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Prueba Honda Integra 750, la tercera vía

19 de Mayo de 2019

Prueba Honda Integra 750, la tercera vía
Honda Integra 750 2019
Highlights técnicos: Cilindrdada 745 cc | Peso 238 kg | Potencia 54 CV | Asiento 790 mm | Precio 8.995 €

Elegir entre moto o scooter no es la única opción del mercado para disfrutar de la pasión por las dos ruedas. Hoy en día las marcas se aplican en lanzar al mercado productos que aporten nuevas formas de hacer realidad el sueño de todos los amantes de sentir en viento en el rostro, pero si hay una marca que siempre ha tenido la innovación como leitmotiv para poder cumplir los sueños, ha sido Honda, que desde que puso en el mercado su modelo Integra ha abierto un nuevo camino a miles de usuarios de todo el mundo… Ha descubierto la tercera vía.

 

La Integra de Honda aúna las ventajas de una moto con la de una scooter. La posibilidad de disfrutar de una parte ciclo de motocicleta con un sofisticado sistema de cambio automático de seis relaciones que te hace la vida a bordo mucho más fácil. Este funcional modelo de Honda, como su propio nombre indica, “integra” la funcionalidad de un scooter con la manejabilidad dinámica y las prestaciones de una motocicleta.

 

Con los cambios introducidos la pasada temporada, la Integra sigue haciendo gala de una gran comodidad y espacio, así como de un innegable atractivo y un armonioso diseño que le confieren su, ya tradicional, distinguida imagen. La unidad que analizamos en esta prueba, cedida para la ocasión por Honda Canarias, cuenta además con algunos detalles técnicos que mejoran su comportamiento frente a la versión anterior…

 

 

La originalidad es una de las grandes bazas de la Integra. Fusiona características propias de los scooter –cambio automático y plataforma para los pies en vez de estriberas- y de las motos –parte ciclo con llantas de 17 pulgadas y  transmisión por cadena-. En un vehículo que ofrece estilo, lujo y comodidad, se integran el comportamiento dinámico de una motocicleta con la comodidad de un scooter de alta gama, por lo podrás disfrutar plenamente tanto de la ciudad como la carretera, sin más meta que la de disfrutar del camino.

 

Esta nueva versión que probamos, la Integra luce un nuevo carenado con un estilo más compacto y definido; elegante dentro, y agresivo fuera de la ciudad. También son nuevos el atractivo faro delantero y el piloto trasero, ambos LED, que dan forma a una silueta contundente cuando cae la noche. Pero no se trata solo de estilo; también te dan una excelente visibilidad en carretera y tienen un alcance increíble.

 

El escape es otra de las evoluciones que ha sufrido este exitoso modelo de Honda –sólo en Canarias se vendieron en 2018 cincuenta y seis unidades- es su escape que, buscando ofrecer un sonido más contundente, ha optado por un silenciador más pequeño y más ligero con forma pentagonal.

 

 

La parte ciclo de la Integra es igual a la del resto de la gama NC750, empezando por su chasis de tubos de acero tipo diamante y siguiendo por su horquilla Showa Dual Bending Valves de 41mm de diámetro, introducida en 2017 y que ofrece una respuesta muy progresiva especialmente en las frenadas más fuertes. El monoamortiguador trasero ofrece ahora la posibilidad de poder ser regulado en precarga.

 

Revisando el equipo de frenos, encontramos un disco delantero lobulado de 320 mm mordido por una pinza Nissin de 2 pistones y otro trasero de 240 mm con pinza de pistón simple, con sistema ABS y posibilidad de regular las dos manetas, un detalle muy apreciado por quienes tienen manos pequeñas. Las llantas de fundición de aluminio montan neumáticos de 17 pulgadas, en medidas 120/70-ZR17 delante y  160/60 ZR17 detrás. El peso declarado es de 238 kilos y la altura del asiento 790mm.

 

 

Al igual que el resto de la saga NC de Honda, monta un motor de dos cilindros en línea con cuatro válvulas por cilindro, refrigeración líquida y alimentación por inyección electrónica, que ofrece 54 CV de potencia y 68 Nm de par y que también está disponible una versión de 35 kW para los usuarios del carnet A-2. Es un propulsor diseñado para ofrecer su mejor funcionamiento a bajo y medio régimen, teniendo el corte del encendido a 7.500 rpm, 900 rpm más arriba que el modelo anterior, sin comprometer los consumos y las reducidas emisiones, pero manteniendo un buen nivel de prestaciones y de fiabilidad. Y en el caso de las unidades limitadas para el A2 hay que recordar que en la mayoría de condiciones de marcha la limitación de la potencia máxima no se notará y la aceleración de 0-100m es idéntica a la de la versión full power.

 

La Integra incluye de serie el sistema de transmisión de doble embrague DCT con dos modos automáticos y uno manual mediante un sistema de levas en el manillar y sin embrague. Los modos automáticos son el D, que es el estándar y el más eficiente, y el S, más deportivo y que a su vez se divide en otros tres sub-modos. Un control de la inclinación ascendente y descendente se encarga de gestionar las marchas automáticas en cualquier de los modos seleccionados. Desde 2018 la Integra incorpora un control de tracción desconectable, el HSTC propio de la marca japonesa, con el que se facilita la conducción en superficies resbaladizas.

 

 

La “tercera vía” abierta por Honda conecta con los usuarios que quieren disfrutar de la moto sin complicaciones. En la Integra todo es fácil; desde moverla en parado –el peso está concentrado en la parte baja de la moto- hasta conducirla por carreteras de curvas -sólo necesitas concentrarte en acelerar y frenar, todo lo demás lo hace sola de manera eficiente-. 

 

Esta empatía con el piloto está patente desde que nos ponemos a los mandos, con todo a mano, donde debe estar, y con un cuadro de instrumentos de fácil lectura gracias a una pantalla LCD negativa. La información incluye odómetro, contador parcial de viaje, posición del cambio, eficiencia y consumo de gasolina, temperatura de los puños calefactables (opcional) e indicación de los 3 niveles del modo de cambio S. El conductor también puede cambiar el color de la barra del cuentarrevoluciones; hay disponibles un total de 9 opciones. También es posible hacer que los colores cambien de acuerdo a la marcha seleccionada, el régimen de rpm o el modo de conducción… La personalización parece no tener fin.

 

 

Al sistema de doble embrague (DCT) te acostumbras en un par de segundos, los que tardas en seleccionar el modo “D” en la palanca del puño derecho y conectas el motor con el cambio, hasta ese momento en “punto muerto”. Giras el puño del gas y la Integra avanza suavemente… Ya no tienes que volver a pensar en cambios de marchas y manetas de embrague, ni si quiera a la hora de detenerte.  Una vez ponemos el botón en “D”, en el indicador de marcha engranada aparece el “1”, a partir de ahí simplemente hemos de dar gas, y la Integra irá cambiando sola de marchas, utilizando marchas más cortas o largas, dependiendo del modo automático que tengamos puesto. Es algo similar a conducir una scooter con variador, pero en lugar de un variador automático, utiliza marchas que la moto se encarga de aumentar o reducir dependiendo de si frenamos o damos gas.

 

Dentro del modo automático tenemos la modalidad “D” que es el modo estándar, con esta modalidad se economiza al máximo el combustible, ya que siempre utiliza la marcha más larga posible. En el modo “S” o Sport encontramos 3 segmentos de utilización, evidentemente si queremos una conducción lo más deportiva posible hemos de utilizar el modo máximo. Con este sistema de doble embrague todas las marchas (6 velocidades) funcionan automáticamente (sin utilización de embrague), aparte aunque vayamos en cualquiera de los modos automáticos, podemos reducir o subir marchas a nuestro antojo (todo ello sin quitar gas y desde la piña izquierda). En cada actualización Honda ha ido mejorando su DCT que en la versión actual ofrece cambios mucho más suaves y menos sonoros.

 

 

Para los que vienen del mundo de las motos de cambios, el modo “D” puede parecerles que la Integra va un poco “suelta”. Para solucionarlo basta escoger el modo “S”, sobre todo en tramos de curvas, e incluso utilizar en ocasiones la reducción manual –algo que permite en cualquier modo-, por ejemplo al afrontar una curva, ya que la reducción automática es un poco lenta en conducción deportiva. 

 

Otra de las novedades que incorpora la actual Honda Integra es el control de Tracción, que lo podemos desconectar a nuestra voluntad, un sistema más de seguridad en la conducción que nos ayudará cuando la rueda trasera pierda tracción por deslizamiento… Lo probamos por una zona en la que abundan las cunetas llenas de gravilla y podemos dar fe de su eficacia.

 

Las suspensiones tienen un funcionamiento acorde con la filosofía amable de esta moto y los frenos se muestran adecuados para las exigencias dinámicas de la Integra. La frenada, compuesta por un disco delantero de 320 mm de tipo lobulado, y también detrás, en este caso de 240 mm, aportan capacidad de frenada bajo cualquier tipo de circunstancia y con la seguridad de estar apoyado por el ABS de serie.

 

 

La Honda integra podría ser una moto sobresaliente. Ofrece sensaciones de moto y a pesar de su peso, se mueve como pez en el agua por las retorcidas carreteras isleñas gracias al buen hacer de su motor, a unas aceleraciones realmente contundentes y a unas suspensiones y frenos perfectamente equilibrados para la dinámica de esta moto. Pero decimos “podría” porque se ve penalizada por un detalle que los amantes de las motos prácticas echan de menos y es un hueco bajo el asiento más acorde –no cabe más que uno tipo jet- a las bondades de esta práctica moto, y contar con apertura remota del mismo, sin tener que introducir la llave en otra cerradura.

 

La Integra no es una moto sólo para ciudad. Su potente motor de 54CV te permite divertirte en carretera disfrutando de un notable empuje y su parte ciclo con llantas de 17 pulgadas ofrece un aplomo impensable para cualquier maxiscooter, incluso en autovía donde la velocidad máxima se alcanza sin dificultad tras un parabrisas que te protege perfectamente del viento, y que la dota de un elevado confort en la conducción.

 

Ni “moto automática”, ni “maxiscooter con cambios”, la Integra de Honda es un vehículo único. Una moto que ha descubierto una vía alternativa para quienes no encajan con las exigencias de una moto o la falta de garra de la mayoría de las maxiscooter… ¡La diversión no está reñida con la facilidad de conducción!

 

Prueba realizada por el equipo de Canariasenmoto

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