Utilizamos cookies para realizar un análisis de uso y mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, entendemos que usted acepta la política de cookies
Política de cookies +
        |  Suscribirse  |   Acceder   |   Contactar

Prueba KTM 390 Duke, concentrado de naranja

16 de Abril de 2014

Prueba KTM 390 Duke, concentrado de naranja

El primer titular que se nos vino a la cabeza tras haber probado la 390 Duke de Valsebike, el distribuidor autorizado de la marca austriaca en Las Palmas, fue “Tu primera naked seria”, y es que la marca naranja sigue abriendo nuevos caminos en el mundo de las dos ruedas. Un sector cada vez más dinámico gracias a modelos como esta naked de media cilindrada, herencia de la competición en Moto3, que supone la perfecta entrada en el segmento de las naked de media cilindrada.

 

Con esta nueva 390, KTM completa la gama Duke sirviendo además de enlace entre las pequeñas 125 y 200 con la 690. Motos todas ellas con una característica común, motos dinámicas, juveniles y desenfadadas que se salen de lo habitual entre las motos pequeñas que cada día invaden en mayor número las calles de nuestras ciudades. No en vano el éxito de la 125, y de la 200, ha sido bastante importante, habiéndose vendido en Europa más de 8.000 unidades.

 

¿Te imaginas una Duke 125 pero con 45 CV en su motor? Pues eso es lo que han conseguido los ingenieros de la fábrica de Mattighofen, una moto que sólo pesa 139 kilos y que dispone de la potencia suficiente para llevarte con agilidad a cualquier punto de Canarias. Ideal para aprender y hacer manos. Los jóvenes de hoy lo tienen muy fácil con motos como esta para adentrarse en el segmento de las motos de carretera, y además es mucho más económica… Haciendo memoria me recuerda a mi primera moto grande, una recién salida al mercado, la Suzuki GS500E de 1987… Una moto sin embargo, más pesada, menos ágil y con un motor más perezoso. Pero entonces no había otra fórmula, bueno sí, las estresantes Yamaha RD350 o las exclusivas Honda VFR500FII, una moto fuera de presupuesto.

 

 

El sonido del cazabombardero…

Comenzando por lo realmente nuevo de la moto, el resto de componentes es común a otras máquinas de la saga Duke, hablaremos de su motor, un propulsor que hereda la exitosa tecnología empleada en la categoría Moto3 del Mundial de MotoGP. Diseñado y concentrado para que quepa en el chasis de las Duke pequeñas, ofrece 44 impetuosos caballos a 9.500 rpm. Una cifra suficiente y que sin embargo es un tanto rara en el mercado actual. 

 

Se trata de un monocilíndrico 4T de 375cc refrigerado por agua y alimentado por inyección electrónica. Dispone de doble árbol de levas en la culata y cuatro válvulas que le hacen girar con mucha alegrías gracias a su óptima respiración. Al arrancarlo, el sonido del ralentí no deja sospechar lo que nos espera y parece un motor más pequeño. Los primeros metros en ciudad y a regímenes no muy altos, su comportamiento es dulce y fino. A medio gas puedes salir con soltura de cualquier situación, aunque la alegría de verdad, más bien la fiesta, comienza cuando sobrepasas las 7.500 rpm, pero a eso llegaremos más tarde. 

 

Su funcionamiento es muy suave y las prestaciones más que dignas para la cilindrada de la que dispone. Es un monociclíndrico con tratamiento Nikasil al que le gustan los cambios de régimen y para conseguirlo deberemos jugar con su precisa caja de cambios para extraerle ese jugo concentrado de esencia naranja que es apreciable también por el sonido de su escape, en una melodía que, al igual que  en sus hermanas de Moto3, recuerda al de los cazabombarderos de la Segunda Guerra Mundial.

 

 

Ready to race… y mucho más.

El anaranjado y rígido chasis multitubular de acero de la 390 es el mismo que el de la 125 probada por nuestro equipo y que el de la 200, eso sí, con refuerzos en las zonas más sensibles y distintos reglajes en suspensiones por el ligero aumento de peso. Los neumáticos también aumentas su sección ligeramente, 110/70-17 delante y 150/60-17 detrás, y se mantiene la generosa horquilla invertida WP de 43 mm y el amortiguador , también WP y regulable en precarga, que gobierna los movimientos del original basculante de aluminio con refuerzos a la vista.

 

Subido sobre la Duke más equilibrada de la saga, descubres una moto realmente concentrada, poco más que una 125. Un juguete en tus manos. El asiento está bajo, a sólo 800mm del suelo, y gracias a su estrecho chasis te permite llegar al suelo con toda la planta del pié aunque seas un “medio hombre…” Esto de ver tanto Juego de Tronos no debe ser bueno. La agilidad es maravillosa, poco más engorrosa que moverte en bicicleta, eso sí, una bicicleta con mucho empuje. Los reposapiés están a la altura justa para permitir una conducción traviesa y juguetona sin que rocen en ningún momento aprovechando al máximo la sección de sus gomas. Una moto que lo pone todo fácil y que será la perfecta fórmula para los que quieran aprovechar al máximo su permiso A2.

 

Tampoco le faltará información a quien la conduzca, o mejor dicho, pilote porque esta Duke emana sensaciones racing por cada uno de sus poros. Destaca en el centro la luz de sobre régimen que se enciende al sobrepasar las 10.000 rpm. El cuadro digital con ordenador de a bordo ofrece mucha información incluida la marcha engranada y los consumos, que en nuestro caso anduvieron por los 3,8 litros/100km, además de lo habitual. Si bien es cierto que unos marcadores de revoluciones más grandes serían de agradecer. Los espejos y las manetas son sencillos, y en el caso de estas últimas, sin regulación, pero como interesante gadget los conmutadores de las piñas se iluminan con luz blanca, como en sus hermanas 125 y 200.

 

 

Nos adentramos de ruta por las intrincadas y reviradas carreteras de la isla y nuestra sonrisa se ilumina debajo de la visera del casco. Comenzamos a divertirnos en las curvas. Queremos más y más curvas. La agilidad y nobleza del chasis invitan a disfrutar exprimiendo al máximo sus 44CV. El agarre de los Metzeler Sportec Interact es excelente y permiten aprovecharlos a fondo e incluso corregir trazadas en plena trayectoria de manera segura. La horquilla funciona a la perfección a pesar de que mi peso no es bajo. Ni un solo tope, ni pasando por trincheras, ni en apuradas en las que la rueda trasera comienza a levantarse del suelo. ¿Del suelo? Sí, la pinza radial de 4 pistones mordiendo el disco de 300mm te permite eso, y más si no fuera porque el “ángel de la guarda” en forma de ABS Bosch de última generación, cuida de que no hagas demasiadas locuras. Un apartado en el que, al menos yendo sólo, la 390 Duke también está bien servida, aunque con dos discos sería una bomba.

 

Unos kilómetros por uno de esos tramos de carretera “pata negra” te servirán para reencontrarte con la esencia de una moto sencilla, ligera y sin complicaciones, además de efectiva. Si consigue hilvanar curvas de manera que jugando con el cambio el régimen no decaiga de las 7.500 vueltas, pocas motos te seguirán con tanta soltura y con tan poco esfuerzo como con esta concentración de esencia naranja. Es ligera, escandalosamente ágil y suficientemente rápida como para disfrutar sin complejos en cualquier tramo retorcido de carretera. Y siempre con el margen de seguridad añadido de su ABS y sus pocas reacciones debido a su contenido peso. Tras un buen tramos de curvas, llegarás a tu destino, fresco como una lechuga.

 

 

Con esta nueva 390 Duke queda claro que KTM sabe como atraer a ese público joven tan lleno de dinamismo y de productos innovadores. Motos que no necesitan de sofisticados y/o pesados componentes para transmitir sensaciones con mayúsculas. Un concepto que también atraerá a los usuarios hartos del monótono scooter o de las motos complicadas, pesadas y demasiado potentes, porque fiel a su fórmula, la fábrica austriaca apuesta por un concepto en el que prima el peso ligero, un chasis rígido y un motor enérgico. Ese es el resumen del concentrado de naranja “Made in KTM”

 

Unidad de pruebas cedida por Valsebike Motos, Concesionario Oficial KTM en Las Palmas

 

Precio KTM 390 Duke.- 4.897€ (Tarifa abril 2014 – No incluye Matriculación 185€)

 

Además, hasta el 31 de mayo, puedes financiar tu KTM 390Duke  “Sin Intereses” hasta en 36 meses

 

Ejemplo de financiación:  

  • Entrada 1.317€
  • Importe a financiar de 3.580€
  • 36 cuotas de 99,44€/mes

 

Casco utilizado en la prueba gentileza de Suomy. VER DETALLES

 

Prueba realizada por el equipo de  Canariasenmoto.com

Empresas Relacionadas
 
Te recomendamos
 
Canariasenmoto.com - El portal de la moto en Canarias - Aviso Legal - info@canariasenmoto.com - Mapa Web - Mapa Web Completo - Accesorios - RSS