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Prueba Honda CB500F y CB500X, asequibles, manejables y funcionales

12 de Diciembre de 2014

Prueba Honda CB500F y CB500X, asequibles, manejables y funcionales

Coincidiendo con uno de los peores fines de semana del año para montar en moto en Canarias, nuestro equipo de pruebas tenía por delante el reto de probar dos de las llamadas a ser punta de lanza de Honda en el mercado tinerfeño de motos “de acceso”; la CB500F y la CB500X que, gracias a la gentileza de Aucasa, el distribuidor autorizado en la provincia, consiguieron cambiar el semblante de preocupación de nuestro rostro hasta transformarlo en picarona sonrisa. Y ahora os contaremos el porqué.

 

A Honda, y al resto de las marcas, no les ha quedado más remedio que buscar clientela entre los veteranos que regresan al mundo de la moto, después de años de perder horas de su vida en interminables atascos, y entre los que llegan del mundo de la scooter con su A2 bajo el brazo buscando sensaciones auténticas, de moto de verdad.

 

Con la gama NC700, primero, y la CB500, después, Honda tuvo que cambiar el paso para adaptarse a las exigencias de un mercado cambiante y a una complicada coyuntura económica y social. Pero lo hizo a tiempo, y esos es lo importante. Ha sabido adaptarse a los actuales gustos y necesidades de los clientes ofreciéndoles motocicletas fabricadas prácticamente a su medida, como es el caso de las dos que hoy nos ocupan. “Motos Escuela” diseñadas y pensadas para la iniciación o el reciclaje, pero que a la vez ofrecen unas sensaciones, y prestaciones, de moto grande.

 

 

Nunca tendrás una ocasión tan propicia para comprarte una moto nueva

La clientela tiene en cuenta, ahora más que nunca, el precio a la hora de declinar la balanza a favor de un modelo concreto. Un aspecto en el que las dos motos que nos ocupan superan con muy buena nota puesto que la naked, la CB500F, se queda por debajo de los 5.500 €, y la trail, la CB500X, no llega a los 6.000€. Algo impensable hasta hace pocos años y que difícilmente se mantenga durante mucho tiempo… ¡A buen entendedor!

 

Que sean económicas no significa que Honda haya renunciado a sus estándares de calidad, simplemente ha puesto en marcha su potente maquinaria productiva para fabricar las motos que apuntan a ser la opción más ligera, dinámica y deportiva de la categoría de 500cc del mercado, con todas las cualidades de la gama NC pero con un peso aún más ligero que le otorgan un carácter intuitivo y divertido ideal para los que están aprendiendo o para los que están hartos de motos demasiado exigentes o con demasiada “personalidad”.

 

Honda CB500F ABS.- 5.495€ La pareja ideal para tu primer baile, y lo que surja.

Comenzaremos analizando la Honda CB500F, una moto que es mucho más que una naked de iniciación, una moto imprescindible como paso intermedio para, después de mucho trazar, corregir, apurar y abrir gas, aspirar a disfrutar con seguridad de otros modelos con más prestaciones. Y es que la primera experiencia, en cualquier faceta de la vida, te deja una marca imborrable, y en el caso de las motos, puede que incluso te haga odiarlas para siempre… Por eso es fundamental elegir para dejar atrás tu virginidad, en cuanto a motos grandes se refiere, a una pareja con la que te sientas cómodo, que no ofrezca demasiadas complicaciones y que te proporcione horas y horas de diversión.

 

La CB500F es una moto de iniciación, económica, sencilla y fácil de conducir que sin embargo tiene cierto carácter deportivo,  gracias fundamentalmente a su nuevo motor, que se aprecia desde el primer golpe de vista. Su diseño es moderno y juvenil, mucho más refinado que el de otros modelos básicos, y sus líneas ofrecen cierta agresividad, comenzando por el faro y su pequeña cubierta superior, y terminado por el estilizado colín, un ejercicio de diseño que sólo son capaces de ofrecer las naked de última generación.

 

El cuadro de instrumentos, ultra compacto, lleva un sofisticado indicador de nivel de gasolina y testigo de reserva, que además del consumo medio e instantáneo, te indica los litros de gasolina que llevas consumidos, con lo que sabes exactamente cuántos litros te quedan en el depósito. También dispone de tacómetro, velocímetro, dos “trip” parciales y reloj horario. La llave de contacto, como en todas las Honda de última generación, lleva incorporado el código HISS para evitar que la arranquen los amigos de lo ajeno. Otros detalles a resaltar del acertado diseño son las dos generosas asas para el pasajero y un escape discreto, estética y sonoramente, y bien integrado en el conjunto de la moto. El único detalle que echamos en falta es la posibilidad de regulación de las manetas.

 

La Honda CB500F es una moto que se adapta bien a cualquier talla. Es bajita y sobre ella te sientes totalmente integrado. La posición no es tan erguida como podías esperar, pero es cómoda incluso para circular a diario por ciudad, medio en el que se siente como un pez en el agua gracias a su disimulado peso, 190 kilos, y a su amplio radio de giro. Incluso las maniobras en parado son muy fáciles con esta pequeña CB. La corta distancia entre ejes ayuda a facilitar las maniobras en la batalla del tráfico urbano y la anchura y altura del manillar, más el mullido del asiento, te permiten usos prolongados a sus mandos sin el más mínimo cansancio.

 

 

Desde que nos ponemos en marcha apreciamos la suavidad de funcionamiento de todos sus mandos y… ¡oh, sorpresa! No parece un bicilíndrico, y lo digo más que nada por esos instantes en los que tienes que recuperar sin haber bajado de marcha desde muy bajas revoluciones, incluso desde poco más de 2.000 vueltas, la CB500F recupera sin la más mínima protesta acelerando con asombrosa suavidad para tratarse de un dos cilindros en línea. Todo ello acompañado además por un contenido sonido en el escape y un funcionamiento sin vibraciones.

 

El corazón de la CB500F es completamente nuevo, y aunque se ha buscado ahorrar costes, adopta la misma tecnología que compañeras de marca como la CBR1000 y 600 RR, ¡casi nada! Nuestro protagonista es un bicilíndrico 4T LC DOHC 8V inyectado (PGM-Fi) y aunque pudiera parecerlo por su arquitectura, no se trata para nada de un motor sencillo, está fabricado con tecnología de baja fricción y disfruta de un diseño ligero y compacto. Este diseños se ha hecho teniendo en cuenta el límite de potencia impuesto en los permisos de conducción  europeos, quedando ésta en el límite de los 48 CV, para que pueda ser llevada con el A2 recién sacado y evitar distintas homologaciones. 

 

Su tacto desde el primer instante es agradable. En conjunción con un embrague de muy buen tacto y un cambio rápido y preciso, aunque quizá un poco largo (para gustos colores), su carácter es diferente a lo que te esperabas, sube de vueltas con mucha alegría y no encuentras “zonas muertas” en bajos ni medios. Es muy divertido e invita a jugar con el cambio para extraerle ese carácter deportivo que Honda sabe impregnar a todos sus modelos, por muy sencillos que sean. Pero si por algo destaca la CB500F, aparte de por las prestaciones de su motor, es por la excelente conjunción entre ese motor y una parte ciclo perfectamente ajustada para ofrecer un comportamiento sorprendentemente fácil y divertido. Y más mérito tiene si tenemos en cuenta que, con el afán de reducir costes y ofrecer un producto económico y adaptado a la situación actual, se han utilizado componentes convencionales.

 

 

Para conseguir esa agilidad, los ingenieros de Honda han optado por una parte ciclo que tiene como estructura principal un compacto pero robusto chasis doble cuna abierta de acero con motor integrado de tal forma que también intervenga directamente en la rigidez del conjunto. Su posición, muy baja y centrada, colabora en la acertada dinámica de la moto. Para el tren delantero se ha escogido un neumático de 120/70-17 y una horquilla de 41mm de diámetro y 120 mm de recorrido, y en la parte trasera, una goma de 160/60-17 y un amortiguador  con sistema progresivo Pro-Link, se ocupa del trabajo duro. El tarado en ambos casos es muy acertado para obtener un acertado compromiso entre apoyo y confort. Respecto a la frenada, una de las facetas más importantes para la marca, se ha elegido el estándar de la marca, es decir, un conjunto formado por discos lobulados, de 310 mm delante y 240 mm detrás (con pinzas de dos y un pistón respectivamente), y dotado de la ultimísima versión del conocido sistema antibloqueo de frenada ABS de la marca.

 

Pero como ya hemos anticipado, lo importante no son los componentes en sí, lo más destacable de la nueva CB500F es el acertado equilibrio conseguido entre todos ellos. Algo que le confiere un magnífico comportamiento que te llevará a afrontar esas reviradas carreteras que tanto abundan en nuestras islas con una capacidad de movimientos y agilidad inimaginable para tratarse sólo de una “quinientos”. Los 190 kilos de peso no te impedirán apretar un poco el ritmo y rodar rápido en cuanto la carretera comience a torcerse, saliendo a relucir el excelente equilibrio entre confort y deportividad de su parte ciclo.

 

Prueba de que nos divertimos, con la naked y con su hermana trail, fueron los escenarios escogidos por nuestro equipo para ponerla a prueba, la subida a Los Loros (y bajada), subida a Vilaflor desde San Miguel y un recorrido completo de las retorcidas carreteras del macizo de Anaga, incluyendo, por supuesto, la bajada y subida a Taganana. Incluso con un frio helador, con una lluvia amenazante que empapaba la pantalla del casco y el asfalto, y un viento racheado, cuando nos quitábamos el casco, la sonrisa aparecía reflejada en nuestra cara. Porque son motos de iniciación, sí, pero divertidas, con las que tienes que poner a prueba tus verdaderas dotes y experiencia para sacarle el mayor partido posible a su bicilíndrico haciendo la trazada perfecta o espaciando lo menos posible el tránsito entre el final de la frenada y el inicio de apertura del gas… Si lo haces bien, no echarás en falta más potencia ni cilindrada.

 

 

Honda CB500X ABS.- 5.995€ Para el trial asfáltico de cada día

Honda ha completado su gama CB500 con esta crossover de iniciación. Un modelo pensado para aquellos, y aquellas, que un día aparcaron la moto pero que aún sueñan con las inolvidables experiencias de volar bajo y libre sobre dos ruedas, y que ahora se pasan horas y horas metidos en su coche soportando los atascos y dejándose el tiempo y el dinero buscando aparcamiento.

 

El motor es el mismo que el de su hermana, con una termodinámica copiada de las CBR 600 RR que cuenta con conductos rectos de admisión, airbox con separador de flujos patentado –que mejora la aspiración del aire y reduce ruido- doble eje antivibraciones, cuádruple anclaje al chasis. El chasis igualmente es tubular aunque  25 mm más alta que la CB 500 “de carretera” –asiento a 810 mm, lo que no es excesivo-, 10 mm más larga –batalla de 1.420 mm- y tiene 15 mm más de distancia al suelo -170 mm-. Su peso es de 194 kg. Para adecuarla a sus nuevos cometidos más trail, sus suspensiones son 20 mm más largas y atrás tiene 9 posiciones de precarga de muelle. Mantiene sus frenos de 320 mm delante y 240 mm detrás, con ABS de serie pero sin frenada combinada por esta vez. Los neumáticos son unos Pirelli Scorpion tipo trail asfáltico en medidas 120/70 17 y 160/60 17, que tienen un comportamiento exquisito en cualquier situación, incluso algo de tierra hicimos con ella y su comportamiento fue muy neutro.

 

En marcha, evidentemente se aprecia el mayor recorrido de las suspensiones, sobre todo si te bajas de una y te subes a la otra. El tarado tirando a blando te obliga a conducir la moto con su ancho manillar y se notan algo blandas en una conducción más deportiva pero no es el tipo de conducción que utilizarán habitualmente los conductores de este tipo de moto. No es tan intuitiva como la “F” pero a cambio ofrece una mayor confortabilidad en carreteras como la antigua del sur a su paso por la zona de Güimar. La postura de conducción es muy cómoda con un manillar ancho pero sin excesos y que te coloca en una posición muy poco inclinado hacia adelante. Los kilómetros pasan y pasan sin la menor sensación de fatiga. Sólo se echa en falta una cúpula más alta.

 

 

Si trazas de forma correcta y evitas corregir trazadas no echarás en falta mucha más potencia que los 48 CV que te ofrece su motor que permite que lo estires entre curva y curva sin la menor vibración, gracias a su escasa cilindrada unitaria. Con la CB500X conseguirás “divertirte sin mucho esfuerzo” en carreteras viradas, gracias una base ciclo tremendamente sana y una buena frenada asegurada con el ABS. Una moto que cubrirá las aspiraciones de la mayoría de los usuarios, porque seamos realistas; ¿cuántos usuarios quieren una moto trail para irse a cruzar Uganda? La mayoría no abandonará el asfalto en toda su vida.

 

Y puestos a juzgar, esta pequeña Honda CB500X traza mejor que muchas de las trail que hemos probado últimamente, y por supuesto que todas las maxitrail, y en ciudad es mucho más cómoda y manejable. Dispone de dos “mapas de potencia”; a medio gas va suave, y a fondo, la excitación sube hasta límites controlables. ¡Hay motos con tres mapas de potencia electrónicos que no lo consiguen! Y si hablamos de suspensiones, más de lo mismo, con el reglaje original va bien en casi cualquier situación. Dudo que con una de las trail de última hornada del mercado pudiese disfrutar más en Anaga. Lo mismo, quizá, pero a base de más esfuerzo, ¡eso seguro! Y es que mayor peso y potencia, indudablemente lleva consigo mayor esfuerzo, estrés y cansancio. Y creo que de lo que se trataba era de disfrutar de las dos ruedas ¿no? ¡Pues eso! 

 

 

Si ya estás de vuelta de todo, pruébalas y te sentirás rejuvenecido

En resumen, que estas dos CB500 de Honda van un poco más allá de lo que suele ser una moto de iniciación destinada a la categoría A2. Su carácter, de aires deportivos gracias a su nuevo motor, nos proporcionará horas y horas de diversión, sin renunciar a la funcionalidad y practicidad que se espera de una moto lógica. Puede que su cilindrada te lleve a pensar otra cosa, pero su repuesta es muy contundente, lo que convierte a las CB500 en motos ideales para tener nuestras primeras experiencias y así conseguir los conocimientos necesarios para permitirnos disfrutar con responsabilidad de nuestra primera moto grande.

 

En cuanto a los datos más pragmáticos, es una moto con ABS de serie y poco gastona, no superamos los 4 litros/100km durante ningún momento de nuestra prueba por distintos escenarios, y mantenimiento, realmente ajustado, con espaciado de revisiones cada 12.000 km y el primer cambio de bujías poco antes de los 50.000 km.

 

No es por lo tanto, extraño que Honda haya lanzado al mercado estas motos de las que se venderán muchas unidades y que además serás las motos con la que muchos aficionados pierdan la virginidad a la hora de iniciarse en el mundo de las motos cilindrada grande. Motos agradables en todos sus aspectos y que sin excesivas complicaciones podremos pasarlo realmente bien, sin necesidad de tener un nivel demasiado alto. Es más, con las CB progresarás poco a poco en tu pilotaje sintiéndote que dominas la máquina, algo que en otras motos, es al revés.

 

Si quieres probarlas y descubrir por ti mismo lo que te hemos contado, no dudes en pasarte por las instalaciones de Aucasa en la calle Ramón y Cajal, 47 de Santa Cruz de Tenerife

 

Precio de la Honda CB500F ABS.- 5.495€ (Tarifa Aucasa diciembre 2014)

Precio de la Honda CB500X ABS.- 5.995€ (Tarifa Aucasa diciembre 2014)

 

Prueba realizada por el equipo de Canariasenmoto

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