Utilizamos cookies para realizar un análisis de uso y mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, entendemos que usted acepta la política de cookies
Política de cookies +
        |  Suscribirse  |   Acceder   |   Contactar

Un roadtrip para quedar seducidos recorriendo Perú en moto

28 de Noviembre de 2017

Un roadtrip para quedar seducidos recorriendo Perú en moto

Ignacio y Carlos Riaza, padre e hijo, hicieron a finales del verano un recorrido en moto de 15 días por Perú. Un roadtrip por el país sudamericano con pocos corsés, mucho estilo y miles de kilómetros sobre dos ruedas. Una experiencia que todo padre e hijo se merecen y que sirve para explorar metas vitales a golpe de kilómetros siguiendo el atardecer en el horizonte y disfrutando de conversaciones existencialistas. Una ocasión para brindar por la vida en esos rincones únicos que sólo puede regalarte un viaje en moto.

PUBLICIDAD

 

Comienza el relato del viaje:

Salimos un viernes, 15 de septiembre de 2017, desde Madrid hacia Lima. Carlos había llegado la noche anterior y aprovechamos para revisar el equipaje a primera hora de la mañana. Gracias a los vuelos económicos, y a que habíamos elegido una moto ligera (Honda Falcon 400cc) a fin de facilitar las rutas de tierra (trochas), nos vimos obligados a volar con las botas y chaqueta puestas, y el casco a la mano. Todo lo demás, en un tubo impermeable de 60/45l cada uno.

 

Aterrizamos en Lima ese mismo viernes sobre las 18.00h, y habíamos reservado el primer vuelo  disponible a Cuzco, a las 4.40am, por lo que elegimos un apartamento barato en la zona. Primer error, esa zona, Los Olivos, es bastante peligrosa por drogas, prostitución, etc . En cualquier caso, salimos de nuevo al aeropuerto a las 2.00am para descubrir que el vuelo había sido cancelado y que LATAM iría recolocando a todos los pasajeros según disponibilidad de los siguientes vuelos. Finalmente, despegamos pasadas las 11.30. Señalar que los últimos 25 pasajeros “recolocados” éramos todos turistas...

 

 

La idea era ir directamente a Cuzco, donde decidimos alquilar las motos, y tomar los dos primeros días de adaptación a la altura (Cuzco, Machu Picchu, etc…), y realizar un primer día de prueba, de motos y moteros, en un i/v por el valle Sagrado de los Incas. Probamos nuestro primer Cuy y el primer filete de Alpaca en Aguas Calientes, y fuimos timados por primera vez.( El precio de una copa de vino es igual al precio del menú completo…..)

 

Primera Jornada, Lunes 18. Cusco-Chaualpa. 306 km. Pista

Como es costumbre, decidimos cambiar el plan inicial y salimos el lunes con destino Abancay. Recogimos las motos en PeruMotos a primera hora y, tras charlar con Alejandro, el dueño, sobre la ruta planificada, en lugar de ir hasta Ayacucho, en Abancay giramos hacia Chaualpa. La ruta Abancay-Ayacucho ya está  asfaltada y nos alejaba de nuestro objetivo principal. Dormimos en Chaualpa, en un hotel  bonito y muy motero, pero sin ducha caliente, así que mejor de aspecto que de condiciones. Los mosquitos de Machu Picchu se habían cebado con nosotros y, ante nuestra sorpresa, en lugar de rebajar sus picaduras con los días, nos salieron unos bultos muy picajosos… Preocupante. Alcanzamos los 4.000msnm por primera vez, y por primera vez tomamos un buen Ceviche de trucha. Buena ruta con buen asfalto.

 

 

Segunda jornada, martes 19. Chaualpa-Antabamba-Puquio.  511km. (326km Trocha+185km Pista)

Este era un día clave. Primera ruta de tierra, o “trocha” como las denominan localmente, así que no sabíamos el tiempo que nos tomaría. Y, como será una constante en el viaje, la realidad superó la ficción. Retrocedimos unos 25km desde Chaualpa para tomar la trocha que nos habían recomendado. Si bien al principio fuimos flanqueando un precioso rio, donde vimos lo que parecía un “rio de tierra”, enseguida empezaron los precipicios, caminos rotos, conductores suicidas, etc…. Alcanzamos  por fin Antabamba, tras repostar en un domicilio, que llaman grifo, y, tras análisis de las respuestas de los lugareños, decidimos cambiar de destino. En lugar de bajar hasta Cotohuasí y el Valle de los Volcanes, retornaríamos a la Pista  (equivalente a nuestras carreteras nacionales de hace años), para dormir en Puquio. No sabíamos cómo sería el tramo Antabamba-Cotohuasí, pero el Antabamba-Pista Abancay a Puquio fué un auténtico infierno. A la altura de las famosas “carreteras de la muerte” (Perú-Bolivia, etc…) que habíamos visto en Youtube, las pasamos verdaderamente canutas. Barrancos de cientos de  metros de caída, caminos donde desaparecía un carril por desprendimientos de tierras, ganado suelto, perros, ……

 

Llegar a la pista fue un auténtico suplicio. Pero, lejos de acabar ahí, y tras alcanzar los 4.477msn, iniciamos la travesía del Altiplano. Es una llanura a unos 4.200 msnm, sin nada que te proteja del viento. Nos cayó la noche sin que encontráramos gasolina, con temperaturas bajo cero con el consiguiente riesgo de congelación, luna nueva.  Apenas había tráfico, así que adelantamos un camión, pensando en pararlo si alguna de las motos se quedaba tirada. Paramos en los pocos grifos que vimos y en todos la misma respuesta: No hay gasolina hasta Puquio, bastante más lejos que nuestra autonomía. Cuando ya caíamos en la desesperación, y muertos de frío, vimos una luz en mitad de la nada y decidimos pararnos. O gasolina o dormir allí. Felizmente nos vendieron unos pocos litros (galones), a un precio que doblaba el normal, y un plato de sopa de pollo. Y, pese al frío, alcanzamos Puquio. La entrada, y posterior salida de Puquio, es sin embargo una maravilla de curvas para los moteros. Y, al mismo tiempo, por las condiciones propias y el tráfico, se hace desaconsejable “darle al mango”. Cenamos en una Pollería, que encuentras por decenas en cada pueblo que atravesamos.

 

 

Tercera Jornada, miércoles 20. Puquio-Puerto Inka. 321 km. Pista.

Dados los cambios de ruta, nos acercamos a Nasca con la idea de visitar los famosos geoglifos y sobrevolarlos en avioneta. Nuestro gozo en un pozo, el fuerte viento impedía  despegar, así pues, decidimos continuar ruta y, a nuestra sorpresa, hasta alcanzar la costa en Yauka, nos acompañó una tormenta de arena espectacular. No fué como las que hemos visto en las películas del desierto de Arabia, pero te oculta la carretera y se mete arena incluso con el casco cerrado, golpeándote los ojos inclementemente. Muy peligrosa, produce bancos de arena que llegan a tapar todo un carril. Si los pasas por encima, peligro de caída, si  los esquivas, vehículos en sentido contrario. Finalmente llegamos al hotel Puerto Inka, donde descansamos esa tarde.

 

 

Cuarta Jornada, jueves 21. Puerto Inka-Camaná-Arequipa. 412km. Pista

Decidimos continuar por la Pista, la Panamericana Sur, hasta Camaná y, a partir de ahí, subir a Arequipa. La pista flanquea la costa del Pacífico. Nos caía una lluvia ligera, pero persistente. En un parada de descanso, conocimos a Mario, un brasileiro de 66 años quien, a lomos de su Goldwing, realizaba por tercera vez la ruta Florida-Alaska-Ushuaia-Brasil. Un viajero infatigable. Tras almorzar en Camaná, tomamos la interminable recta que lleva hasta Arequipa. En el camino, y por nuestra ignorancia, tardamos en descubrir que la montaña a nuestra izquierda era el volcán Sabancaya, que se encuentra activo, con su fumarola soltando humo. Impresionante. Carlos se hermanó con su primer volcán en actividad, tras haber ascendido hace poco el Teide, su otro volcán hermano. Toda una sorpresa. Llegamos a Arequipa ya entrada la noche, siempre desaconsejable, y buscamos un hotel cerca de la plaza de armas (la plaza principal en cada pueblo o ciudad, como nuestra Plaza Mayor).

Esa noche, buena cena en la plaza, muy bonita, y unas copas en un local con música en directo. Error que pagaríamos al día siguiente, claro….

 

 

Quinta jornada, viernes 22. Arequipa-Chivay. 163 km. Pista

La jornada prometía. La Reserva de las vicuñas, el Mirador de los Volcanes y, finalmente la entrada al Valle del Colca por Chivay. Simplemente tener cuidado con los rebaños de vicuñas, que con frecuencia atraviesan la pista, y, sobre todo, con la altura. El mirador de los Volcanes se encuentra a 4.988msnm, donde tuvimos dificultades para concentrarnos en el pilotaje. No es sólo la altura máxima, sino que durante horas estás por encima de los 4.500msnm, lo que disminuye los reflejos, proceso mental, etc…. La salida de Arequipa, con el navegador dirigiéndonos por unas escombreras nos tomó más de una hora. Desesperante. Llegamos a Chivay a mitad de la tarde, con la esperanza de buscar un hotel y darnos un baño en las termas. Pero la lluvia ligera y el frío nos desanimaron del baño. Los turistas agrupados en hoteles fuera del pueblo, lo dejan vacío y sin alma. 

 

 

Sexta jornada, sábado 23. Chivay-Huambó-Chivay. 197 km. Mixto Pista 70% y trocha 30%.

Nos levantamos temprano a fin  de llegar pronto al Mirador Cruz del Cóndor, donde a primera hora de la mañana despegan los cóndores y pasan cerca, muy cerca del mirador. Su envergadura impresiona. Muy al estilo de las hoces del Duratón, para quienes lo conozcan. Dado que los turistas son “acompañados” a todos los miradores con artesanía local del camino, los fuimos adelantando sin ningún problema y finalmente fuimos los primeros en llegar al mirador. Tres horas entre espera y avistamientos y, en lugar de regresar a Chivay, dado que era nuestra jornada de descanso, continuamos el valle por ver si se veía el volcán Sabancaya desde más cerca. Al final, tras una hora de trocha para ver un géiser, casi 6 horas de moto, trochas, tierra afirmada, etc… A nuestro regreso al hotel su responsable nos informa de que la mejor vista del volcán es …. Desde la azotea del Hotel ¡!!!!! Vimos el zorro andino, alpacas que se acercan curiosas a las motos, turistas y locales que se toman fotos con los moteros….

 

 

Séptima jornada, domingo 24. Chivay-Puno. 260 km. Pista

Tras desayunar en la azotea del hotel viendo el volcán, retornamos por la pista hasta el peaje, y desde allí hasta Puno. Para mi gusto, la parte más prescindible del viaje. Es cierto que el altiplano es bonito, pero ya lo habíamos visto, y que atraviesas de nuevo la reserva de las vicuñas, pero se nos hizo aburrido y muy largo. El paso de Juliaca, por la circunvalación, es un infierno. Una especie de polígono industrial por cuyas calles pasa tráfico pesado. Todo es asfalto roto, socavones, barrizales, aceite por el suelo, cientos de motocarros cruzándose y camiones que no paran por nada ni nadie. Muy peligroso y ningún beneficio. Alcanzamos Puno y, siendo ya domingo, en la plaza de armas se desarrollaba un desfile de todas los pueblo y grupos agrícolas locales. Horas y horas de cánticos con flautas andinas y tambores. Asi que fuimos a tomar unas cervezas a la salida de la ciudad, donde conocimos un matrimonio joven que celebraba su cumpleaños. Un rato agradable con intercambio de regalitos y consejos. En Puno un cajero del Banco Central del Perú  me retuvo la visa, fuimos incapaces de sacar dinero con ninguna otra tarjeta de crédito, así que cambiamos nuestros últimos euros, con la esperanza de llegar a Cuzco. Nos explicaron (gracias Paco por cuidarnos todo el viaje), que mejor probáramos en el Banco Continental o buscáramos “agentes comerciales” de los bancos. Afortunadamente, el Continental, siendo el BBVA en Perú, nos permitió sacar  dinero para continuar viaje. Sorprende en un país que está potenciando tanto el turismo. Para cenar, una buena hamburguesa de Alpaca.

 

 

Octava jornada, lunes 25. Puno-Titicaca-Sicuani. 250 km. Pista

Tomamos un tour para visitar la isla de los Uros. La noche anterior intentamos conseguir una lancha para ir a pescar el “Pez de Oro”, una trucha local de considerables dimensiones. Fue imposible y, sinceramente, la visita a los Uros nos pareció más propia de un parque temático que una visita cultural. Decepcionados, agarramos las motos, en nuestro segundo “día de descanso”, y avanzamos hasta Sicuani. La carretera, siendo el lago frontera con Bolivia, la hace especialmente cargada de camiones y sus locos conductores. Bastantes controles de policía contra el contrabando, inmigración ilegal, etc…., que no nos pararon ni una sola vez. No sabremos si por conducta propia o por la cámaro “onboard” que llevaba Carlos todo el viaje montada sobre el casco. Nos recomendaron el cordero asado en Ayaviri, pero como al llegar allí era tarde para almorzar y temprano para cenar, decidimos continuar hasta Sicuani y regalarnos una buena cena. Pero en Sicuani simplemente no hay cordero, en ningún sitio. En general el tráfico, el frío y las largas rectas fueron lo más señalado de estas dos jornadas. Insisto, prescindible.

 

 

Novena Jornada, martes 26. Sicuani-Cusco. 139 km. Pista

A partir de Sicuani, entras de nuevo en las montañas y, finalmente, la selva subtropical que rodea Cuzco. De nuevo curvas, paisajes, etc, lo que devuelve la magia al viaje. Visitamos Raqchi, el único templo dedicado a Viracucho, el principal Dios Inca.  Al llegar a Cusco, nos cayó una buena tormenta. El tráfico denso, la lluvia, y los adoquines deslizantes volvieron a poner a prueba nuestros nervios y habilidades. De nuevo un restaurante con wifi y unas cervezas. Buscamos hotel y …. Se rompió el cable de embrague. Mientras Carlos lo reparaba, aprovechando que habíamos alquilado allí la motos, llamamos a Alejandro. Vino rápidamente y se llevaron las dos motos a la tienda para hacerles una buena revisión. Muy buen servicio. Esa noche concierto en directo y unas cervezas, pero tranquilos, que al día siguiente era nuestra última jornada. La que debía haber sido la primera, Urubamba, el valle Sagrado de los Incas.

 

 

Décima jornada, miércoles 27. Cusco-Abra Málaga-Cusco. 230 km. Mixto Pista 70% y Trocha 30%

Nos liamos con el navegador y en lugar de tomar la pista de Urubamba, nos llevó por la nueva pista… que está sin terminar. Así que al poco, no encontramos con un desvío por unas trochas. Aparentemente fácil, cometimos el primer error del viaje. Nos separamos y no sabíamos dónde estaba el otro. Afortunadamente al cabo de un rato nos reencontramos y salimos a la pista original. Hasta Ollantaytambo es bastante turístico, así que poco que señalar. Pero a partir de ahí, y hasta el Abra Málaga, es una auténtica delicia. Uno entiende por qué lo eligieron los Incas. Es de una belleza, armonía, fertilidad, etc…. Incomparable. Magia en estado puro. El regreso desde casi la cima del Abra Málaga la hicimos a 20-30 kmh, el casco abierto y respirando misticismo. Un auténtica pasada. Esa tarde devolvimos las motos con 2.900kmts (teníamos un máximo de 3.000kms, así que salió perfecto ¡!!!!), con más pesar que alivio…

 

 

Lo siguiente fueron los vuelos a Lima y de regreso a Madrid. Buenos restaurantes, buenos piscos y Carlos que decidió despedirse del Perú surfeando una buenas olas en el Pacífico. Una despedida que cerramos con un almuerzo de película. Ceviche en el mercado y carne en el asador.

 

Y, tras unas buenas lágrimas, de vuelta a casa. ¡Que Viva el PERÚ!

 

Turismo en moto – 15 días en el sur del  Perú (VER RECORRIDO 1)

 

Turismo en moto – 15 días en el sur del  Perú (VER RECORRIDO 2)

 

Gráficos del recorrido:

Típico perfil del viaje. Ascensos hasta los 4.500/5.000msnm del altiplano, con velocidades medias bastante bajas de 70-90kmh, para descender al valle al llegar a la ciudad/pueblo destino. Este tramo es una de las Pistas (Carreteras nacionales) mejor asfaltadas, Arequipa-Chivay. Frecuentes paradas a fin de rehidratarse, tomar fotos, descansar, etc…

 

 

Horarios y distancias diarias: Anoto los km. Diarios en cada etapa. En lo que se refiere a horarios, es siempre difícil de calcular. Depende del dia, el clima, el cansancio, etc,… un mismo recorrido requiere diferentes tiempos. Lo más importante es calcular bien la ventaba de sol. En los valles oscurece antes. Dos etapas (Puquio y Arequipa) las acabamos de noche y no es nada agradable buscar un hotel, gestionar el tráfico, cuando ya ha oscurecido. El resto de etapas, en nuestro caso siempre antes de las 6 pm. Al final las distancias diarias son significativamente más bajas que cuando viajamos por Europa.

 

Motos: Dos Honda Falcon 400cc, de carburadores. Muy cómodas y lo bastante ligeras para pilotar en las trochas. Sin embargo, al ser de carburadores, a partir de los 4.000msnm, ratean y apenas andan. Asi que adelantar camiones, autobuses, etc.,  se vuelve casi imposible. Nos dijo PeruMotors que no importaban las nuevas de inyección al Perú por falta de mercado. Una pena. Vimos Tiger800, Africas, KTM´s, etc…, de alquiler, pero seguimos pensando que el peso añadido no aporta nada, y apenas hay carreteras donde sacarles partido.

 

Equipaje/Equipamiento: Elegimos finales de septiembre porque no es época de lluvias y ya es el final del invierno. Cuidado con la altura, al caer el sol se desploman las temperaturas. Equipamiento el  clásico, nada especial. Traje completo de tres capas, guantes de invierno y otros más cómodos para las trochas, Sotocasco y sotoguantes y ropa interior térmica. Compramos algo de ropa interior y camisetas en Arequipa. Y lavamos en el dia que repetimos en Chivay. Aprovechad para tirar todas esas camisetas de publicidad o viejas que ya no usáis. Cada uno llevaba un cilindro impermeable de entre 45l y 60l. Meted un bañador, por si acaso. En la zona de los volcanes está repleta de termas.

 

 

Hoteles: Lo reservábamos una vez en el pueblo. Paras en un bar o restaurante con wifi, cervecita y a buscar. En general mejores precios preguntando en la recepción que por las webs habituales.

 

Medicinas: Además del típico botiquín de primeros auxilios, llevamos Sorochil (para el soroche o mal de altura), Ibuprofeno, Nolotil y antibióticos. Hay que tener cuidado con la mezcla de analgésicos/antiinflamatorios, cansancio, deshidratación, mal de altura..

 

Comida-Bebida: Quince días de agua mineral y NADA de hielos. No tuvimos especial problema con diarreas y otros males clásicos del viajero. Desayuno razonable, almuerzo ligero y cena al gusto y dependiendo del cansancio. El vino carísimo, nos hartamos de cerveza.

 

Diversión local: Más allá de la propia ruta, los pueblos están bastante muertos, a excepción de Arequipa y Cusco. Está claro que los tour operadores se llevan a los turistas a hoteles en la periferia, con todo ya incluido, y no los ves por las tardes y noches por el pueblo.

 

PUBLICIDAD
MOTO OCASIÓN BMW R 1200 GS - 8000 €

Canariasenmoto.com - El portal de la moto en Canarias - Aviso Legal - info@canariasenmoto.com - Mapa Web - Mapa Web Completo - Accesorios - RSS