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Prueba Royal Enfield Interceptor 650, pon sentido a tus mejores momentos

29 de Diciembre de 2019

Prueba Royal Enfield Interceptor 650, pon sentido a tus mejores momentos
Royal Enfield Interceptor 650
Highlights técnicos: Cilindrdada 648 cc | Peso 202 kg | Potencia 47 CV | Asiento 804 mm | Precio 6.200 €

Cada vez que me subo a una moto me siento como un adolescente, por eso, mientras me queden fuerzas seguiré comiendo mosquitos y sintiendo el viento azotar la visera de mi casco. La mayoría mis conciudadanos no me entienden, pero es que ellos nos han sentido el placer de mover las caderas por una carretera de curvas sintiendo las pistonadas de un motor entre sus piernas. Esa electrizante sensación de felicidad es el máximo éxtasis que se puede conseguir, al menos con la ropa puesta.

 

Royal Enfield Interceptor 650, leyenda del ayer en una moto del siglo XXI

 

Para dar sentido a esos momentos que van consolidando toda una vida no hacen falta centenares de caballos de potencia ni sofisticadas asistencias electrónicas, aunque tampoco están de más. La rebelde e irreverente actitud de devorar kilómetros sin más objetivo que el puro deleite, sólo necesita una máquina con la que conectes, con la que te sientas a gusto. Una moto que compagine sus pistonadas con los latidos de tu corazón, haciendo irrelevante el resto del mundo.

 

La Interceptor 650 de Royal Enfield podría definirse como la moto en estado puro. Robusta, compacta y minimalista. Con todo lo que necesitas para ser feliz y con un acabado metalizado y superficies pulidas que dejan entrever todo su carácter. Una moto atemporal que seguirá atrayendo todas las miradas aunque pasen los años. Infatigable devoradora de kilómetros y con la serena sobriedad de los modelos que no siguen las modas; la moda la marca ella misma.

 

 

Tras haber quedado encantados con la Continental GT 650, Pole Position, distribuidor autorizado de Royal Enfield en la provincia de Las Palmas, nos invitó a probar la recién llegada Interceptor 650 en su elegante decoración naranja. Y como el reportaje de la Interceptor va de “momentos”, quisimos contar para esta prueba con una persona experta en disfrutar de los momentos de la vida. Lourdes González, una motera con más de una década de experiencia en moto y con tres “niñas” a su cargo, dos Honda CBR600 del 92 y la más reciente, una Triumph Bobber 1200.

 

Lourdes utiliza la moto a diario “incluso aunque llueva. Bajo a diario de Ciudad del Campo a Mesa y López o El Sebadal y siempre lo hago en moto, huyendo de los atascos del mayor embudo de la ciudad ´Belén María´ y de las colas de ´Los Alisios´. La sensación de ir en moto es indescriptible, es como volar”, confesaba nuestra colaboradora en esta prueba que nos llevó toda una jornada, en el privilegiado mes de diciembre en Gran Canaria.

 

 

La fábrica de motos en activo más antigua del mundo recupera esta arquitectura de motor “Twin 650” para sus nuevas Continental GT 650 e Interceptor INT 650, dos modelos que han causado gran impacto en el panorama motociclista actual. Las nuevas “twin” medias del fabricante indio se contagian de la filosofía de lo positivo, enfatizando aspectos esenciales como diversión, emoción, libertad y optimismo: motos funcionales, rápidas, divertidas, con mucho diseño y capaces de seducir a distintas generaciones de motciclistas.

 

Royal Enfield fabricó más de 1.000.000 de motos en 2018. Un dato sin precedentes que es el resultado de hacer motos sencillas, bonitas y muy evocadoras, que son en realidad modernas motocicletas y creando un ecosistema a su alrededor y potenciando la aventura en moto. Las Twins suponen la primera gama de producto realmente global y van a jugar un papel estratégico para los planes de Royal Enfield en todo el mundo.

 

 

Cada Interceptor puede ser única por el enorme número de accesorios disponibles

Nuestra protagonista, la Interceptor 650, es una motocicleta completamente nueva, diseñada desde cero. Desarrollada por los equipos de diseño de India y el nuevo Centro Tecnológico en Bruntingthorpe en el Reino Unido. La roadster Interceptor INT 650 combina un look clásico con una cuidada tecnología y comparte con la Continental GT un motor que inspirará confianza entre los nuevos usuarios y capaz de satisfacer las expectativas de los motoristas más experimentados.

 

Se trata de un bicilíndrico paralelo de 648cc con cigüeñal calado a 270º, con eje de equilibrado para reducir las vibraciones, doble árbol de levas y ocho válvulas (cuatro por cilindro). El doble cuerpo de inyección está firmado por Bosch, algo que supone una garantía de éxito, de hecho la suavidad de funcionamiento es algo destacable en ambos modelos. El cambio es de seis velocidades (la primera vez que una Royal dispone de seis relaciones de cambio) asistido por un embrague multidisco en aceite con sistema anti-rebote.

 

 

El motor cuenta con un sencillo sistema de refrigeración por aire para simplificar el mantenimiento, un sonido maravilloso proveniente de los escapes del bicilíndrico y unas líneas fieles a su pasado, que hacen de la Interceptor 650 una moto pensada para el mundo real. Su gran par de motor, disponible desde muy abajo, la hace muy manejables en ciudad, y con suficiente potencia para rodar sin ningún esfuerzo en carretera abierta.

 

Royal Enfield anuncia 47 CV para su propulsor “Twin”, justo en el límite para ser conducida con el carnet A2, algo que muchos aficionados agradecerán y que gracias a una dulce entrega de potencia, desde abajo en el rango -con un 80% del pico 52Nm de par entregado a 2500rpm- permite un suave y rápido progreso sin necesidad de continuos cambios de marcha. Uno de los puntos fuertes de esta moto, que viene a ratificar lo que muchas otras marcas llevan haciendo en los últimos años; dotar a sus propulsores de par motor desde muy abajo aunque sea a base de reducir la potencia.

 

 

Interceptor 650, la navaja multiusos de Royal Enfield

El chasis, “extremadamente ágil”, según anuncia la marca, ha sido desarrollado en el Centro Tecnológico de Royal Enfield en el Reino Unido en conjunto con el afamado constructor de bastidores deportivos Harris Performance. Estructuralmente se basa en una doble cuna de acero y un basculante del mismo material. La distancia entre ejes es de 1.400 mm mientras que la altura del asiento es de 804 mm, lo que asegura por un lado una manejabilidad más que ágil, y por otro un buen apoyo en conductores de media talla.

 

Las suspensiones están firmadas por la propia marca Royal Enfield, al igual que ocurría en la Himalayan, con tan buen resultado, por cierto. Delante tenemos una horquilla telescópica convencional con barras de 41 mm y con 110 mm de recorrido y en el tren trasero un doble amortiguador de gas con botella separada de color oro del tipo “piggy-back”, con un recorrido de 88 mm. La horquilla no tiene posible regulación, mientras que los amortiguadores son ajustables en precarga en cinco puntos.

 

 

De la frenada se encarga un disco delantero de 320 mm y uno trasero de 240 mm, con pinzas de dos y un pistón respectivamente, firmadas por Bybre, segunda marca del catálogo Brembo. El obligatorio ABS de doble canal cuenta con la garantía de estar firmado por Bosch. Y para finalizar con la parte ciclo, hay que destacar las preciosas llantas de radios de 18 pulgadas. 

 

Monta unos neumáticos Pirelli Phantom Sportcomp -100/90 para el tren delantero y 130/70 para el trasero- que han sido especialmente diseñados para la familia Twin 650 de Royal Enfield y que mantienen el compromiso perfecto entre agilidad y adherencia, pese a contar con un dibujo clásico que acompaña a la estética de la moto.

 

 

La Interceptor 650 Twin es un clásico moderno

Un conjunto que intenta ser fiel reflejo del estilo clásico, adaptado a nuestros días, pero con tecnología del siglo XXI. Y es que si hay algo que no se le puede criticar a Royal Enfield es su acertada política de crear motocicletas inspiradas en el pasado, pero fabricadas para hoy en día y diseñadas para seguir siendo atractivas en el futuro. Un respeto de la marca por la longevidad, cumpliendo la definición de ‘motocicleta sostenible’ en un mundo en el que las tendencias a corto plazo, el consumo rápido y productos de usar y tirar que pierden su valor emocional cada vez más deprisa.

 

Otro aspecto destacable es que cada día son más los motociclistas que ven sus máquinas como extensiones de ellos mismos; motos que pueden personalizar a su gusto y conducirlas con orgullo. Su ergonomía le permite mantenerse cómoda ya sea como una atractiva moto urbana, en autopista o simplemente en una escapada de fin de semana. La Interceptor 650 está ideada con un único fin; ofrecer experiencias de conducción dando sentido a los momentos.

 

 

Olvídate de cifras de potencia o de características de los componentes…

Al contemplar la Interceptor 650 regresan a mi mente las memorables imágenes de Steve Mcqueen en la película “La gran evasión”, con una moto similar a esta Royal Enfield, que también tiene orígenes británicos. Motos “utility knife” que eran buenas para todo, desde transportar descomunales cargas por carreteras y caminos de medio mundo a ser las predecesoras de las actuales trail. Nada se les ponía por delante. La postura de conducción, realmente cómoda y una acertada triangulación de manillar, estriberas y asiento, contribuyen a tal polivalencia.

 

El motor empuja desde abajo pero tiene sus peculiaridades. Hay que dejarlo rodar, sin necesidad de estirar cada cambio hasta el corte del encendido. Dispone de mucho par y le gusta que le dejes dar lo mejor de sí mismo en tramos de curvas, sin necesidad de estar jugando constantemente con el cambio. Los mejor es aprovechar sus increíbles bajos y la sintonía mágica de su par de megáfonos cromados. Un sonido conseguido tras un intenso trabajo de un departamento que en exclusiva tiene dedicado al sonido el fabricante hindú.

 

 

Suspensiones acordes a la personalidad de la Interceptor

La suspensión delantera ofrece información fidedigna de lo que hay bajo la rueda, porque a pesar de tener un tarado que prima el confort, el conjunto se agunata en las curvas más exigentes que tomas a ritmo rápido. Una cualidad que te ayuda en las trazadas, muy precisas, por cierto, y a la hora de obtener confianza en una moto que cuanto más la usas, más te seduce. La frenada, otro de los puntos que críticas a primera vista por el único disco delantero, desmiente tu percepción inicial; la Interceptor 650 frena bien y no aparecen desfallecimientos ni excesos de temperatura en los frenos -latiguillos con camisa metálica-, manteniendo buen tacto en la maneta y el pedal todo el tiempo.

 

El doble amortiguador trasero cumple con su cometido si desentonar con el resto del apartado ciclista de una moto que ha sabido conjugar tradición con usabilidad al alcance de todos. Una moto que perdona que te equivoques de cambio en una curva o que abras gas antes de lo recomendable. La entrega de potencia, contundente y dosificada, sobre todo en bajas y medias, nos invita a salir a la ruta y sentir como nos lleva suavemente en cada curva. Es muy fácil de conducir y, si la dejas “pistonear” entre curva y curva, una sonrisa se dibujará en tu rostro.

 

 

La opinión de nuestra probadora por un día; Lourdes González

 

“Me ha parecido una moto muy ligera y fácil de conducir. Muy noble. Con una exquisita caja de cambios. Nunca me había subido a una Royal y he quedado sorprendida. Es una moto que está a la altura de sus rivales, sin desmerecer en ningún sentido. Es válida para utilizar a diario, sobre todo por su cómoda postura de conducción. Durante toda la jornada he comprobado que pasan los kilómetros sin fatigarte en absoluto. El embrague antirrebote permite unas reducciones muy suaves y sin bloqueos.  Creo que es una moto muy adecuada para las chicas con personalidad, que tienen sus propios gustos y no se dejan llevar por las modas… Ellas marcan la moda. Es muy bonita, con un toque gamberro y malote que me gusta”, concluía Lourdes, sorprendida tanto por las prestaciones como por el precio: ¿En serio? ¿Sólo 6.200 euros? ¡No me lo puedo creer!

 

 

Excelente sensación en la conducción, sobre todo en el paso por curva

Royal Enfield ha dado en el clavo con sus nuevas bicilíndricas. Motos lógicas y funcionales que no descuidan ni la estética ni los detalles de calidad. Motos que, sin necesidad de tener que hacer un gran desembolso, ponen a tu alcance una personalidad atemporal que te hará sentirte diferente. Motos muy agradables, no sólo de funcionamiento, también lo son por la banda sonora permanente que emana del doble escape tipo megáfono y que te envuelve en marcha. En ciudad se maneja con facilidad y dulzura y cuando sales de ella, los sueños se hacen realidad.

 

Y es que en una sociedad basada en la frugalidad de los productos de consumo, apostar por una moto no sólo de presente, sino de futuro, es una decisión acertada. No por tener más asistentes tecnológicos -más electrónica que puede dar problemas- vas a disfrutar más del placer de conducir. En Royal Enfield lo saben y han conseguido llegar al corazón de los devotos de las motos con alma… ¿Puede haber mayor tentación?

 

Unidad de prueba disponible en Pole Position, concesionario oficial Royal Enfield

 

Prueba realizada por el equipo de Canariasenmoto, con la colaboración de Lourdes González

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