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En Royal Enfield han sabido conservar la estética de uno de sus modelos más carismáticas en combinación con tecnología del siglo XXI, sin perder su esencia. No engaña a nadie ni pretende aparentar lo que no es. Es una atractiva réplica de la Bullet de 1950, cuya publicidad, “hecha como un arma, rápida como una bala”, se refería a la precisión y meticulosidad con la que se fabricaba, junto a unas brillantes prestaciones. Descubre toda la gama Royal Enfield en Vegueta Bikes (Autos Vegueta) Sesenta años más tarde, se sigue montando manualmente con esmero, una a una, con la precisión y el cariño que sólo se consiguen con tiempo, y cuyos resultados se pueden apreciar en la calidad de sus componentes o en los filetes dorados del depósito de combustible pintados a mano por dos hermanos que, dicen, son los únicos que se dedican a este menester. No es ésta una moto con grandes prestaciones, pero sí una moto encantadora. Cuando el motor empieza a girar tras pulsar el botón de arranque que sustituye a la palanca original, manifiesta su carácter pausado y tranquilo con un suave y armonioso sonido. El tacto de un motor de carrera larga y unas pistonadas que se sienten una a una es algo que merece la pena recordar o descubrir. Esas pistonadas anuncian un carácter amable, suave, exquisito, para aquellos que excursiones sin perder de vista la utilización a diario de una moto ligera, fácil, divertida y exclusiva que busquen el placer en los largos paseos Continuar leyendo este artículo >>>
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