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Prueba Honda CB500F, mucho más que una naked de iniciación

10 de Febrero de 2014

Prueba Honda CB500F, mucho más que una naked de iniciación

Cuando el distribuidor autorizado de Honda en la provincia de Las Palmas, Juan Armas Canarias, nos planteó hacer esta prueba, lo primero que me vino a la cabeza fue mi lejana, a la vez que inolvidable, experiencia con mi primera moto grande, una bicilíndrica GS500E con la que aprendí y que me sirvió de escuela para acceder a otras máquinas bastante más potentes que posteriormente pasaron por mis manos.

 

Y es que la primera experiencia, en cualquier faceta de la vida, te deja una marca imborrable, y en el caso de las motos, puede que incluso te haga odiarlas para siempre… Por eso es fundamental elegir para dejar atrás tu virginidad, en cuanto a motos grandes se refiere, a una pareja con la que te sientas cómodo, que no ofrezca demasiadas complicaciones y que te proporcione horas y horas de diversión.

 

Con la CB500F Honda ha dado en el clavo. Una moto lógica, creada específicamente para la normativa del carné A2, apta para todo tipo de usuarios y que cuenta con todos las especificaciones técnicas de los modelos más prestigiosos de la marca.

 

Hace ya bastantes años, creo que sobre el 2007, que Honda retiró de su catálogo una de las mejores moto escuela del mercado como era la antigua CB500, algo que quizá fuera un error, o no. Y es que Honda ha reeditado ese concepto con una moto totalmente nueva que además apunta bastante más alto que su veterana antecesora.

 

La CB500F es una moto de iniciación, económica, sencilla y fácil de conducir que sin embargo tiene cierto carácter deportivo,  gracias fundamentalmente a su nuevo motor, que se aprecia desde el primer golpe de vista. Su diseño es moderno y juvenil, mucho más refinado que el de otros modelos básicos, y sus líneas ofrecen cierta agresividad, comenzando por el faro y su pequeña cubierta superior, y terminado por el estilizado colín, un ejercicio de diseño que sólo son capaces de ofrecer las naked de última generación.

 

 

El cuadro de instrumentos, ultra compacto, lleva un sofisticado indicador de nivel de gasolina y testigo de reserva, que además del consumo medio e instantáneo, te indica los litros de gasolina que llevas consumidos, con lo que sabes exactamente cuántos litros te quedan en el depósito. También dispone de tacómetro, velocímetro, dos “trip” parciales y reloj horario. La llave de contacto, como en todas las Honda de última generación, lleva incorporado el código HISS para evitar que la arranquen los amigos de lo ajeno. Otros detalles a resaltar del acertado diseño son las dos generosas asas para el pasajero y un escape discreto, estética y sonoramente, y bien integrado en el conjunto de la moto. El único detalle que echamos en falta es la posibilidad de regulación de las manetas.

 

La Honda CB500F es una moto que se adapta bien a cualquier talla. Es bajita y sobre ella te sientes totalmente integrado. La posición no es tan erguida como podías esperar, pero es cómoda incluso para circular a diario por ciudad, medio en el que se siente como un pez en el agua gracias a su disimulado peso, 190 kilos, y a su amplio radio de giro. Incluso las maniobras en parado son muy fáciles con esta pequeña CB. La corta distancia entre ejes ayuda a facilitar las maniobras en la batalla del tráfico urbano y la anchura y altura del manillar, más el mullido del asiento, te permiten usos prolongados a sus mandos sin el más mínimo cansancio.

 

Desde que nos ponemos en marcha apreciamos la suavidad de funcionamiento de todos sus mandos y… ¡oh, sorpresa! No parece un bicilíndrico, y lo digo más que nada por esos instantes en los que tienes que recuperar sin haber bajado de marcha desde muy bajas revoluciones, incluso desde poco más de 2.000 vueltas, la CB500F recupera sin la más mínima protesta acelerando con asombrosa suavidad para tratarse de un dos cilindros en línea. Todo ello acompañado además por un contenido sonido en el escape y un funcionamiento sin vibraciones.

 

 

El corazón de la CB500F es completamente nuevo, y aunque se ha buscado ahorrar costes, adopta la misma tecnología que compañeras de marca como la CBR1000 y 600 RR, ¡casi nada! Nuestro protagonista es un bicilíndrico 4T LC DOHC 8V inyectado (PGM-Fi) y aunque pudiera parecerlo por su arquitectura, no se trata para nada de un motor sencillo, está fabricado con tecnología de baja fricción y disfruta de un diseño ligero y compacto. Este diseños se ha hecho teniendo en cuenta el límite de potencia impuesto en los permisos de conducción  europeos, quedando ésta en el límite de los 48 CV, para que pueda ser llevada con el A2 recién sacado y evitar distintas homologaciones. 

 

Su tacto desde el primer instante es agradable. En conjunción con un embrague de muy buen tacto y un cambio rápido y preciso, aunque quizá un poco largo (para gustos colores), su carácter es diferente a lo que te esperabas, sube de vueltas con mucha alegría y no encuentras “zonas muertas” en bajos ni medios. Es muy divertido e invita a jugar con el cambio para extraerle ese carácter deportivo que Honda sabe impregnar a todos sus modelos, por muy sencillos que sean. Puede que su cilindrada te lleve a pensar otra cosa, pero su repuesta es muy contundente, lo que convierte a la CB500F en una moto ideal para tener nuestras primeras experiencias y así conseguir los conocimientos necesarios para permitirnos disfrutar con responsabilidad de nuestra primera moto grande.

 

Pero si por algo destaca la CB500F, aparte de por las prestaciones de su motor, es por la excelente conjunción entre ese motor y una parte ciclo perfectamente ajustada para ofrecer un comportamiento sorprendentemente fácil y divertido. Y más mérito tiene si tenemos en cuenta que, con el afán de reducir costes y ofrecer un producto económico y adaptado a la situación actual, se han utilizado componentes convencionales, aunque decir convencional en Honda no es sinónimo de baja calidad.

 

 

Para conseguir esa agilidad, los ingenieros de Honda han optado por una parte ciclo que tiene como estructura principal un compacto pero robusto chasis doble cuna abierta de acero con motor integrado de tal forma que también intervenga directamente en la rigidez del conjunto. Su posición, muy baja y centrada, colabora en la acertada dinámica de la moto. Para el tren delantero se ha escogido un neumático de 120/70-17 y una horquilla de 41mm de diámetro y 120 mm de recorrido, y en la parte trasera, una goma de 160/60-17 y un amortiguador  con sistema progresivo Pro-Link, se ocupa del trabajo duro. El tarado en ambos casos es muy acertado para obtener un acertado compromiso entre apoyo y confort.

 

Respecto a la frenada, una de las facetas más importantes para la marca, se ha elegido el estándar de la marca, es decir, un conjunto formado por discos lobulados, de 310 mm delante y 240 mm detrás (con pinzas de dos y un pistón respectivamente), y dotado de la ultimísima versión del conocido sistema antibloqueo de frenada ABS de la marca, que en las motos de Juan Armas Canarias, es equipamiento de serie. No encontrarás motos sin este sistema, una acertada política de la empresa que se anticipa a la legislación que entrará en vigor en Europa en 2016.

 

Pero como ya hemos anticipado, lo importante no son los componentes en sí, lo más destacable de la nueva CB500F es el acertado equilibrio conseguido entre todos ellos. Algo que le confiere un magnífico comportamiento que te llevará a afrontar esas reviradas carreteras que tanto abundan en nuestras islas con una capacidad de movimientos y agilidad inimaginable para tratarse sólo de una “quinientos”. Los 190 kilos de peso no te impedirán apretar un poco el ritmo y rodar rápido en cuanto la carretera comience a torcerse, saliendo a relucir el excelente equilibrio entre confort y deportividad de su parte ciclo.

 

 

La CB500F tiene muchos detalles positivos, pero alguno de los más destacables en los tiempos que vivimos, es el económico, y en ese aspecto esta nueva Honda tiene unos argumentos indiscutibles; su precio, muy asequible, menos de 5.500 euros con ABS de serie, consumo, no superamos los 4 litros/100km durante ningún momento de nuestra prueba por distintos escenarios, y mantenimiento, realmente ajustado, con espaciado de revisiones cada 12.000 km y el primer cambio de bujías poco antes de los 50.000 km.

 

En definitiva, no nos extraña que la marca haya lanzado al mercado un modelo del que se venderán muchas unidades, eso seguro, pero que además será la moto con la que muchos aficionados pierdan la virginidad a la hora de iniciarse en el mundo de las motos cilindrada grande. Una moto agradable en todos sus aspectos y con la que sin excesivas complicaciones podremos pasarlo realmente bien, sin necesidad de tener un nivel demasiado alto. Es más, con la CB progresarás poco a poco en tu pilotaje sintiéndote que dominas la máquina, algo que en otras motos, es al revés. En nuestra opinión, la CB500F tiene todo lo que hay que tener para ser una de las triunfadoras en la exigente batalla de las naked de iniciación, sobre todo porque la Honda es mucho más que eso. Una moto moderna, completa, fiable y asequible que además ofrece un carácter deportivo muy tentador que la diferencia de las otras.

 

Si quieres saber más de esta moto, o probarla y descubrir por ti mismo lo que te hemos contado, no dudes en pasarte por las instalaciones de Juan Armas en la calle Diego Vega Sarmiento de Miller, en Las Palmas…

 

Precio de la Honda CB500F ABS.- 5.485€ (Tarifa de febrero de 2014).

Financia tu Honda CB500F en Juan Armas desde 77 euros/mes:- (Entrada 2.000€ + 60 cuotas de 77€)

 

Prueba realizada por el equipo de Canariasenmoto

 
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