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Prueba Ducati Panigale V2, inyección de adrenalina en Jerez

17 de Noviembre de 2019

Prueba Ducati Panigale V2, inyección de adrenalina en Jerez
Ducati Panigale V2 2020
Highlights técnicos: Cilindrdada 955 cc | Peso 200 kg | Potencia 155 CV | Asiento 840 mm | Precio 16.990 €

Probamos la nueva Ducati Panigale V2 en el Circuito de Jerez-Ángel Nieto

 

De cara a 2020 Ducati ha reorganizado su gama de motos deportivas, que ahora estará formada por tres modelos; la protagonista de nuestro reportaje, la Panigale V2, el nombre que adopta ahora la Panigale bicilíndrica, y las PanigaleV4 y V4R (esta última con las especificaciones necesarias para su homologación en el Mundial SBK).

 

Aprovechando la próxima entrada en vigor de la normativa Euro5, Ducati ha afrontado la completa remodelación de la anterior 959. Y lo hecho rebajando cilindrada -algo muy curioso en los tiempos actuales- hasta los 955cc para conseguir el “superquadro” posiblemente más dulce y fácil de conducir de la historia de las deportivas de Borgo Panigale. Un propulsor que ofrecerá, a buen seguro, un extraordinario comportamiento también en carretera abierta.

 

La nueva V2 mantiene intacta la estética de todas las Panigale, con líneas muy limpias y un frontal muy agresivo con dos enormes entradas de aire y faros de LED completamente integrados. La electrónica de asistencia a la conducción está heredada de la Panigale V4 2020 y se vertebra sobre una sofisticada plataforma de medición inercial de seis ejes que recopila constantemente toda la información de la posición de la moto en aceleración, frenada e inclinación.

 

 

Ducati siempre busca desmarcarse del resto de los fabricantes de motocicletas cuando se trata mostrar al mundo un nuevo modelo de su catálogo. En este caso, el circuito mundialista de Jerez-Ángel Nieto ha sido el escenario elegido por Ducati para dar a conocer a la prensa especializada su nueva Panigale V2, una moto que se convierte en la primera Panigale bicilíndrica que estrena homologación Euro5.

 

A nuestra llegada al trazado gaditano Paolo Quattino y Stefano Strappazzon, responsables del proyecto Panigale V2 fueron los encargados de desvelarnos los secretos de una moto que busca ampliar el abanico de clientes con una deportiva fácil de conducir, en cualquier escenario.

 

Estéticamente, en la Panigale V2 siguen predominando las dos grandes toberas de admisión de aire que dominan el frontal. Sobre ellas, el faro Full-LED tipo “doble ceja”. Las nuevas toberas se fusionan con la caja de entrada de aire existente a través de unos conductos de nuevo diseño que optimiza la presión con la que llega a los cilindros. La elegante zaga, hueca como en la V4, incorpora el piloto trasero Full-LED, también con forma de ala. El carenado de doble capa y las llantas negras de 5 palos están inspirados en el diseño de la Panigale V4.

 

 

La Ducati Panigale V2 es el resultado del triunfo de la osadía

Estéticamente, la Panigale V2 destaca por su acertado aspecto visual, pero lo más importante es el trabajo realizado sobre un motor que es una auténtica delicia. Y es que a pesar de las restricciones de la normativa Euro 5, lo que ha obligado a la mayoría de los fabricantes de motos a aumentar la cilindrada, Ducati anuncia que su nueva Panigale bicilíndrica ofrece cinco caballos más que la 959 y dos Nm más de par motor, habiendo rebajado su cilindrada.

 

La cifra de potencia máxima es de 155 CV a 10.750 rpm, y la de par de 104 Nm a 9.000 vueltas. El motor Superquadro Euro 5 sigue fiel a su filosofía de ser muy eficaz en carretera y fácil de llevar en circuito. Además, para tranquilidad y economía del usuario,  Ducati ha prolongado sus revisiones a los 12.000 kilómetros para las habituales operaciones de cambio de aceite y cada 24.000 kilómetros para el reglaje de válvulas.

 

El secreto de este avance, como nos decían Paolo y Stefano, reside en el rediseño de la caja de admisión, un sistema de lubricación optimizado para el nuevo cigüeñal y unos nuevos inyectores que optimizan mejor la combustión. Con ello se logra, además de un comportamiento más progresivo del bicilíndrico de 955cc, un sistema de escape más compacto que cumple con las exigencias de la Euro5. El nuevo silenciador estrena nueva configuración interior que, con las mismas contrapresiones, reduce más fácilmente los picos de ruido.

 

 

Para el chasis también se ha utilizado en concepto de bastidor monocasco de aluminio, que sirve además para albergar en su interior algunos elementos de la moto, por ejemplo la caja del filtro del aire. Estructuralmente, la V2 utiliza el motor como elemento portante y se combina con un basculante monobrazo de aluminio, también de exquisita factura.

 

Al bastidor se ancla un sistema de suspensiones compuesto por una horquilla Showa BPF de 43 mm, en el tren delantero, que permite ajustes en precarga de muelle, y amortiguación en compresión y rebote. En la parte trasera, y anclado mediante un sistema de progresividad a base de bieletas, encontramos un monoamortiguador Sachs completamente regulable. El amortiguador esta´ montado en un lateral con el fin de que sea más accesible a la hora de ajustar el rebote, la compresión o la precarga del muelle, en color “amarillo sueco”.

 

 

La horquilla invertida Showa es de tipo BPF (Big Piston Fork), un sistema que mejora considerablemente el control de los retenes hidráulicos, mejorando considerablemente el ajuste de compresión y extensión. Con ello se consigue una reducción de peso suspendido, comparado con los sistemas convencionales. Los recorridos de las suspensiones han aumentado 2 mm su recorrido lo que garantiza, junto a un asiento más mullido y amplio, una mejor confortabilidad del piloto.

 

En el apartado de frenos, la Panigale V2 recurre a una receta infalible; la combinación de pinzas delanteras Brembo M4 32, monobloque de anclaje radial y de cuatro pistones que muerden unos discos delanteros de 320 mm de diámetro, y el disco trasero de 245 mm de diámetro, logran un conjunto exquisito e infatigable, en cualquier situación. Como guinda, el sistema ABS en la Panigale V2 presenta la función de curvas (que mantiene al ABS funcionando incluso con la moto inclinada) y tiene la misma gestión y control de intervención que en la Panigale V4.

 

 

La avanzada electrónica de la V2, que basa su funcionamiento en la plataforma de medición inercial de seis ejes, obra el milagro de hacer que esta moto la podamos configurar al máximo a nuestros gustos a la par que incrementa la seguridad activa y el control dinámico. Desde un cambio quick-shift, que ahora barema las reducciones e incluye el control de tracción, a un control del freno motor/caballitos, sin olvidarnos de los tres modos de conducción: “Race”, “Sport” y “Street”, que se pueden ajustar a través de la nueva pantalla a color TFT de 4.3" con un interface gráfico fácil de usar, con intuitivos menús de navegación.

 

Describiendo brevemente cada uno de ellos, diremos que el modo “Race” permite a los pilotos con menor experiencia disfrutar de las mejores prestaciones de la moto en la pista de un circuito con excelente adherencia. Ofrece una respuesta muy directa, pero siempre, conservando cierta intervención para no comprometer la seguridad. El modo “Sport” entrega también toda la potencia pero el tacto del acelerador no están directo. En circuito se aprecia la diferencia, pero seguro que será el mapa ideal para carretera abierta, pudiendo sacar, con seguridad,  el máximo rendimiento en curvas. El modo “Street” está recomendado para usar en superficies de baja adherencia.

 

 

Junto con los modos de conducción, el paquete electrónico de la Ducati Panigale V2 se complementa con el control de tracción DTC Evo 2 que basa su desarrollado en la Ducati GP18, la moto del Mundial de MotoGP de la pasada temporada. Adapta su intervención a los ángulos de deslizamiento e inclinación y mejora el control de la potencia a la salida de las curvas. También minimiza los picos de deslizamiento del tren trasero de la moto. El control de tracción lo puedes configurar en ocho niveles diferentes de intervención; seis de ellos para condiciones de asfalto seco y dos para asfalto mojado.

 

El cambio semiautomático quick-shift detecta si vamos a subir o bajar de marchas y envía una señal diferente a la centralita con una función “auto-blipper” para las reducciones. El embrague es antirrebote y todo el sistema de cambio también es similar al de la Ducati V4R. Este sistema tiene en cuenta la cantidad de freno motor que queramos usar y nos ayudará a mejorar la estabilidad de la moto en condiciones extremas de giro.

 

 

Un anticipado regalo de Navidad

De entrada diremos que es la Panigale más intuitiva, ágil y confortable que quien suscribe ha tenido la oportunidad de pilotar. Su esmerado diseño esconde un arsenal mecánico y electrónico que te permiten recrearte en la conducción, buscando límites en trazado jerezano, con la seguridad de que todo está bajo control, algo en lo que mucho tienen que ver los pegajosos Pirelli Diablo Rosso Corsa II que calza la V2. Incluidos los “peludos” de agua, con un “grip” que asombra. La facilidad con la que puedes ponerte retos en un circuito cerrado te da una idea de lo bien que puede ir en carretera abierta. El espacio del sillón es más amplio y te permite moverte más sobre una moto que entra sola en las curvas; es difícil no hacerlo bien, escojas la trazada que escojas.

 

Junto al seductor diseño de la Panigale V2, la oportunidad de poder probarla en un trazado como el Circuito de Jerez-Ángel Nieto, ha sido un anticipado regalo de Navidad de Ducati Canarias. Además de la exuberancia en la calidad de sus componentes, la Panigale V2 llama la atención su reducido tamaño. Cuando te subes encima y te sientas a sus mandos, la sensación de compacidad no desparece e incluso aumenta, porque todo está diseñado con la idea de rebajar peso y para que la moto se sienta estrecha entre las piernas. Al arrancarla el motor Euro5 conserva “gracias a Dios” su sonido ronco, bonito y característico, al mismo tiempo que su funcionamiento es exquisito y suave. Ni un tirón, ni un traqueteo, simplemente delicioso incluso a bajas vueltas.

 

 

Compacta y suave

La mañana comenzaba fresca y con nubes amenazantes que se abrieron al mediodía. Con la pista fría, escogí el modo “Sport” para familiarizarme con el trazado y las sensaciones de la nueva Panigale V2. El “Sport” es un modo ideal para carretera abierta, pero también para la primera toma de contacto sobre un asfalto que, aunque seco, presentaba ciertos indicios de humedad. A la tercera vuelta, con los cambios memorizados y mis referencias de frenada, para nada ambiciosas, busco mantener un ritmo cómodo con una moto que me sorprende por la facilidad de conducción. La V2 se adapta a mi estilo poco ortodoxo mejor que otras de la familia Panigale. También les diré que comparar las cualidades dinámicas de esta moto en Jerez a las de la Panigale V4 en Maspalomas, no es justo, pero hasta el propio Alessandro Valia, que nos acompañó en Jerez, confirmó la mayor facilidad para usuarios menos expertos con la V2.

 

 

La posición de conducción es cómoda, para tratarse de una moto deportiva. Te acoplas muy bien al nuevo asiento y comienzas a sentir como la Panigale V2 transmite sus reacciones de forma muy directa, compenetrándome al máximo con ella. Desde la primera curva el conjunto se siente muy sólido, pero al mismo tiempo no es demasiado físico, siempre desde el punto de vista de alguien que no está habituado a las deportivas más radicales.

 

 

Como un piloto oficial, así nos hizo sentirnos el equipo de Ducati

En la segunda tanda me decidí por el modo “Race”, una configuración mucho más directa y agresiva que sin embargo no desdibuja la nobleza de la Panigale V2. El diseño del chasis te permite sentir la rueda delantera, incluso en agua, y soñar con que controlas el deslizamiento de la rueda trasera en la curva 4, en la bajada rápida antes de la entrada a la reta trasera. Y digo soñar con controlar, porque quien lo hace es la sofisticada electrónica, pero sentirlo, lo sientes, y de eso se trata, de sensaciones, de experiencias. La confianza te permite retorcer el acelerador sin miramientos y agarrarte fuerte a sus semimanillares, especialmente a la salida de la curva Sito Pons estirando la tercera, y así poder acelerar sin miedo y dejarla correr… Puedes hacer toda la recta, subiendo hasta quinta, con el puño del acelerador girado al máximo, hasta la curva Dani Pedrosa, que abordas en segunda.

 

El trabajo, casi imperceptible de la electrónica, permite sacarle todo el partido al V2 de 155CV, y aunque llegues colado y en un cambio no adecuado a una curva, por ejemplo a final de recta de meta “Expo 92”, alargando un poco la frenada y en tercera, puedes salir airoso hacia la curva 2 del circuito. Los frenos son tremendos, ni una muestra de fatiga en intensan tandas de casi 20 minutos. Puedes dosificar, en mi caso utilizando sólo los dedos índice y corazón, dándote máxima confianza e información en todo momento. Subir marchas, es una delicia gracias al exquisito tacto del quick-shift que permite que te olvides de la maneta del embrague desde que abandonas la línea de boxes y en las retenciones te ayuda a “sujetar” la moto, con la colaboración del sistema antibloqueo del embrague y del freno motor, que ofrecen un tarado perfecto.

 

 

Entrada la tarde nos tocó meternos en faena con la pista, primero húmeda y luego mojada. Un test que sirvió para magnificar las bondades de esta nueva Panigale V2 y los pegajosos Pirelli de lluvia. La potencia es contundente y progresiva. Tracciona muy bien, incluso en mojado, y los 155CV llegan de forma muy dulce. Trazar curvas sobre mojado, con tres dígitos en el marcador de velocidad, y tener el feeling y el grip que te ofrece esta nueva Ducati es sorprendente. Un ritmo sobre mojado que solo es viable gracias a una electrónica muy avanzada.

 

Ducati ofrece además un kit “performance” que incorpora un escape Akrapovic que baja el peso en 7 kilos y eleva la cifra de potencia hasta los 160CV.

 

 

La nueva “V2” es increíblemente ágil y se dirige con mucha facilidad. Ya no hay que ser un aguerrido piloto para sacarle todo el partido a una máquina de 155CV. La última generación de Panigale V2 es una moto fácil y agradable de conducir mientras que las sensaciones que te transmite en circuito se acercan mucho a las de una moto de carreras. La electrónica te permite elegir una configuración más suave o más firme para adaptarse a la conducción urbana o a la conducción en circuito, o ajustarla a tus preferencias y estilo de conducción, dejando claro en todo momento que esta nueva Panigale V2 ha sido diseñada con toda la pasión de la fábrica de Bolonia.

 

La confianza que ofrece la nueva Panigale V2 va a ser, sin duda, uno de los argumentos que va a hacer de esta Panigale V2 una moto que conecte con un mayor número de potenciales compradores. La sensación de dominio y control es una de las mejores experiencias que se pueden tener encima de una moto de primer nivel, o como decía en tejano Kevin Schwantz, lo más divertido que se puede hacer con la ropa puesta…

 

La Panigale V2 llegará muy pronto a Canarias al precio de 16.990 euros ¿Te atreverás a probarla?

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