los horrores originales de algunas naked japonesas, y unas estriberas que están situadas en una posición más lógica -más baja y adelantada que en una deportiva-, y todo el conjunto acompañado de un asiento cómodo, partido en dos como síntoma claro del carácter deportivo y con un generoso acolchado que agradecerán tus partes nobles, situado a solo 810 mm del suelo, que convierte la GSX-S1000 en una moto amable, cómoda y con una gran acogida.

 

La nueva GSX-S1000 es una moto realmente compacta, y eso es en parte gracias al diseño de sus chasis, de nueva factura, fabricado totalmente en aluminio y con unas dimensiones muy compactas, logrando un peso inferior al del chasis que monta actualmente la GSX-R 1000. El basculante trasero de esta GSX-S 1000 es el mismo que utiliza la GSX-R 1000, también de aluminio. Todo ello orientado a disfrutar al máximo con una parte ciclo que ha de ser compacta y ligera, para conseguir una gran agilidad en la conducción.

 

 

Repasando los detalles de la parte ciclo, recordamos que su horquilla invertida Kayaba, totalmente ajustable con barras de 43 mm, ofrecía 120 mm de recorrido, mientras que detrás encontrábamos un mono amortiguador con ajuste en rebote y precarga de 63 mm, también de la firma nipona. El equipo de frenos es idéntico al de la GSX-R 1000, unos Brembo monobloque con pistones de 32 mm y discos de 310 mm, con sistema ABS Bosch. Y para rematar el contundente conjunto,  el equipo de ruedas monta en ambos trenes llantas de 17 pulgadas con neumáticos 120/70ZR17 delante y 190/50ZR17 detrás.

 

El motor, una de las señas de identidad de la S1000, toma como base el motor de la GSX-R 1000 debidamente revisado, con una carrera más larga (73,4 x 59 mm) y varios cambios internos para ofrecer una respuesta más suave que garantiza un buen rendimiento en la zona media-baja del cuentavueltas. También se ha colocado un nuevo radiador que mejora la refrigeración de un motor que tendrá que soportar más horas de funcionamiento en la vía pública. Para la alimentación se opta por el sistema SDTV, patentado por Suzuki, con toberas de 44 mm, la misma medida que la GSX-R 1000 K7.

 

Suzuki declara una potencia de 145 CV, aunque las pruebas en banco de potencia siempre han ofrecido mejores resultados que en ningún caso bajan de los 150 CV. Y para controlar toda esa potencia sobre un asfalto, el de la ciudad, que la mayoría de la veces no está en las mejores condiciones, Suzuki ha apostado por introducir electrónica y se ha dotado el sistema con un control de tracción de tres niveles y desconectable. Para dosificar la potencia que llega a la rueda trasera, este control de tracción tiene en cuenta los siguientes parámetros; posición del cigüeñal, marcha engranada, velocidad de las ruedas y posición del mando del gas.

 

 

Nada más ponerla en marcha sorprende el carácter deportivo de su escape 4-2-1, sobre todo desde los primeros golpes de gas en marchas cortas… ¡Excitante! El contundente empuje de su motor desde bajas vueltas te hace sentir que estás sobre una moto muy bien trabajada. En carreteras reviradas, que en Tenerife tenemos a pocos kilómetros de la capital chicharrera, se acentúa ese carácter deportivo. Su afinado motor tetracilíndrico sube de vueltas con extraordinaria facilidad proporcionando un empuje muy rotundo, aunque a su vez destaca la capacidad de recuperación en marchas largas, donde su cilindrada supone un plus de seguridad ante situaciones imprevistas.

 

Nobleza mecánica y ausencia de vibraciones, a una altura difícilmente igualable por sus rivales. Así es el motor de la GSX-S1000, una moto que ofrece una suavidad de marcha sorprendente y que se combina con un cambio Suzuki en su línea habitual, preciso y rápido que te invita a utilizarlo aunque en amplio rango de par motor lo haga innecesario en muchas circunstancias. La parte ciclo supera las exigencias, con nota. Las sólidas y contundentes suspensiones ofrecen la firmeza necesaria para atacar las curvas con todo el empuje de esta muscle-bike de Suzuki. Gracias a ello, puedes gestionar de manera casi intuitiva los cambios de dirección en esos tramos de curvas que tanto abundan en Canarias. Y para rematar el conjunto, unos frenos que transmiten una gran confianza a la hora de realizar un conducción alegre.

 

 

Para ofrecer otro punto de vista sobre la GSX-S1000 de Suzuki Fierro contamos con la colaboración de Rubén, propietario de una GSX-S1000 en un elegante color azul, su tercera Suzuki, por cierto. De ella destaca sobre todo su sorprendente versatilidad para tratarse de una mil. “La moto es sorprendente. Muy versátil. Valedera tanto para el día a día como para disfrutar de las curvas en una isla como Tenerife, que se presta a ello. Es perfecta”, aseguraba el motorista invitado a nuestra prueba.

 

“Para nada es una moto aparatosa o pesada en ciudad”, decía mientras nos contaba que la usa a diario para ir a trabajar. “El radio de giro es compatible con las exigencias de la vida diaria”, confirmaba. “Los viernes los tengo marcados en azul Suzuki. El fin de semana es más divertido si los cabalgas sobre una moto como esta. Una moto equilibrada y realmente fácil de manejar. La potencia, aunque contundente, es muy controlable y el chasis se adapta perfectamente a las prestaciones del motor. Entra muy bien en curva y es fácil corregir la trazada, algo muy valioso para la seguridad del piloto en un territorio con predominio de curvas ciegas en las que poder reaccionar ante las sorpresas que te depara cada recodo de la carretera”, reconocía Rubén.

 

“Es una moto que se adapta a las necesidades de un gran número de usuarios y que, cuando la prueban, lo digo por experiencia, descubren que una mil no es demasiado para ellos. Está muy bien equilibrada y ofrece una relación calidad precio, difícilmente igualable. Ideal para el día a día como moto dócil y manejable y con una estra de deportividad, sensorial y emotiva, a partir de las 6.000 rpm que te permite desfogarte cuando necesitas poner kilómetros ante la tediosa monotonía”, concluía nuestro colaborador en esta prueba de la Suzuki GSX-S1000.

 

 

En definitiva, una moto que, una vez más, nos ha sorprendido gratamente por las virtudes que atesora dentro de un conjunto armonioso en formas y contundente en prestaciones. Manejable, confortable, segura y con unas terminaciones excelentes. Una moto que está a la altura de rivales y sobre las que además podrá presumir de un mejor control de tracción excelente. Una naked  con una potencia razonable para que cualquier tipo de usuario o usuaria consiga divertirse disfrutando de una extraordinaria fluidez dinámica en carretera, además de utilizar para el día a día en ciudad.

 

Unidad de prueba cedida por Suzuki Fierro, Concesionario Oficial Suzuki en Tenerife

 

Equipo de pruebas de Canariasenmoto.com, con la colaboración de Rubén “Suzuki Tenerife”

 
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