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Prueba BMW F 850 GS 2019, conecta la carretera con los caminos

12 de Febrero de 2019

Prueba BMW F 850 GS 2019, conecta la carretera con los caminos
BMW F 850 GS 2019
Highlights técnicos: Cilindrdada 853 cc | Peso 210 kg | Potencia 95 CV | Asiento 860 mm | Precio 11.804 €

Las motos duales tienen cada día mayor aceptación entre los aficionados a las dos ruedas. Son motos muy versátiles, cómodas y con motores que facilitan la conducción. Su objetivo no es el de batir récords de velocidad ni ofrecer abrumadoras cifras de potencia, pero a cambio ofrecen la posibilidad de continuar con tu aventura cuando el asfalto se termina, conectando la carretera con los caminos.

 

BMW Motorrad es la marca que mejor ha entendido este concepto y cuenta con un amplio catálogo de motos duales. Desde la G 310 GS, puerta de entrada a la categoría, la F 750 GS, la más accesible clase media del fabricante alemán, y terminado por la R 1250 GS, en sus dos versiones, normal y Adventure. Nuestra protagonista de esta prueba, la F 850 GS ha querido ir un paso más allá, completando la gama con un vehículo que está a medio camino entre la icónica BMW R 1200 GS y la BMW F 750 GS. Una moto más emocional, más capaz de escapar más lejos que con su sucesora, la F 800 GS, y con la posibilidad de limitarse para usuarios del carnet A2.

 

La BMW F 850 GS está disponible desde 11.804 €

El precio de la unidad probada es de 16.113 €. Incluye: Acabado Rally (282,12€), Paquete Confort (835,54€), Paquete Touring (933,20€), Paquete Dinámico (792,14€), Paquete Iluminación (314,68€), Connect Ride (656,50€) y Gastos de Matriculación (495€).

 

 

BMW Motorrad lanza los nuevos modelos de su “clase media”, las nuevas BMW F 750 GS y F 850 GS que comenzaron a llegar al mercado español hace pocos meses. Los modelos GS de la serie F son, desde hace años, sinónimo de diversión sin complicaciones al conducir y con una dinámica deportiva en la carretera, todo ello se une a una gran funcionalidad en los viajes y una sólida competencia fuera de la carretera. Tras 10 años en el mercado, sin grandes modificaciones, el fabricante alemán ha rediseñado y transformado por completo sus modelos GS del segmento medio para crear una moto que permita una conducción aún más sencilla y relajada, tanto si se conduce por carretera, se realiza un viaje con equipaje y acompañante o se disfruta de la aventura fuera del asfalto.

 

BMW busca con esta moto seducir a un tipo de cliente muy específico que, sin embargo, cada día abunda más entre los usuarios de motos. Su objetivo son los moteros que prefieren la sensación y el diseño conceptual de una enduro para viajes junto a una elevada eficiencia y excelentes cualidades. Sus 95CV (limitables para las exigencias del A2) amplían el número de potenciales usuarios, y su magnífico comportamiento off-road, consigue atraer también a los amantes de las motos camperas.

 

 

La estirpe GS (Gelände/Straße) es un inequívoco sello de identidad de todos los modelos que llevan ese apellido marcado en su depósito. Productos muy cuidados con una clara orientación y con unas cualidades dinámicas, dentro y fuera de la carretera, que en la nueva F 850 GS encontramos aún más remarcadas. Pero a parte de esa herencia genética, la nueva trail media de BMW  estrena un diseño más moderno y fresco. Todo es nuevo pero manteniendo la calidad de acabados que sólo pueden ofrecerte marcas premium como BMW Motorrad. Desde el nuevo faro delantero, asimétrico como mandan los cánones de la familia GS, que ahora dispone de tecnología multi LED, con una luz diurna agresiva y original en forma de `Y` horizontal que la hace reconocible por el retrovisor al primer vistazo, a la acertada combinación cromática de nuestra unidad de pruebas, con acabado Rally.

 

Sus formas, sin llegar a ser más musculosas, sí que son más contundentes. El esfuerzo de los ingenieros ha dado como resultado una mayor eficiencia aerodinámica, a pesar de contar con un depósito más voluminoso que el de su predecesora que, por cierto, abandona la tapa de llenado lateral para pasar al lugar habitual, encima del depósito. Estéticamente, este cambio ha sido un acierto, que despeja y estiliza la zaga. El chasis ha sido rediseñado por completo, no tiene nada que ver con el anterior. Está formado por una estructura de acero a medio camino entre doble viga y monocasco que sujeta al motor por la parte superior y lo utiliza como pieza estructural del conjunto.

 

 

Sobre esta base se ensambla la nueva F 850 GS, una moto que difiere completamente de su predecesora. Respecto a las suspensiones, delante encontramos una horquilla invertida con barras de 43mm, mientras que de la trasera un mono amortiguador central, con un enorme depósito de expansión situado bajo el asiento, se encarga de gobernar en basculante asimétrico de aluminio fundido. Las llantas de radios permiten albergar neumáticos sin cámara, en medidas 90/90-21 y 150/70-17. La frenada se garantiza con dos discos delanteros de 305mm mordidos por pinzas de doble pistón mientras que detrás encontramos un disco de 265mm. Y, por supuesto, un sistema de ABS desconectable para no perder eficacia fuera del asfalto.

 

Con la nueva triangulación de manillar, asiento y estriberas, se ha buscado conseguir una postura de conducción erguida y cómoda, que te permita además, ponerte de pié para salir fuera del asfalto con control sobre todos los mandos, sin perder el tacto cuando viajemos cómodamente o cuando tengamos que utilizar nuestra “GS” para el día a día. Ese el el principal objetivo de la familia “GS” de BMW, su dualidad. La síntesis perfecta entre capacidad para viajes y largas distancias, dinamismo deportivo y excepcional rendimiento off-road.

 

 

Encontrar un sonido más emocional y ofrecer mayor suavidad de funcionamiento fueron los principales objetivos de los ingenieros encargados de la evolución del dos cilindros en línea con dos ejes de equilibrado e intervalo de ignición de 270 grados. La potencia y el par motor también se han visto incrementados sin dejar a un lado la optimización del consumo de combustible. La nueva F 850 GS entrega 70 kW (95 CV) a 8.250 rpm, lo que se traduce en un nivel de potencia espectacular.

 

Para conseguir el brillante resultado, los gurús de la mecánica tuvieron que someter a un desplazamiento a los ejes del cigüeñal de 90 grados y confiar en un intervalo de ignición de 270 grados. Los dos ejes de equilibrado del nuevo motor absorben las vibraciones no deseadas. Un embrague con función anti-rebote y asistido, lo que consigue proporciona una reducción notable de la fuerza del embrague de mano, permite ir engranado cada una de las seis relaciones de la caja de cambios. Nuestra unidad de pruebas, equipada con “quick-shift” bidireccional, nos permitió sacarle mayor partido a un moto que cada día está más pleno de potencia y par. Se muestra más elástico y puede presumir de haber rebajado, que no eliminado totalmente, el nivel de vibraciones.

 

 

Tecnológicamente, la nueva BMW F 850 GS es un prodigio de asistencias a la conducción que te hacen la vida a bordo, más fácil, aunque para ello tengas que dedicarle un tiempo para familiarizarte con todo el arsenal tecnológico. Desde el ABS, ASC y los modos de conducción "Rain" y "Road" incluidos de serie, que se pueden ampliar con los modos de conducción Pro y con ABS Pro, al DTC (control dinámico de tracción) o aún más modos de conducción "Dynamic", "Enduro" y "Enduro Pro" disponibles como equipamiento opcional de fábrica. También está disponible el control de crucero, el arranque confort, el asistente de cambio Pro y el Ajuste Electrónico de la Suspensión (ESA) como equipamiento opcional.

 

El interesantísimo Connected Ride con cuadro de instrumentos multifunción y pantalla TFT en color de 6,5 pulgadas, es otra opción que nos permite desde configurar parámetros desde el Smartphone a grabar nuestras rutas preferidas. Así mismo, dispone de función de llamada de emergencia inteligente incluida por primera vez como equipamiento opcional para la clase media.

 

La lista de opciones que permiten a los motoristas maximizar el placer de conducir y la seguridad, además de experimentar la emoción de la carretera, es prácticamente inagotable para las motos enduro de viaje de clase media. En este sentido, las “GS” de BMW no tienen rival. Los acabados Rallye y Exclusive también son opcionales y están combinados con una nueva gama cromática.

 

 

Nuestro modelo de las fotos mide cerca de 2 metros pero he de confesar que quien escribe el artículo (166cm) tampoco ha tenido mayores problemas para encaramarse a los 890mm del asiento en el acabado Rally. No es necesario ser pívot del Herbalife Gran Canaria para disfrutar de la F 850 GS, ya sea en carretera o caminos. Es una moto estrecha en el arco de las piernas y su “contenido” peso unido a un bajo centro de gravedad te permite “humillar” a tu antojo a esta briosa montura. La F 850 GS ha crecido en todas las cotas con respecto a la anterior F 800 GS. Es 5 mm más larga, 20 mm más larga entre ejes y 23 mm más ancha. También pesa más, en total se añaden 12 kg (229 kg en orden de marcha) sobre la báscula.

 

Delante de ti, la impresionante pantalla TFT de 6,5 pulgadas te ofrece toda la información que necesites, mostrada de forma clara hasta para los que hemos cumplido edad de saber lo que es la presbicia. Desde los parámetros habituales a consumos, presión de los neumáticos, temperatura del refrigerante y exterior, niveles de fluidos, autonomía estimada, tiempo en marcha, consejos de tiempo de descanso, velocidades medias, rutas que has hecho, información de mantenimiento… Todo lo que puedas imaginar, y más. Todo ello accionado desde los botones que encontramos en las dos manetas y con el intuitivo y adictivo joystick al que te habitúas rápidamente y sin el que ya no te acostumbrarás a vivir.

 

 

El tacto de la F 850 GS es el genuino y característico de la marca bávara. Sin concesiones. Una BMW es una BMW. Seleccionamos el modo intermedio “Road” y la opción de viajar sólo, sin equipaje y con la suspensión más confortable para que, con el motor arrancado, el amortiguador trasero adecúe el asiento a nuestra talla. Aprietas el embrague, metes primera y puedes olvidarte de esta maneta hasta que tengas que volver a parar. Las opciones se adecúan a las situaciones o requerimiento de cada usuario. Permite, por ejemplo, combinar una amortiguación “Road” (más relajada y confortable) o “Dynamic” (para una conducción más alegre) con los modos de conducción “Road”, “Dynamic”, “Enduro” o “Rain”, esta última aconsejable para circular sobre asfalto deslizante.

 

En carretera, refiriéndonos a esas tiras de asfalto llenas de baches y agujeros que tanto abundan en Canarias, su eficacia está fuera de toda duda. Supone una gran tranquilidad contar con amortiguaciones que se lo tragan todo, sin el menor aspaviento. La posición de conducción, cómoda, con un manillar, ancho, nos permite tener un gran control de la moto. Si nos fijamos en la velocidad marcada en la pantalla TFT nos sorprende comprobar que siempre vamos más rápido de lo que pensamos. Es muy sencilla de conducir y el neumático delantero de “sólo” 90mm de ancho demuestra el buen trabajo hecho en el apartado chasis y en extraordinario rendimiento de los Michelin Anakee 3. Es tremendamente ágil, hasta el los trazados más ratoneros. Caminos cuaternarios (de los que tanto gustan al “Amoto Team”) son un reto fácil para la nueva integrante de la familia “GS” de BMW.

 

 

Aunque la protección aerodinámica de serie no es demasiada, tampoco te deja frente a los elementos. Sin haberla probado en pareja y cargada con maletas, el equilibrio es muy bueno. Hay trasferencia de pesos en frenadas y aceleraciones, sobre todo con la suspensión en modo “road”, que sin embargo compensa con su eficacia sobre baches y las traicioneras trincheras que encuentras en tu camino. Los frenos ofrecen un tacto y potencia adecuados a las prestaciones de la moto y la posibilidad de poder desconectar el ABS en el modo “Enduro” son una evidente muestra del carácter campero de la 850 GS.

 

El motor, con un sonido más bronco que el anterior modelo, ofrece un tacto adecuado para tener control en los momentos más críticos, seguramente mejorado gracias al sistema de acelerados electrónico que elimina los retardos del cable de acero. Basta con llevarlo a 4.000rpm para tener potencia y par moto para casi todo. El control de tracción, regulable en cada mapa, asiste cuando ha de hacerlo, sin ser demasiado intrusivo. Por pistas de cemento con gravilla suelta permite cierto deslizamiento del tren trasero, pero sin causar críticos sobresaltos. Permite concentrarte en la conducción confiando en que las asistencias electrónicas siempre están de guardia aunque tú estés disfrutando del paisaje.

 

 

Fuera del asfalto, la BMW F 850 GS ofrece confianza suficiente como para moverla entre curvas a un ritmo decente. Tienes buen control incluso de pié y el motor empuja con ganas. Esos sí, no deja de ser una grandota que se comporta como tal y requiere anticipación. La frenadas han de anticiparse apoyados el en freno trasero para evitar quedarnos sin recorrido de suspensión delantera que nos cierre la dirección. Es una moto juguetona y se mueve asombrosamente bien sobre lo marrón a pesar de su peso y envergadura.

 

La falta de firmeza de las suspensiones que podríamos criticar sobre el asfalto se convierte en su mejor virtud fuera de este elemento. Se lo tragan todo. A pesar de sus medidas, se mueve con soltura invitándonos a avivar el ritmo, disfrutando de la experiencia con una sonrisa bajo el casco. El ABS desconectado, en modo enduro, y el control de tracción al mínimo, permiten cierto derrape en la salida de las curvas y la posibilidad de apurar sin que la frenada se alargue de forma incontrolada.

 

 

Tal y como decíamos al principio, en la dualidad está el éxito. Los amantes del enduro que cada día tienen más restringidos los espacios donde practicar su deporte preferido tiene en modelos como esta F 850 GS un buen argumento para disfrutar de la conducción sin importar la superficie que haya debajo de las ruedas y dejando siempre un buen sabor de boca.

 

BMW Motorrad sabe dar en el clavo. Lo lleva demostrando durante décadas y ahora, con esta F 850 GS ha conseguido una moto más fácil de pilotar sobre cualquier superficie, pero también más emocional. Si miedo a equivocarnos, podemos afirmar que la F 850 GS es una moto total, completa en todos los aspectos y que hace honor a las siglas que luce en su depósito.

 

Unidad de prueba cedida por Marmotor, concesionario oficial BMW Motorrad

 

Equipamiento del piloto: Casco Nexx X.Wed 2 Duna Azul, Chaqueta Rev`it Sand 3 Azul, Pantalón Rev`it Sand 3 Negro, Guantes Rev`it Hydra H2O y Botas Rev`it Trail H2O

 

Prueba realizada por el equipo de Canariasenmoto

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