Utilizamos cookies para realizar un análisis de uso y mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, entendemos que usted acepta la política de cookies
Política de cookies +
        |  Suscribirse  |   Acceder   |   Contactar

Prueba Ducati Monster 821, sangre caliente

05 de Septiembre de 2014

Prueba Ducati Monster 821, sangre caliente

Estamos en los primeros días del mes de septiembre y el calor en Canarias no ceja en su empeño de invitarnos a irnos a la playa y dejar las pruebas de motos para otro momento más propicio, pero si lo que te espera para probar es la nueva Monster 821 de Ducati, tu opinión sobre el calor se relativiza… -¿A qué hora paso a recogerla?

 

La gama Monster de Ducati ha evolucionado mucho desde su nacimiento a mediados de los 90. Realmente en la fábrica de Borgo Panigale tuvieron un enorme coraje para sacar al mercado una moto “demasiado original”, para algunos, que por aquel entonces tenía el objetivo de convertirse en la superventas de la marca, para que “la caja” permitiera abordar la renovación y otros proyectos de la inquieta firma italiana.

 

Esta 821 es la segunda criatura de la tercera generación de Monster. Un hecho que a priori no le iba a beneficiar, sobre todo para los que hemos tenido la oportunidad de montar y disfrutar con su hermana mayor, la Monster 1200. Pero lo creas o no, esta 821 no es peor que la 1200, es diferente, e incluso para muchos usuarios, será más adecuada. ¿No te lo crees?, pues sigue leyendo, porque la 821 echa por tierra aquel refrán de “burro grande, ande o no ande”.

 

 

También diré que aunque a priori la desaparición del catálogo de la 696 y 796 deje a la Monster 821 como la moto más pequeña del catálogo de Ducati –junto con la Hypermotard 821-, esto no significa que sea una moto básica. La 821 está muchos escalones por encima de cualquiera de las anteriores Monster, y dispone de un arsenal tecnológico sólo comparable con motos de gama “Premium”. Esta nueva Monster es de hecho una exclusiva y original naked con la habitual sangre caliente de la marca, pero, y esto es muy importante, accesible para todo tipo de usuarios.

 

La nueva Monster sigue al milímetro – bueno casi, porque es unos 37 milímetros más corta- la línea marcada por la 1200, con excepción del basculante que deja de ser monobrazo y dispone ahora de un doble brazo simétrico de aluminio. Eso sí, conserva el espectacular doble escape lateral, uno de los detalles con mayor personalidad de esta nueva gama Monster. Otra seña de identidad es su motor es portante, anclado a los subchasis tubulares delantero y trasero. Vamos, que estéticamente se la reconoce desde lejos como una Monster, a pesar de contar con un diseño más moderno y una carrocería aún más minimalista, sobre todo en la parte del colín que ahora incluye asas para el pasajero y anclaje para maletas. Otros aspectos que siguen la senda de la inconfundible originalidad Monster son el nuevo faro delantero con luces de posición led, el piloto trasero totalmente led.

 

NdR: Hicimos una prueba en Facebook con una imagen de la moto difuminada entre sombras y todo el mundo descubrió que era una Monster.

 

 

Similitudes y diferencias…

Independientemente del motor, obviamente más pequeño, la 821 mantiene el chasis multitubular y el mismo concepto de chasis, suspensiones y frenos. Si bien hay ciertas diferencias… Comenzando de atrás hacia adelante, el portamatrículas es más ortodoxo que el de la 1200 – anclado al basculante monobrazo-, la llanta trasera  ahora es de 5.5” con neumático de 180 mm de ancho, la horquilla Kayaba invertida de 43mm carece de regulación y el monoamortiguador trasero Sachs tiene 10mm menos de recorrido, se ha eliminado el radiador de aceite y para el apartado de frenos se ha recurrido pinzas de anclaje radial Brembo monobloque de cuatro pistones en la rueda delantera sobre discos semiflotantes de 320 mm de diámetro, y a un disco de de 245 mm y la pinza de dos pistones, con el ABS Bosch 9 en ambas ruedas es de serie y con tres niveles de intervención que podemos personalizar con los diferentes modos de conducción. El manillar ahora es de acero en lugar de aluminio y la instrumentación nos conformamos con una pantalla LCD en vez de TFT. En total la Monster 821 se queda en 205 kilos, casi 4 kilos menos que su hermana mayor.

 

Comparar la 821 con cualquiera de las Monster anteriores, incluida la 1100, resultaría casi ofensivo. Decir simplemente que esta nueva Monster está a otro nivel en todos sus apartados; es más amigable con el piloto, más agradecida para el pasajero y la carga –pueden incorporársele las mismas maletas semirígidas que las de la nueva Hypermotard-, acelera mucho más rápido, frena mejor y sobre todo, es más adaptable y personalizable a cada tipo de usuario. Dispone de regulación del asiento en altura (785-810 mm con el de serie y hasta 790mm/765mm ó 770mm/745mm, con otras dos opciones de asiento opcionales. Casi nada.) y tres mapas de potencia que además intervienen en parámetros personalizables como el control de tracción y la asistencia del ABS. Puedes personalizarla a tu gusto sin invertir más dinero para conseguirlo y, al igual que las anteriores Monster, su motor se puede limitar para adecuarlo a las exigencias del Permiso A2. Otro punto a su favor.

 

 

Y ahora nos centraremos en la principal diferencia respecto a la 1200; su motor. La nueva Monster 821 equipa el Testastretta a 11º con inyección Mikuni, distribición desmodrómica, refrigeración por líquido, 4 válvulas por cilindro y una potencia máxima declarada de 112 CV. Es mismo que equipaban las Hypermotard e Hyperstrada. Un motor en el que la electrónica tiene mucho peso. De entrada cuenta con tres formas de entregar la potencia, o mejor dicho, tres modos de conducción: Sport, Touring y Urban. Y decimos modos de conducción porque no sólo se controla la entrega de potencia, el control interviene en otros parámetros de la moto.

 

En cada uno de los “modos”, los niveles de DTC y ABS están preestablecidos, pero pueden cambiarse con facilidad desde el mismo sistema y memorizarse a tu gusto. Cambiar de modo es sumamente fácil; tan sólo hay que presionar el botón central de los intermitentes, escoger modo, permanecer presionado unos segundos y listo. Es sumamente sencillo. Para cambiar de modo simplemente hay que utilizar los pulsadores inferior y superior de la misma piña. El acelerador electrónico “ride by wire”, otro acierto de esta Monster, controla la respuesta del motor en todos los casos. En el Sport, la respuesta del acelerador será inmediata y la potencia está en su totalidad a tu disposición, los 112 CV. El nivel de DTC preestablecido está en el nivel 2 y ABS 1. En el modo Touring, la potencia es la misma aunque la respuesta es más suave, el DTC sube al nivel 4 y el ABS al 2, y por último en la posición Urban, la potencia se autolimita a 75 CV, con el nivel de DTC al 6 y el ABS al 3. Es más sencillo probarlo que contarlo, os lo aseguro.

 

Informados ya de todos y cada uno de los nuevos detalles de la Monster 821, ¿no os apetece probarla? Si queréis, podéis pasaros por alguno de los concesionarios Gubra de Canarias y solicitar una prueba dinámica de la moto. ¡Tanto en Tenerife como en Gran Canaria hay una Monster 821 esperándote!. Pero si el calor, o cualquier otra absurda excusa, os quitan las ganas, compartimos con vosotros nuestras sensaciones sobre la más novedosa Ducati del mercado.

 

 

A la hora de recoger la moto en el concesionario Gubra de Las Palmas nos preguntan: - ¿Quieres que bajemos el asiento?, y dada mi baja estatura respondo que sí. ¡ERROOOOR! Después, a lo largo de la prueba comprobé que en la posición más alta hubiera llegado igual de bien al suelo – la moto es bajita y sorprendentemente estrecha- y las piernas no hubieran ido tan flexionadas… Así que si te preguntan; ¿Quieres que bajemos el asiento?, debes responder que no. ¡ACIEEEERTO!

 

Nada más subirte a la 821 descubrirás que no vas a echar de menos tu 796 o tu 696. Aunque mantiene inalterable su carácter y dinamismo, la nueva Monster es bastante más confortable y acogedora, y no lo digo sólo porque el mullido de su asiento haya crecido, la amplitud y la posición de conducción han ganado muchos puntos. ¡Qué bien, una Monster pequeña con la que no perderé los antebrazos bajando a saco por Cazadores! Arranco y la mejor banda sonora boloñesa embriaga mis oídos. Se lo han currado de verdad los ingenieros de Ducati, ¿o será que los escapes los habrán construido en alguna fábrica de instrumentos de viento? Sea como fuere, me gusta este sonido bronco, de sangre caliente.

 

Comenzamos a rodar por la urbe en modo “urban” ¡Qué malo, perdonad, me está afectando el calor! En serio, callejeamos y, lo habitual en las motos con horquilla invertida, el radio de giro no es su mejor cualidad, pero sale airosa comparada con otros modelos. Lo mejor, el tacto de su motor. No esperas que un bicilíndrico de más de 800cc sea tan progresivo y los restringidos 75CV bastan para moverte con soltura entre los coches. Se nota que “el diálogo” entre el acelerador electrónico y la inyección es fluido. La potencia llega de manera muy suave, una manera de que no te despistes y tengas problemas con las trampas que en forma de manchas de fluidos, pintura o tapas de alcantarillas o registros, inundan nuestras ciudades. La posición es cómoda, algo más natural que en las anteriores Monster, y el calor que emana del motor no calienta tanto las piernas.

 

 

Dejamos atrás la ciudad, y la costa, y nos vamos a una de nuestras carreteras de curvas preferidas; Teror – San Mateo. Con la 821 en modo “Touring” atacamos las curvas cerradas con buen asfalto de este tramo de las medianías de Gran Canaria. La entrega de potencia es suave y estira hasta arriba de manera progresiva. En este tramo vamos cogiendo el tacto al freno delantero que tiene un mordiente inicial bastante agresivo. Una virtud a la que hay que habituarse para que no se convierta en defecto. La parte ciclo es una gozada. Las curvas se trazan solas. Levantar la moto, acelerar, frenar, inclinar y volver a trazar se convierte en algo casi automático, algo que se hace sin esfuerzo y con naturalidad. La horquilla se traga muy bien las irregularidades y tiene un tacto predecible, en cuanto te habitúas al comportamiento del freno delantero. Llegamos a San Mateo para echar gasolina -17,5 litros le caben en el depósito- y decidimos volver a hacer el mismo tramo pero en el modo “Sport”.

 

Salida de San Mateo, subida por Ariñez, Cruz de Tejeda, Artenara, Junacalillo, Fontanales, Montaña Alta, donde nos cogió la noche –por cierto, la iluminación es muy buena-, Santa María de Guía, y regreso por autovía hasta Las Palmas… Llegué a casa con menos años. Eso seguro. Todo este tramo, parando sólo para hacer algunas fotos, en modo “Sport”. Este es el territorio de la Monster 821. Curvas y más curvas enlazadas. Un territorio en el que demuestra todas sus cualidades. Ahí la pequeña Monster despliega todos sus encantos y te tienes que rendir a ellos. Juegas con todo el margen de revoluciones, hasta el límite, acelerando sin miramientos a la salida de esa horquilla que conoces, o dejando el motor bajar hasta medio régimen para enlazar en cuarta esas rápidas que tú sabes… Los medios son contundentes y en alguna ocasión vemos parpadear el indicador de que el control de tracción está trabajando. ¡Qué maravilla poder confiar con los ojos cerrados en estos adelantos tecnológicos! En el modo Sport también puedes sentir como la rueda trasera quiere elevarse sin que el ABS entre en acción, con la seguridad que un paso más allá, está ahí, cuidándote y protegiéndote.

 

Este es el territorio de la Monster 821, un terreno de curvas retorcidas en el que por agilidad y ligereza supera incluso a la 1200, que recordamos algo más perezosa a la entrada de las curvas ciegas y lentas. Esta 821 es más intuitiva y ágil. Un compromiso ideal entre cilindrada, potencia y control. El noble chasis hace fácil sacarle el jugo a los pegajosos Pirelli Diablo Rosso II y la estabilidad es magnífica en cualquier situación. Lástima no tener un poco más de hueco para jugar con la posición de los pies sobre las estriberas cuando atacas con decisión esa paella que te trae de cabeza. El cambio es una delicia –con embrague antirrebote-, y aunque carece de indicador de marchas –imperdonable- tu mente sabe de sobra el cambio que llevas y la que te va a pedir a la salida de la próxima curva. ¿Será que invirtieron el dinero del indicador en el sonido del escape? Pues yo les perdono, porque pocos momentos encontraras más excitantes que salir acelerando de esa curva en el valle, cuando su melodía se convierte en poesía… ¡Otra vez el maldito calor!

 

 

En definitiva, que Ducati lo ha vuelto a conseguir. Ha creado una moto en la que priman las sensaciones y que se adecua a todos los niveles de pilotaje, tanto para el experto que sabe apreciar la tecnología –y por lo tanto la seguridad- que incorpora esta nueva 821, como para el conductor novel que busca en la icónica Monster algo más que una naked anodina.

 

Nos ha gustado esta Ducati lógica y agradable de conducir. Una moto con la que es más fácil llegar a divertirte que con la Monster 1200. Más asequible en todos los sentidos pero conservando todo el carácter y virtudes de su hermana mayor, y que tiene por delante el difícil reto de luchar con modelos japoneses que son notablemente más baratos… Eso sí, sin el nivel de equipamiento, tecnología y seguridad de esta nueva 821. Si valorásemos lo que la Monster ofrece de serie, la diferencia de precio no sería tan abultada. El mercado decidirá quién tiene la razón.

 

Por 10.590 € tienes la versión Dark en negro mate y sin tapa de colín, y te ahorras 500 € respecto a las versiones en rojo o blanco mate, con colín, que cuestan 10.990€. (Con gastos de matriculación incluidos, menos el impuesto municipal de circulación, en ambos casos).

 

Otro argumento diferencial de la Monster 821 es su bajo mantenimiento. El primer reglaje de válvulas no llegará hasta los 30.000 km y el primer cambio de aceite hasta los 15.000 km. Algo que los clientes Ducati valoran positivamente desde hace años.

 

Unidad de pruebas cedida por Gubra, Concesionario Oficial Ducati en Canarias

 

Prueba realizada por el equipo de  Canariasenmoto.com

Empresas Relacionadas
 
Te recomendamos
 
Canariasenmoto.com - El portal de la moto en Canarias - Aviso Legal - info@canariasenmoto.com - Mapa Web - Mapa Web Completo - Accesorios - RSS