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Prueba Kawasaki Z900RS, la chica de ayer

27 de Junio de 2019

Prueba Kawasaki Z900RS, la chica de ayer
Kawasaki Z900RS
Highlights técnicos: Cilindrdada 948 cc | Peso 215 kg | Potencia 111 CV | Asiento 835 mm | Precio 10.999 €

Desde que la vimos por primera vez en el EICMA de Milán de 2017 algo se activó en mi mente. Un recuerdo a alguna de aquellas compañeras de aventuras que eran legión en Canarias a finales de los 70, pero sobre todo en los 80. Épocas de amores compartidos entre novias y motos, con un eterno dilema sobre quién de las dos era “la otra”. Y soñando con aquella “chica de ayer” y con “mi cabeza dando vueltas persiguiéndote”, recientemente llegó la propuesta de Tifón Motor, distribuidor autorizado de Kawasaki en Canarias, para recuperar la juventud durante unos cuantos días de exquisito placer y añoranzas a flor de piel con la Z900RS.

 

La Z900RS es una moto con una imagen vintage, que utiliza de base la naked Z900, y con la que Kawasaki emula la esencia de su icónica Z1 900 de 1972. La retro japonesa toma de su hermana aspectos como el motor de cuatro cilindros en línea, que emite un sonido intenso, grave, propio de motos de décadas anteriores. Todo ello combinado con un  punto de modernidad, como el control de tracción en dos niveles, el ABS o el embrague antirrebote de la marca japonesa. Además dispone de unas prestaciones envidiables que la convierten en una de las grandes apuestas de Kawasaki para los amantes de las motos con clase.

 

Ahora, por tiempo limitado en Tifón Motor, la gama Kawasaki Z900RS cuenta con 2.000 euros de descuento en sus tres versiones de color: 

  • Metallic Flat Spark Black (negro).- 10.999 € (Antes 12.999 €)
  • Metallic Matte Covert Green (verde) / Flat Ebony (negro).- 11.150 € (Antes 13.150 €)
  • Candytone Brown (marrón) / Candytone orange (naranja).- 11.250 € (Antes 13.250 €)

 

 

Haciendo un poco de historia

Hace más de medio siglo, los jóvenes británicos convertían sus motos en auténticas bestias del asfalto prescindiendo de todo aquello que no era necesario para su funcionamiento y así reducir peso, ganar aerodinámica, y, por qué no decirlo, convertirse en la envidia de los pubs del país al poseer la moto más exclusiva. Cuando esta cultura llegó al lejano oriente, las motos llamadas a ser las más rebeldes de la carretera dejaron de ser de fabricación inglesa para dar paso a la fiabilidad de los fabricantes japoneses. Unas motos que recién salidas del concesionario podrían presentar la sobriedad del carácter nipón hasta que cada uno de sus propietarios le añadía esa pizca de picante, igual que se añade “wasabi” a un plato para potenciar su sabor,  consiguiendo como resultado unas motos espectaculares.

 

Hoy en día, fabricantes como Kawasaki reinterpretan de forma única la cultura café racer japonesa presentando su Z 900 RS, un modelo tan elegante como agresivo, inspirado en la Z1 de los años 70, con el que hacerse un hueco en el, cada día más importante, segmento de motos de carácter retro. Motos que de retro sólo tienen su aspecto exterior puesto que cuentan con todos los avances tecnológicos, envueltos en unos acabados excelentes y materiales de primera calidad.

 

Y es que el éxito obtenido por sus rivales Yamaha, Triumph y Honda, ha obligado a Kawasaki a lanzar al mercado un modelo dirigido al segmento retro-moderno con el espíritu de aquellas Z1 900 de los años 70. Su apariencia es similar: Faro redondo con intermitentes a los lados, dos relojes encima del faro, depósito de gasolina alargado, pintura bitono, asiento muy plano con cosido superior y colín alargado. Armas con las que la Z900RS “Retro Sport” tendrá que competir con varios rivales en un segmento que cada día cuenta con más adeptos. Las candidatas a coronarse como la reina de las retro-modernas, además de dicha Kawasaki serían las Triumph Thruxton/Speed Twin, la Honda CB1100 y la Yamaha XSR900.

 

 

La Z 900 RS utiliza la superventas Z 900 como plataforma. El esquema de motor es idéntico, un cuatro cilindros en línea de última generación, con culatas de cuatro válvulas y doble árbol de levas en cabeza, alimentado por cuerpos de inyección de 36 mm de diámetro. Pero hay cambios internos de calado que, en marcha, se aprecian claramente. La relación de compresión pasa de 11,8:1 en la naked sport a 10,8:1 en la retro, pero la primera y sexta marchas son más cortas en la RS. Como el par motor es prácticamente el mismo, 98,6 Nm en la naked y 98,5 Nm en la Sport-Retro, pero a 7.700 rpm en la primera por 6.500 rpm en la segunda, la sensación en la RS es más contundente en el rango de uso más habitual en tu día a día. Una entrega de potencia que te llega al corazón, como si estuvieras escuchando “aquellas canciones que consiguen que te vuelva a amar”; eso sí, con aportaciones tecnológicas modernas como el Control de Tracción Kawasaki y el embrague asistido  y anti-rebote.

 

Las llantas de fundición que simulan a las tradicionales equipadas con radios demuestran la meticulosa atención prestada a todos los detalles, incluido el motor, con una apariencia limpia, sin cables y tubos.  El gran faro LED se acopla al estilo de la Z1 además de la instrumentación que lleva diseño analógico con un cuentakilómetros tradicional y una pantalla LCD multifunción cubriendo las necesidades vitales. La estética del escape está perfectamente integrada en el conjunto, un megáfono inoxidable que nada tiene que ver con la poligonal modernidad del modelo base.

 

 

La mires por donde la mires, la armonía estética de la Z900RS está muy bien conseguida. No hay más que echar un vistazo al conjunto manillar - depósito - asiento – colín, o el chasis, un entramado multitubular ligero, que está en consonancia con la horquilla invertida delantera de 41mm y la suspensión trasera Back-Link. También destaca la calidad de las pinzas frontales en disposición radial, este último un detalle exclusivo frente a la Z 900.

 

Subidos a su asiento descubrimos ante nosotros una acertada mezcla de los relojes, analógicos para el velocímetro y tacómetro con la pantalla digital, con toda la información necesaria. La primera sorpresa de la Kawasaki Z900RS la descubres al ponerte a sus mandos. La marca anuncia 215 kilos que, sin embargo, pasan realmente desapercibidos. La Retro Sport de Kawasaki tiene los kilos en el lugar adecuado para que la distribución de masas sea acertada y te deje bailar con ella entre curvas, dejándose llevar por el acoplamiento de tu cuerpo al suyo… como aquella chica que “se acostaba a mi lado sin saber porqué”.

 

El manillar es, obviamente, más ancho y cómodo que el de la Z900 estándar. El piloto se reencuentra con la postura de conducción clásica. Esa de toda la vida. Con la que vas cómodo a cualquier ritmo, utilizando tu cuerpo para disfrutar del placer de pilotar. La respuesta del motor es una auténtica delicia, bajo cualquier circunstancia. Uno de esos propulsores que te enamoran gracias a un rango infinito de revoluciones utilizables. Aunque en esta moto se nos antoja secundario, la marca confirma que son 111CV los disponibles a 8.500rpm, pero en esta moto lo importante es saber que puedes abrir gas desde 2.000rpm sin la menor queja de un tetracilíndrico ejemplar.

 

 

Poder disfrutar con el placer que produce volverte a encontrar con “aquella chica” es algo sublime, sobre todo si no ha arrastrado los achaques inherentes al paso de los años… Aquel chasis puesto en evidencia por el empuje del cuatro cilindros japonés, o aquellos frenos que te mostraban el camino “al más allá” en cada apurada, por no hablar de unos neumáticos que parecían estar hechos de madera. No, la nueva Z90RS es un prodigio de suavidad y eficiencia dinámica. Sólo basta comprobar el tacto de su delicioso embrague, la potencia de sus frenos o la firmeza en la frenada que le otorgan unas suspensiones más que dignas y unos neumáticos del siglo XXI (Dunlop Sportmax, de medidas 180/55-17 y 120/70-17).

 

La parte ciclo, puesta a prueba en nuestros habituales tramos de test, demuestra sus excelencias. Las suspensiones cuentan con un tarado que sin ser demasiado rígido, algo que se agradece en los tramos de peor asfalto -por llamarlo de algún modo-, ofrece la firmeza adecuada para poder marcarte un ritmo más que alegre. Además, recordemos que el amortiguador trasero está asistido por un sistema de bieletas progresivo y que la horquilla delantera de 41mm es regulable en tres vías (compresión, extensión y precarga. La postura relajada y un asiento confortable, como los de antes, permiten a piloto y pasajero (en caso que quieras hacer un trío con la otra -o el otro-) disfrutar del paso de los kilómetros sin que el cuerpo se resienta.

 

 

La frenada es uno de los puntos fuertes de la Z900RS. Descubrir cómo se para justo donde quieres y no compromete la trazada porque las suspensiones se descompongan, no debería ser algo a resaltar, pero si tenemos en cuenta el peso de la moto y lo poco o nada radical de sus geometrías, el resultado es más que notable. La maneta de freno es regulable, un detalle que aumenta el rango de posibles clientes, al igual que la disponibilidad de un asiento 35mm más bajo. El ABS entra en acción antes de lo esperado, pero en ningún momento llega a tener ese comportamiento intrusivo que te hace dudar; puedes apoyarte en un sistema que realmente te ayuda a ganar confianza en la conducción.

 

A pesar de buscar condiciones de agua, durante los días de prueba no cayó ni una gota en nuestro recorrido por lo que nos dedicamos a buscar las cosquillas al control de tracción KRTC en zonas en las que sabemos que los áridos esparcidos sobre el asfalto, o incluso sobre el betún con el que sellan las grietas que aparecen en el mismo. El resultado, excelente. Nos gustó más el modo, digamos, “intermedio”, entre el más restrictivo y el modo desconectado, que deja patente con alocadas cruzadas del tren trasero, la necesidad de esta asistencia en una moto con tanto par motor.

 

 

Aparte de idilios, añoranzas y recuerdos del pasado, he de reconocer que esta es una moto que me ha dejado tocado. Kawasaki ha sacado un gran partido a la Z900RS con su apuesta a “Modern Classic”. Ha sabido conjugar la imagen del pasado con las prestaciones puras de una moto moderna. Para algunos, sólo le faltan un par de amortiguadores traseros, aunque estoy seguro de que el sistema por el que se ha decantado la firma de Akashi es bastante más eficiente, sobre todo en circunstancias cambiantes como las del mundo real.

 

Bajo ese aspecto musculoso que seduce, incluso parada en cualquier aparcamiento, la Z900RS esconde unas excelentes cualidades que la hacen buena tanto si quieres utilizarla en ciudad, carretera o autopista, aunque aquí deberías hacerlo con un casco integral bien insonorizado y reforzar los músculos de nuestro cuello. Sobre las otras opciones, como eso de ponerle una cúpula, mejor no hablar… como tampoco necesitaba aderezos “aquella chica” que te robaba el corazón.

 

Por cierto, tras devolverla al garaje de Tifón Motor, “mi cabeza da vueltas persiguiéndola…”

 

Casco utilizado por el piloto: Shark Sparten Carbon 1.2 Priona

 

Prueba realizada por el equipo de Canariasenmoto

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