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Prueba Yamaha Tracer 900 2018, un paso más hacia la moto ideal

25 de Septiembre de 2018

Prueba Yamaha Tracer 900 2018, un paso más hacia la moto ideal

Las trail asfálticas están cada día más de moda y no es para menos; polivalencia, suspensiones de largo recorrido, posición de conducción cómoda y motores cien por cien aprovechables. Eso sí, su cualidad campera cada día queda más en el olvido, pero seamos sensatos, pensemos qué cantidad de uso le damos a nuestra moto dentro y fuera de la negra cinta.

 

Desde su lanzamiento hace tres años, la Tracer 900 de Yamaha no ha parado de cosechar éxito y captar adeptos para las filas de la marca de los tres diapasones. Los principales motivos de su éxito han sido su excelente rendimiento deportivo, su ágil manejo y a la capacidad de recorrer largas distancias con facilidad, lo que la convirtieron en una de las Sport Touring más deseadas por los grandes viajeros. Desde su aparición en el mercado, Yamaha ha vendido 35.000 unidades, pero en la fábrica de Iwata no son nada conformistas y atacan con una evolución que termina con los aspectos más criticados del modelo.

 

Yamaha pone al día la Tracer 900, la Sport Tourer basada en la MT-09, que lleva tres años cosechando un enorme éxito en el mercado y que recibe ahora mejoras, sobre todo, desde el punto de vista estético, ergonómico y de confort para el piloto y acompañante. También hay importantes mejoras en cuanto a nivel de equipamiento, lo que converge en un mayor rendimiento mecánico. Además, la versión 2018 se desdobla en dos versiones, la estándar y la GT, con un enfoque aún más turístico.

 

Precio Yamaha Tracer 900 2018.- 11.499€

Precio Yamaha Tracer 900 GT 2018.- 13.299€

 

 

La revisión implementada por Yamaha supone la primera actualización del modelo en tres años. Se trata de sutiles pinceladas que, sin entrar en profundidad, conserva las afamadas cualidades de la tricilíndrica japonesa. El motor y buena parte de la parte ciclo permanecen inalterados, manteniendo intacto el perfecto equilibrio entre rendimiento, manejabilidad y confort de marcha.

 

La vida a bordo sí es diferente; mejor en todos los aspectos. Es más sencilla y agradable de conducir. El manillar es diferente, más estrecho y la posición más erguida proporciona una postura de conducción más natural. Los protectores de mano también son más estilizados que los de la versión anterior, lo que revierte en mayor elegancia de la zona frontal de la moto. El asiento también es diferente. Se ha cambiado el diseño, los tejidos y el material del mullido, y no sólo pensando en el piloto, el del pasajero también ha sido rediseñado para ganar en confort gracias también a las nuevas estriberas y a unas agarraderas más lógicas y de mayores proporciones.

 

La cúpula que proporciona protección a los pasajeros ha crecido en tamaño y sigue contando con esa genialidad de poderla regular en 50mm de altura, incluso en marcha, con una sola mano. Las tapas de la carrocería son, a simple vista, el elemento que mayor modificación ha sufrido en esta versión 2018. La carrocería se ha modernizado con formas más estilizadas y con un chasis trasero de nuevo cuño, mucho más vistoso, más rígido y con discretos anclajes para instalar las maletas.

 

 

El principal cambio en el apartado ciclista de la Tracer 900 2018 es el alargamiento del basculante trasero; concretamente ha aumentado su longitud en 60mm, lo que se traduce en unas geometrías variadas respecto a la anterior versión que proporcionan mayor estabilidad en recta, sobre todo cuando llevas a bordo equipaje y acompañante. Las suspensiones también han sido revisadas, sobre todo la horquilla delantera, buscando un mayor aplomo, una de las demandas más solicitadas por los usuarios del anterior modelo.

 

Otra de las novedades de la nueva versión es el desdoblamiento de la Tracer 900 en dos versiones; a la estándar se suma una versión GT que aumenta el radio de acción de una moto que, sin ser una Gran Turismo, se ha convertido en uno de los modelos predilectos para los grandes viajeros. Por 1.800 euros más, la Tracer GT viene de serie con maletas laterales rígidas de 22l de extracción rápida, instrumentación TFT a color, una horquilla invertida multirregulable en color dorado, puños calefactables, control de crucero, amortiguador trasero con mando remoto de ajuste precarga o cambio semiautomático QSS para subir de marchas sin embrague, entre otras muchas más novedades.

 

 

Nada más observar en vivo la nueva Tracer 900, cuando fuimos a recogerla para este reportaje en Yamaha Flick Moto, distribuidor autorizado de Yamaha en la provincia de Las Palmas, nos queda claro que la Tracer ha ido un paso más allá en la idea de distanciarse de la influencia de la MT-09. La versión 2018 enfatiza la personalidad propia de la Tracer que deja de ser algo así como una MT-09 con suspensiones de mayor longitud, cúpula y manillar más ancho.

 

El motor tricilíndrico “cross-plane” de 847cc es uno de los mejores del mercado. Un prodigio de rendimiento en cualquier régimen de revoluciones. Siempre dispuesto, con una energía que nos hace olvidarnos de mayores cilindradas. Su funcionamiento es muy suave, redondo y sin vibraciones que se trasmitan al piloto. El accionamiento del embrague permite dosificar el empuje del motor para que las maniobras en parado o a muy baja velocidad, en situaciones delicadas, no suponga una pérdida de confianza para los que llegamos de puntillas al suelo. Complementan las asistencias a la conducción un embrague asistido antirrebote y un control de tracción con tres niveles de actuación.

 

Para adecuar la respuesta del motor al estado de la carretera o a tu estado de ánimo, dispone de tres mapas de potencia que permiten aprovechar el empuje de un motor al que le gusta girar hasta 9.000rpm, aunque se siente repleto desde tan sólo 3.000rpm. El modo ”STD” es el más equilibrado, con toda la caballería disponible pero con un recorrido de acelerador con mayor rango de giro. El modo “A” te seduce cuando tienes ganas de guerra, con un tiro más corto del acelerador y con una respuesta más enérgica del motor. El modo “B” está pensado para situaciones delicadas, poco agarre por agua, gravilla, baches o cualquier otra anomalía de la carretera. Un detalle que nos ha gustado es que la Tracer 900 es que recuerda tu elección, y aunque quites la llave de contacto, vuelve a ponerse en marcha con el último modo seleccionado.

 

 

Para tratarse de una trail de media/alta cilindrada, la Tracer no es una moto demasiado pesada (210 kilos), ni con un asiento que requiera una escalera para que los más bajitos puedan encaramarse a ella (845mm): El chasis de fundición de aluminio contribuye en gran medida a ello. Las suspensiones de largo recorrido no ponen en aprietos la estabilidad de la Tracer 900, que ahora se nota más sólida en aceleraciones bruscas y con menos tendencia a “flotar” en cambios bruscos de inclinación. La responsabilidad de este cambio dinámico viene derivada, sobre todo, de un basculante que ha sido modificado, ganando 60 milímetros de longitud para mejorar la estabilidad y la capacidad de tracción.

 

También notamos diferencias en los ajustes de las suspensiones, más equilibradas y con un tarado algo más firme, aunque sin olvidar nunca su uso eminentemente turístico. De hecho, aunque hablemos de suspensiones más firmes, la sensación de que la rueda delantera quiere elevarse al cielo sique estando presente, y es que digerir en empuje de un motor tan contundentes requiere de tacto en el puños del gas.

 

Los frenos son de los mejores que hemos probado en la categoría. Potencia para detener la Tracer 900, hay de sobra en cualquier situación. Son instantáneos en todo momento y la dosificación se aplica siguiendo las indicaciones de tu mano derecha. El ABS no es intrusivo y tampoco aprecias rebotes incómodos en la maneta cuando probamos su funcionamiento sobre superficies de bajo rozamiento. La eficiencia de este equipo de frenos estaría incluso a la altura de motos de mayor exigencia.

 

 

El paso por curva es una de las mejores cualidades para una moto que a pesar de su aspecto trail es eminentemente asfáltica. Una auténtica devoradora de kilómetros, incluso en carreteras retorcidas y con asfalto rizado. No hechas en falta más potencia, los 115CV del tricilíndrico de Yamaha se muestran sobrados para no quedarte atrás en una excursión con motos de mayor cilindrada y/o aspiraciones dinámicas. Su manillar ancho y la idoneidad de su postura de conducción te facilitan mucho la vida a bordo, y yendo cómodo, el ritmo cunde, y mucho. Además, al llegar a la siguiente parada, serás el que menos gotitas de sudor deje correr bajo el casco.

 

La protección aerodinámica está garantizada incluso a alta velocidad en autovía. Y es que queda patente que Yamaha ha querido potenciar las cualidades ruteras de una moto elegida por muchos viajeros. Un signo de la madurez que un modelo  busca atraer a clientes que valoran los detalles de calidad. Casi todos los extras que vienen de serie en la versión GT están disponibles como accesorios en el catálogo de Yamaha, pero si la idea es ponerle el “quick-shifter”, las maletas o los puños calefactables, nuestro consejo es que te decidas directamente por la versión "top de gama" ya tiene un precio muy interesante si se compara con otros modelos que ofrezcan una dotación de equipamiento similar. También está disponible el Akrapovic homologado para la nueva Tracer 900, faros antiniebla adicionales, cúpula sobredimensionada, deslizaderas y un práctico baúl trasero.

 

 

Yamaha se ha centrado en reforzar los puntos fuertes y valores altamente apreciados de la Tracer 900, introduciendo al mismo tiempo una serie de actualizaciones y cambios destinados a mejorar el potencial touring de la moto, así como en ofrecer un producto aún más sofisticado y de gran calidad.

 

La Yamaha Tracer 900 ofrece un tricilíndrico muy elástico y divertido combinado con una parte ciclo a la que le gustan las curvas y los firmes regulares, permitiendo largas jornadas sobre ella gracias a una posición de conducción erguida y cómoda y con gran capacidad para llevar equipaje… ¿Recuerdas cuál era de definición de polivalencia?

 

Unidad de prueba cedida por Flick Moto, distribuidor autorizado Yamaha en Las Palmas

 

Equipamiento del piloto: Casco Shark Explore-R

 

Prueba realizada por el equipo de Canariasenmoto

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