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Prueba G 310 R, concentrado de BMW en una divertida roadster

18 de Mayo de 2017

Prueba G 310 R, concentrado de BMW en una divertida roadster

Estaba claro que tarde o temprano BMW entraría en el segmento de las motos de media cilindrada, sobre todo si pretendía llegar con fuerza a mercados emergentes. Y lo ha hecho como suele hacerlo la marca bávara, con un producto muy cuidado, con toques premium, y que sigue la estela de la línea marcada por la S1000R, la maxinaked alemana.

 

Sus principales argumentos de ventas son cuatro: Un peculiar motor monocilíndrico de 313cc, un peso contenido de tan solo 158 kilos, potencia de 34 aprovechables caballos y un precio de 5.090 euros (sin gastos de transporte y matriculación – 5.494 euros, lista para salir a rodar).

 

BMW Motorrad ha sabido escuchar al público más joven que demandaba una moto de entrada a la marca. Para llevar a cabo un cambio de rumbo tan acentuado en una marca, digamos, tradicional, se ha aliado con el cuarto fabricante de motos de India. TVS Motor Company es una marca asiática de gran prestigio y de cuyas cadenas de montaje, bajo los estrictos controles de calidad de BMW Motorrad, ha nacido esta nueva BMW G 310 R, a imagen y semejanza de los modelos naked de BMW.

 

 

La llegada de la nueva BMW G 310 R ha despertado gran expectación entre los amantes del mundo de las dos ruedas, también en Canarias. No deja de ser una de las novedades más importantes del año, sobre todo si, como hemos adelantado, su estreno supone un cambio de rumbo en la filosofía de la marca. Con ella, el fabricante alemán pretende cubrir un hueco con gran demanda en el mercado actual, el de las motos diseñadas específicamente para los usuarios de carnet A2.

 

Sus rivales directos van a ser la Yamaha MT-03, la KTM 390 Duke y la Kawasaki Z300. Entre los tres modelos no llegaron a la treintena de unidades vendidas en Canarias en 2016: #11 MT-03, #10 390 Duke y #8 Z300, total #29. Sin embargo, por precio, en este segmento también habría que incluir la CB500F de Honda, que llegó a vender 52 unidades en Canarias en 2016. La lucha por triunfar en esta importante cilindrada estará aún más reñida con la llegada de la atractiva roadster de BMW, eso seguro.

 

 

La imagen fresca y joven de la nueva G 310 R es indiscutible. En su objetivo está captar a ese público que busca una moto sencilla, fiable y que además de ser atractiva, le dé cierto aire de distinción. Será una moto para el día a día, pero con la que también habrá muchos, y muchas, que se inicien en esta aventura de las dos ruedas. Una responsabilidad importante para una marca que querrá que no cambien el logo de la hélice por otro, tras pasar por la experiencia de la pequeña roadster.

 

Para conseguirlo, a un precio razonable, a BMW no le ha quedado más remedio que confiar en un fabricante asiático, al igual que hacen la mayoría de las marcas. Pero lo ha hecho bajo los estrictos controles de Múnich, desde dónde se ha supervisado hasta el más mínimo detalle de la producción, además de encargarse por completo, del diseño. El resultado, una moto polivalente, que tendrá en la ciudad y las carreteras aledañas, su hábitat natural, y que resulta atractiva desde el primer vistazo.

 

 

Su diseño roadster nos recuerda, salvando las obvias diferencias, a la S1000R, uno de los más acertados diseños de BMW Motorrad en Múnich y cuya semblanza eligieron para las líneas más destacadas de esta G 310 R. La mires por donde la mires, encontrarás detalles de calidad habituales de la marca germana. El asiento es bajito (785mm) para que todos los potenciales usuarios, independientemente del sexo y la altura, se sientan cómodos a la hora de conducirla. Ingeniosas soluciones ergonómicas, piezas y llantas de aluminio, triple tija forjada y un tablero de instrumentos digital de funciones múltiples son algunos de los highlights técnicos que sorprenden en esta BMW que de pequeña sólo tiene la cilindrada y el precio.

 

El motor es curioso. Se trata de un monocilíndrico 4T de inyección cuya culata está girada 180º y el cilindro inclinado hacia atrás, una distribución completamente novedosa en este tipo de motocicletas. La admisión en la parte delantera favorece que el escape salga por atrás. El cubicaje de este nuevo propulsor es de 313cc que imprime una potencia de 25 kW/34 CV a 9.500 rpm, y par motor máximo de 28 Nm a 7.500 rpm, perfecta para los usuarios del carnet A2. 

 

En la parte ciclo, la nueva BMW G 310 R dispone de un rígido chasis multitubular de acero al que se acoplan una horquilla invertida KYB en el tren delantero y un monoamortiguador en un basculante trasero de aluminio cuyo diseño trasmite ligereza y asegura estabilidad. La frenada se confía a dos discos, uno delante, de 300mm, y otro detrás, con sistema ABS de serie. Los neumáticos Michelin, sin ser exagerados para ofrecer una excelente maniobrabilidad y direccionabilidad, sí que disponen de una importante sección para conseguir mayor adherencia y seguridad: Neumático delantero de 110/70 R 17, y trasero de 150/60 R 17.

 

 

La primera premisa de BMW parece ser que su primera “peso medio” debía ser una moto práctica y sencilla de conducir. Por eso ha ido a lo práctico. A no complicarse demasiado la vida y a apostar por soluciones pragmáticas. Te subes a ellas y ya sabes que te vas a divertir. Es liviana en orden de marcha, algo ideal para desenvolverte entre el tráfico con una sorprendente soltura. Me recuerda en este aspecto a aquellas “cientoveinticinco” de dos tiempos de los noventa. El asiento es cómodo. No cansa. Y su altura te permite moverla en parado o a bajas velocidades, donde a veces es necesario un apoyo seguro.

 

La posición del manillar, ancho y plano, ayuda a realizar los cambios de dirección con los hombros, aunque para los que usan la cadera, su peso convierte la conducción en puro rocanrol. La caja de marchas de seis relaciones en rápida y el único detalle a pulir es encontrar con mayor facilidad el punto muerto, aunque nuestra unidad estaba en rodaje y aún no lo suficientemente suelta. Mejorará en ese aspecto, seguro. La potencia es muy progresiva, tal y como demandan los que están aprendiendo. Para llegar a cifras excitantes hay que subir el motor de vueltas con alegría, cosa que por otro lado hace con gran facilidad.

 

El chasis es estable, tanto sobre los rizados y baches de la ciudad como por las exigentes carreteras de curvas que circundan la capital grancanaria, donde probamos la unidad de Marmotor, el concesionario local de BMW Motorrad. La horquilla invertida brinda un comportamiento muy bueno. Los reglajes, tendiendo a suaves, ofrecen un buen compromiso entre comodidad y firmeza. Incluso cuando avivas el ritmo, las suspensiones se aguantan en el sitio sin sacudidas molestas que te hagan variar la trazada. El chasis, efectivo y robusto en general, nos ha gustado, al igual que el acierto en las medidas de las ruedas, con suficiente agarre pero con buenas dosis de agilidad, y los frenos, pocas críticas para un conjunto con pinza de freno radial, delante, y que incorpora ABS de serie.

 

 

El motor invertido le gusta que le aprieten. Entre 7.000 y 9.500 rpm ofrece lo mejor de sí mismo y es capaz de arrancarte una sonrisa bajo el casco.  A ese nivel de régimen llega con sorprendente facilidad y empuja con energía hasta el corte del encendido. Los 34CV siempre controlables te invitan a aprovechar todo el ancho de tu carril para no dejar caer el régimen en las curvas y disfrutar de su tremenda agilidad en los trazados más virados. Esos tramos son los ideales para disfrutar con esta naked que te permite disfrutar con seguridad de unas prestaciones, siempre bajo control.

 

La frenada, aunque podría contar con algo más de potencia en el tren delantero, ofrece un buen tacto en cualquier condición y no asistimos a ningún episodio desfallecimiento de su equipo Bybre -segunda marca de Brembo-. Sus componentes, aunque no están a la altura de la primera marca, ofrecen un comportamiento adecuado a las prestaciones de la G 310 R. Pensando sobre todo en las chicas, una maneta de freno, e incluso de embrague, regulable no la vendrían mal.

 

Respecto a las sensaciones, las de la BMW G 310 R no son las de una moto barata y vulgar, no. Rezuma calidad y salvo el decepcionante sonido del escape, algo que es una pandemia entre las nuevas Euro4, cuando conduces la pequeña roadster de BMW sabes que estás montado en algo diferente. Los cambios de dirección, con fuertes inclinaciones, en curvas enlazadas, son  deliciosamente divertidos gracias al agarre de unas gomas que, como ya dijimos, se pueden aprovechar al máximo gracias a su acertada medida.

 

 

Una verdadera BMW, así es la G 310 R. Una moto con la que los trayectos urbanos tendrán ese toque picante que le dan sentido a la vida, gracias a un motor muy agradable que empuja desde las 3.500 rpm hasta el corte del encendido y a una parte ciclo tan equilibrada como efectiva. Rezuma calidad y su feeling dinámico se puede tachar de refinado. Y, para rematar, tratándose de una BMW, su precio no es nada desmesurado. ¿Aún te lo tienes que pensar? Pásate por Marmotor y solicita una prueba con la nueva BMW G 310 R

 

Casco utilizado en la prueba: Shark Race-R Pro Miles (Disponible en Motard Class)

 

Prueba realizada por el equipo de Canariasenmoto

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