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Prueba Yamaha MT-09 Tracer, vete haciendo hueco en tu garaje

26 de Marzo de 2015

Prueba Yamaha MT-09 Tracer, vete haciendo hueco en tu garaje

Tras el buen sabor de boca que en su día nos dejó la Yamaha MT-09, teníamos ganas de probar la MT-09 Tracer, una versión que va un paso más allá en sus capacidades, combinando un excelente potencial touring con un confort mejorado y un precio realmente atractivo para una moto de su categoría.

 

Para comprobar sus cualidades, que a priori eran muchas y atractivas, DMotos Las Canteras, el distribuidor autorizado de la firma de los diapasones en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, nos prestó una unidad con la que intentamos esquivar el agua en una de las semanas más lluviosas de la última década en Canarias. Una cosa os podemos adelantar, pudimos apreciar las virtudes de los distintos mapas de potencia, control de tracción y sistema de frenos ABS.

 

De tal palo, tal astilla…

La Tracer de Yamaha utiliza como base la MT-09; una estupenda naked aunque con las limitaciones intrínsecas de su concepto. Sin protección para grandes viajes, con insuficiente capacidad de carga y con una postura más para el día a día que para grandes trayectos. Para superar estos hándicaps, la marca japonesa ha recurrido a soluciones innovadoras que, como veremos más adelante, se han mostrado muy eficaces.

 

Con respecto a la naked, la Tracer ha recibido importantes modificaciones, que la convierten en una moto apta para cualquier tipo de viaje, conservando además, el fuerte carácter que ha erigido a la MT-09 en referente de la categoría. Comenzando desde la parte delantera, la Tracer equipa un práctico semicarenado  que monta en la parte superior una cúpula regulable en tres alturas, espaciadas 1,5 cm entre sí. Otro detalle que llama mucho la atención allí por donde circule la Tracer, son sus peculiares y futuristas cubre puños que se encargan de desviar el aire -y el agua, os lo podemos asegurar- de la zona de las manos. La óptica delantera equipa dos filas de leds para luz diurna y los faros, bizcos con la luz de cruce, cuentan con tecnología “full led” ofreciendo una luz blanca de gran luminosidad, que es de agradecer en cuanto el sol se pone sobre el horizonte. Un plus de seguridad para ver y ser visto.

 

Siguiendo hacia atrás, nos encontramos con unas tapas laterales que se encargan de desviar el viento de nuestras piernas, un depósito que ha aumentado su capacidad hasta los 18 litros y un asiento ancho y cómodo, de dos módulos y regulable para el piloto en dos posiciones -de 845 a 860 mm- que te deja encajado en una posición más cómoda y confortable que el de la MT-09. Bajo el asiento se ha montado un nuevo subchasis más robusto y largo que lleva integrados, aparte de dos generosas asas para el acompañante, los soportes para las maletas laterales y la parrilla para el baúl trasero.

 

Otra novedad es el manillar de la Tracer, más ancho, anclado sobre la tija superior mediante dos torretas sobre elevadas y reversibles que permiten un giro de 180º para adelantar o retrasar su posición y llevarla más al gusto de cada usuario. Una posición que sin llegar a ser agresiva, sí es algo más erguida, sin apenas cargar peso sobre los brazos, y espaciosa que en las trail convencionales en las que vas más encajonado en el asiento.

 

Respecto al motor de la Tracer, mantiene el tricilíndrico de 4 válvulas con 850 cc y refrigeración líquida de la MT-09 aunque retocado para que ofrezca mayor empuje en la zona baja y media de la gama de revoluciones. Un motor crossplane que ya nos sorprendió por las cifras de par y que para la Tracer anuncia 115 vigorosos caballos y un par de 8,9 kgm a 8.500 rpm. Dispone además de control de tracción desconectable (TCS), acelerador electrónico (YCC-T) y tres modos de entrega de potencia específicos para la Tracer. Ayudas que junto al ABS de serie te permiten centrarte en disfrutar de la conducción dejando a la electrónica ocuparse del trabajo sucio.

 

El chasis principal, en fundición de aluminio, ha sufrido algunos retoques en su parte central para poder incorporar un sistema de bieletas que haga más progresiva la acción del amortiguador trasero. La horquille invertida -en un excitante tono azul en nuestra unidad de pruebas- aumenta su longitud para ofrecer algo más de recorrido de la suspensión delantera. Las medidas de los neumáticos, 120/70ZR17 delante y 180/55R17 detás, son otra clara declaración de intenciones para esta trail rutera. Y para terminar con el apartado ciclo, diremos que la Tracer hereda el eficaz sistema de frenos de la Tracer con doble disco delantero de 298mm mordidos por pinzas de cuatro pistones y con anclaje radial, delante, y un simple disco de 245mm, detrás.

 

Subidos a la Tracer nos encontramos frente un completo cuadro de instrumentos heredado de la Yamaha XT1200Z Super Ténéré con un desbordante repertorio de información. Un cuadro totalmente digital de una sola pantalla pero dividida en dos módulos. El del lado izquierdo, dedicado a los parámetros más habituales -odómetro, cuentarrevoluciones, reloj horario, nivel de gasolina y modo de conducción- y el del lado derecho pone a nuestra disposición dos cuentakilómetros parciales, consumo instantáneo y medio, temperatura ambiente y de motor, tiempo de ruta, intervalos de revisión, etc. Vamos, que no te faltará de nada. Además, dispones de un pulsador en el manillar izquierdo para movernos cómodamente, y sin apartar la mano del manillar, por el menú del display de la izquierda. Junto al puño derecho disponemos del pulsador para cambiar de “mapa de potencia”. Todo a mano para disfrutar de la Tracer.

 

Nos subimos a la Tracer, con el sillón en la posición más alta, porque la lluvia arrecia y no es momento de perder ni un minuto, que es más o menos lo que se tarda en cambiarlo de posición. La posición de conducción, con ese manillar ancho y tú, altivo y triunfante, cual Carlo Magno en la conquista de Fenicia, arranca una sonrisa de tu cara, aunque te estés calando hasta los huesos. Ponemos el motor en marcha y en tricilíndrco cobra vida de forma discreta, sin demasiado ruido y ninguna vibración. Por defecto se selecciona el mod STD “Estándar”. Una buena forma de empezar la jornada de prueba.

 

La Tracer es más alta que su hermana naked. Pero también es más cómoda y las piernas se flexionan hasta unas cotas naturales y razonables. El motor parece más suave desde abajo y empuja de forma contundente aunque dosificable. No nos gusta el modo “B” de los tres modos disponibles. Igual está bien para los que tienen menos experiencia, pero “capa” de alguna manera sensaciones imprescindibles para nuestro gusto. Por ello, y porque cada vez llueve más, nos decantamos por el “STD” y ponemos rumbo al diluvio, perdón, hacia La Esperanza. Yamaha declara haber retocado las curvas de los distintos modos de motor para que la respuesta sea menos contundente al principio, y podemos dar fe de que lo ha conseguido. El tacto del gas es perfecto y la seguridad que en firmes deslizantes ofrece el control de tracción, lo convierten en indispensable.

 

Tras tender la ropa -literalmente- mientras comemos, en el primer desvío contrario a la dirección de las nubes, cambiamos de ruta y se nos aparece un sol embriagador y reconfortante. El suelo se seca, nuestro ánimo se alegra y la Tracer parece percibir nuestro cambio de estado con un vigoroso empuje nada más cambiarla al modo “A” de los tres disponibles. Comenzamos a exprimir y sacarle el jugo al tricilíndrico de 847cc. Un motor adictivo, con buenos bajos, medios brillantes y que permite estirarlo con alegría hasta rondar las 11.000 rpm sin el menor desaire por su parte. En estas condiciones apreciamos el trabajo hecho en las suspensiones, sobre todo en la trasera, firme y contundente, absorbiendo irregularidades con estoicismo. A la delantera se le nota que carga con más peso que su hermana naked y tiene un comportamiento firme, aunque sin la contundencia de la MT-09. Se ha buscado un compromiso que beneficie la resistencia al hundimiento y la estabilidad en el paso por curva para que el aumento de peso no afecte a la trayectoria de la curva.

 

Pasan los kilómetros y la Tracer se erige en paradigma de lo que debe ser una moto viajera; ligera, cómoda y con capacidad de carga. Llevamos varias horas sin parar buscando en emplazamiento ideal para las fotos y estoy como si acabara de subirme a la moto. ¡Allí, allí, señalaba el cámara! Ese es el punto ideal para la foto. ¡Pero si es un sendero de cabras! Pues nada, a cumplir órdenes y a llevar la Tracer al idílico punto para la foto. Y no os creáis que costó mucho. La Tracer es liviana si la comparamos con la mayoría de las motos de su categoría -sólo 210 kilos- y permite dosificar a punta de gas para traccionar con delicadeza sobre cualquier firme que encuentre bajos sus neumáticos.

 

Al día siguiente nos trazamos un recorrido aún más amplio por el norte y sur de la isla de Tenerife. Un itinerario trastocado de nuevo por la lluvia nada más salir del hotel que nos obligó a hacer más kilómetros de los previstos -un enorme sacrificio con una moto como la Tracer- para buscar piso seco y espacios luminosos para las sesiones de fotos. De Bajamar a Masca y de Buenavista del Norte a Candelaria esquivando nubes, ese fue el recorrido final. Un recorrido en el que pudimos apreciar todas las virtudes de la nueva Tracer de DMotos Las Canteras. Desde la agilidad en cambios de trazadas, a la contundencia de su frenada, pasando por la suavidad de una caja de cambios que ahora tiene un comportamiento más fino y preciso que la MT-09.

 

Seguimos circulando a un ritmo vivo siempre que el asfalto lo permite y en todo momento la Tracer se comporta de manera impecable. La protección de la pantalla es buena, consiguiendo que las turbulencias y el viento pasen por encima de nuestro casco. Kilómetro a kilómetro vamos apreciando más matices de las suspensiones, que nos ofrecen un recorrido inicial más blando para endurecerse en el tramo final para ser más efectivos ante cambios de peso bruscos. El tacto de los frenos es excelente y su potencia, contundente. Más de una vez, en la zona de Masca tuvimos que tirar de la maneta, en el último momento de forma agresiva, ante la caída de alguna piedra y su comportamiento siempre fue impecable… Y la noche llega y los faros full led iluminan nuestro camino con un haz de luz blanca que muestra detalles que la luz normal esconde. Y seguimos conduciendo, y disfrutando, sin apenas esfuerzo, con un confort de marcha a la altura de cualquier maxitrail con talante viajero y con toda la potencia del tricilíndrico crossplane de Yamaha. 

 

Si lo tuyo son los grandes viajes, olvídate de modelos de motos de alta cilindrada, caros y pesados, porque ahora podemos disponer de una moto realmente completa, ajustable a tu forma de conducir y llena de sensaciones, sin tener que renunciar por ello otros caprichos. Con la Tracer, Yamaha ha demostrado que se puede hacer una moto ágil y rápida de reacciones, con las todas las ayudas electrónicas para tu seguridad, que se conduce sin esfuerzo, con un gran confort de marcha sin perder por ello el carácter deportivo de su motor, y todo ello a un precio razonable; 9.799€ ¡Vete haciendo hueco en tu garaje!

 

Unidad de pruebas cedida por DMotos Las Canteras, Concesionario Oficial Yamaha en Santa Cruz de Tenerife

 

Precio Yamaha MT-09  Tracer.- 9.799 euros

 

Casco utilizado en la prueba Shark Speed-R Réplica Sykes

 

Prueba realizada por el equipo de  Canariasenmoto.com

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