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Prueba Honda Integra, un soplo de aire fresco

20 de Mayo de 2012

Prueba Honda Integra, un soplo de aire fresco

El actual mercado de la motocicleta está atravesando por un momento de transición en la que cada vez encontramos más personas ávidas de encontrar un medio de movilidad sostenible, pero que está harto de la monotonía de los maxi-scooters y de la escasa evolución de las motocicletas ciudadanas (naked en su mayoría), y justo en esta situación, la marca Honda presenta un abanico de novedades entre las que destaca la Integra que llega como un soplo de aire fresco.

 

El Integra, o la Integra (en todo el artículo estará presente esta buscada ambigüedad), ha sabido aunar las cualidades de una moto convencional con las de los maxi-scooter y por lo tanto tiene en su punto de mira a clientes que la utilicen solamente para desplazarse por la ciudad y los que la usen también para las salidas de fin de semana; un anticipo: se divertirán mucho más los segundos.

 

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La Integra es una moto única, diferente; un scooter con parte ciclo de moto o una moto con el cambio automático más sofisticado del mercado. Su diseño es vanguardista, sus prestaciones excelentes y su confort inigualable. Además se ha buscado contener los costes de fabricación, los consumos y los costes de mantenimiento… ¿Complicado, no?

 

Aunque ya todo el mundo conoce la nueva Integra, cuando la observas de cerca, fijándote en cada uno de sus detalles, lo primero que destaca es su originalidad y el gran contraste entre la parte delantera y la trasera. Si cortas una foto de la Integra por la mitad, parecerá que se trata de dos modelos diferentes. La parte delantera tiene un aspecto  más cercano al scooter de gran tamaño y la trasera se asemeja a una moto convencional, en especial nos recuerda a la Hornet. Vista desde delante, la Integra recuerda a la VFR1200F  con el gran faro en “X”, su gran carenado envolvente y el parabrisas elevado.

 

El cuadro de instrumentos es completísimo y de fácil lectura. En los acabados esta moto rezuma calidad por todas partes aunque sin embargo contrasta la doble cerradura lateral para abrir el sillón (esto suele hacerse desde el mismo contacto) o el espartano basculante de acero rectangular. Tras el escudo delantero encontramos una práctica guantera y bajo el sillón tenemos el depósito de llenado de la gasolina y un hueco para meter el casco; ojo, pero no cualquier casco, sólo caben algunos de la marca especialmente minimalistas. Eso sí, en su favor hemos de decir que cuenta con una práctica toma de corriente en su interior y un amplio catálogo con maletas y top-case incluidos. El equipaje no será un problema.

 

El espacio para los pies permite llevarlos bien resguardados y los zapatos limpios. La habitabilidad general de la moto es muy buena y la posición de conducción muy natural. El parabrisas está diseñado para que tras él no se formen las molestas turbulencias y protegerá de la suciedad de la carretera nuestro traje de algodón egipcio como el mejor de los guardarropas. La altura del asiento es bastante contenida, sin embargo la anchura del conjunto hace que parezca más alto. Con mi metro sesenta y ocho centímetros, no acabé de encontrarme del todo seguro en maniobras en parado, gracias en parte a lo liviana que se siente la Integra.

 

 

Esta nueva Honda equipa el mismo motor de la NC700X y S, un bicilíndrico en línea que entrega unos suaves 47 ó 51 caballos y que se caracteriza por girar bastante bajo de revoluciones. Los cilindros tienen una arquitectura bastante peculiar, inclinados hacia delante 62º consiguiendo así un motor plano y alargado. Las muñequillas del cigüeñal están caladas a 270º con lo que se consigue un carácter muy particular en una configuración mecánica que sólo utilizan los nuevos scooters de BMW, la Husqvarna Nuda o la mítica Yamaha TDM900. Gracias a la inyección electrónica PGM-FI se consigue una satisfactoria eficiencia energética, gran simplicidad, bajo mantenimiento con periodos entre revisión cada 12.000 kms. y mínima contaminación.

 

El cambio automático de la Integra es una joya y merecería por sí sólo un capítulo aparte. Se monta en este modelo la segunda generación del DCT, mucho más reducido y ligero, con el que tenemos a nuestra disposición dos opciones automáticas y una manual que se acciona con levas desde la maneta izquierda. En el modo automático podemos escoger dos opciones una “D” que ofrece un comportamiento más suave y unos consumos más moderados o la opción “S” con una respuesta al acelerador más enérgica.

 

La parte ciclo de la Integra es excelente ¡no hay nada comparable en el mundo del scooter! Ni siquiera el T-Max le hace sombra en este apartado. Dispone de un chasis tubular muy equilibrado y unas suspensiones firmes, lo que unido a las llantas de 17 pulgadas consiguen esa estabilidad y aplomo en cualquier situación. Contrasta con la espartana sencillez de su basculante, la incorporación de bieletas en el amortiguador trasero consiguiendo así el equilibrio perfecto entre firmeza y confort. Como es habitual en la marca del ala dorada, para el sistema de frenado se confía en el CBS+ABS que otorga a sus máquinas un plus de seguridad activa.

 

Una vez que conocemos pormenorizados todos los detalles de este nuevo vehículo de dos ruedas de Honda, nos centraremos en las sensaciones que produce el pilotarlo. Para ello, Juan Armas Canarias, Distribuidor Autorizado Honda, no cedió una unidad durante unos días a la que le hicimos cientos de kilómetros por distintos tipos de recorrido; desde los típicos desplazamientos por ciudad a una congestionada hora punta, hasta una excursión por la isla con los Amigos Moteros Mosqueteros, e incluso rodando unas vueltas en el trazado del Circuito de Maspalomas…

 

Todo lo relacionado con su cambio se puede resumir en un una palabra; sobresaliente. Los cambios se realizan de forma rápida y precisa, y antes de que te hayas dado cuenta, te habrás acostumbrado a utilizarlo. En el modo “D” las marchas entran a regímenes de giro pequeños, y “S” a más revoluciones, así de sencillo. En el manual puedes estirarlo hasta donde quieras y en los modos automáticos puedes retocar en cambio accionando las levas, además si aceleras a fondo, él sólo reduce de marcha y sube de revoluciones.

 

El cerebro de la Integra interpreta perfectamente nuestra manera de conducir y nuestro estado de ánimo y es capaz de adaptarse y anticipar nuestras decisiones dependiendo de la agresividad o suavidad con la que accionemos el mando del gas. Sin embargo hemos percibido que hay situaciones en las que ese cerebro decide cambiar de marcha en situaciones en las que el tuyo no lo haría; por ejemplo cuando estás inclinado en medio de una curva. Realmente no pasa nada pero “acongoja”. Lo mejor cuando quieres atacar con decisión un tramo de curvas, es ponerla en modo “manual” y de esta manera el único cerebro que la gobierne será el tuyo.

 

La parte ciclo es asombrosa y supera con creces a muchas motos del segmento medio del mercado. Aunque en parada no es un peso pluma, en cuanto iniciamos la marcha “se aligera” y ofrece unas sensaciones que ningún maxi-scooter del mercado te dará. En ciudad es cómoda, suave y fácil de conducir, sólo se percibe un cierto titubeo a la hora de pasar entre las estrechas filas de coches. Su radio de giro es bueno. En autopista te sientes como sobre cualquier gran turismo del mercado, eso sí, bastante más ligero. Las recuperaciones son muy buenas y siempre puedes “pulsar” para bajar una marcha y mejorar la aceleración. Pero es en carreteras de curvas donde sale a relucir su eficiente parte ciclo; disfrutarás y mucho en estas situaciones e incluso podrás estar al nivel de motos más “especializadas” en este apartado.

 

Lo más acertado para disfrutarla es escoger el cambio D para autopista, el S para ciudad y el Manual para las típicas carreteras de curvas de nuestras islas. Las suspensiones siempre tienen un comportamiento sobresaliente y a la hora de detenerte no encontrarás problemas, ni por potencia ni por tacto a la hora de dosificar la frenada… ¡Lo qué se consigue con unas llantas de 17 pulgadas en un vehículo de estas características…! ¿Por qué nadie lo habrá pensado antes?

 

Subjetivamente mejoraríamos:

  • El apoyo lumbar del asiento para ir más cómodos en los trayectos urbanos.
  • La transmisión final por cadena que va en contra del espaciado entre los intervalos de mantenimiento
  • El exiguo espacio para el casco bajo el asiento y la segunda cerradura para abrirlo

 

Resumiendo... Honda ha sido y es una marca que traza el camino a seguir con modelos tecnológicamente vanguardistas. Esta Integra es una muestra evidente de ello y supone un soplo de aire fresco en un mercado anodino y ávido de nuevas ideas. Este cruce de caminos va a dar mucho juego porque ningún maxi-scooter, por deportivo que este sea, podrá compararse jamás contra una parte ciclo a base de llantas de 17 pulgadas. Un producto fresco y diferente; así es la Honda Integra.

 

Moto cedida para la prueba por Juan Armas Canarias, Distribuidor Autorizado Honda

 

PVP Honda Integra: 7.975 euros

 

Casco utilizado en la prueba gentileza de NZI España.- Ver más detalles

 

Textos: Fernando Jiménez
Fotos: Hacomar López

Equipo de Canariasenmoto.com 

 
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