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Pole Position Suzuki convocó a un centenar de moteros en su II Marea Azul

08 de Octubre de 2017

Pole Position Suzuki convocó a un centenar de moteros en su II Marea Azul

Ayer, en Gran Canaria, si tenías una Suzuki, estabas de suerte. Y no sólo porque vivas en las afortunadas, en el paraíso de los contrastes en el que puedes disfrutar de la moto conduciendo por las serpenteantes curvas del frondoso interior, no. Lo decimos porque ayer sábado la “II Marea Azul” llevó la la alegría de ser propietario de una “suzi” por las carreteras de la isla de Gran Canaria, en la segunda concentración Suzuki Pole Position.

 

El evento organizado primorosamente por el equipo de “Pole”, se ha convertido ya en cita obligada para los que lucen la “S” de Hamamatsu en su depósito. Pocas veces existe la posibilidad de ver tanta Suzuki junta. Disfrutando de una ruta sin incidencias, en la que los participantes disfrutan del privilegio de formar parte de la familia Suzuki y de compartir un recorrido de unos 150 kilómetros que terminó con comida y fiesta en el Restaurante Sibora de Fontanales, un acertado  broche de oro para una jornada inolvidable.

 

 

Desde primera hora de la mañana, la familia de Pole Position se movilizó para dar la bienvenida y atender a los participantes que fueron llegando, algunos repitiendo la experiencia del año anterior y otros para integrarse por primera vez en la familia Suzuki. Y fueron aparcando la variopinta panoplia de modelos del fabricante japonés: desde pequeñas Burgman, Address o Van-Van, majestuosas custom, prácticas naked, electrizantes deportivas con apellido “R” o las más aventureras V-Strom. Todas ellas esperando dar lo mejor de sí mismas mientras sus dueños disfrutaban, entre saludos de bienvenida, de un reconfortante chocolate con churros y recogían la camiseta oficial de la “II Marea Azul”.

 

ALBUM DE FOTOS (FACEBOOK CANARIASENMOTO) MAREA AZUL 2017.- SALIDA Y ALFREDO KRAUS

ALBUM DE FOTOS (FACEBOOK CANARIASENMOTO) MAREA AZUL 2017.- EN RUTA PARTE 1

ALBUM DE FOTOS (FACEBOOK CANARIASENMOTO) MAREA AZUL 2017.- EN RUTA PARTE 2

ALBUM DE FOTOS (FACEBOOK CANARIASENMOTO) MAREA AZUL 2017.- COMIDA Y FIESTA

 

Minutos antes de las 10 de la mañana, Zerpa, el speaker oficial de esta II Marea Azul, informaba de los detalles más importantes del recorrido y recordaba los obvios consejos para la seguridad en ruta de los “suzukistas”. A la hora prevista, este grupo de moteros y moteras, que cada día hay más, fue pertrechándose de sus chaquetas moteras, encajándose los cascos y ajustando los guantes, mientras los motores calentaban, ansiosos por ponerse de una vez en marca. Primera, hacia abajo, y la excitante sintonía cobra vida mientras las motos se colocan en posición de salida.

 

 

La primera parte de la ruta, llevó la caravana motera por las calles de la ciudad, antes de detenerse delante del Auditorio Alfredo Krauss, donde todos los participantes mostraron su mejor sonrisa ante el objetivo de la cámara que plasmaría la foto oficial de la ruta, por segundo año consecutivo. Una vez confirmada la llegada de los compañeros que llegaban de Tenerife, la caravana de Suzuki vuelve a ponerse en marcha, esta vez para subir por la circunvalación y desviarse en Almatriche. El objetivo es llegar hasta Agüimes pasando por Tafira, Bandama, Higuera Canaria, Telde, Cuatro Puertas e Ingenio. El tiempo acompaña y el ambiente está cargado de positivismo. Las conversaciones, a poco que te acercaras a cualquier corrillo, giran en torno al mundo de la moto o sobre los detalles de la ruta, sobre todo entre quienes quisieron sumarse a esta II Marea Azul llegados desde Lanzarote, Fuerteventura o Tenerife.

 

El segundo tramo de la ruta, entre Agüimes y Tunte (San Bartolomé de Tirajana) fue uno de los más alabados por los componentes del grupo de participantes. Comenzaba la ascensión hacia la cumbre de la isla, poniendo en evidencia los contrastes de un continente en miniatura. El tiempo acompañaba y los kilómetros entre el inicio y el final del tramo, se hicieron cortos. Tunte acogió a los moteros en la Plaza de Santiago. Allí tomaron un refrigerio y de nuevo, inmortalizaron su paso por el municipio más extenso de Gran Canaria, con una foto delante de su ayuntamiento. Algunas nubes sobre la cumbre anunciaban algunas gotas de lluvia pero todo quedó en nada.

 

 

El colorido convoy seguía avanzando, dejando atrás Tenderetunte, la Plata o Ayacata. Curvas y más curvas cerradas por un paisaje arrebatador. Vigilados por el Roque Bentayga y Roque Nublo, dos picos singulares en mitad de una «tempestad petrificada», como definió Miguel de Unamuno, los moteros siguen con su marcha a ritmo de ruta, “al golpito”, con quejas de los que van sobre las más agresivas “R” pero que es el adecuado para que la caravana siga unida. Kilómetros y kilómetros de curvas entre paredes basálticas, dejando el “Nublo y el Bentayga” a nuestras espaldas y descubriendo un nuevo paisaje al doblar la ruta en Artenara. La última parte del trayecto, un buen final de ruta en una isla de contrastes, eleva al grupo hasta la caldera de Los Pinos de Gáldar, para dejarles caer vertiginosamente por el tobogán que conduce hasta Fontanales. Allí, en el Sibora, el restaurante que capitanea Fátima, aguardaban la comida, la fiesta y los sorteos, con ese envidiable viaje VIP al Gran Premio de Valencia de MotoGP, y que dejan de nuevo patente el incansable trabajo de la organización del evento.

 

 

Tras la comida, Manuel Marrero, director de Pole Position Suzuki, agradeció a todos y cada uno de los participantes, su complicidad con esta iniciativa “desde el primer momento” y dijo sentirse orgulloso de la implicación de su equipo de Pole para que la tormenta de ideas al final se plasme en un resultado como el que vivieron los amigos y amigas de la familia “poleposition”. Hubo regalos para todos los participantes. Y hubo sorteos para muchos de ellos, pero la palma se la llevó Eugenio Domínguez que podrá acudir por primera vez en su vida a un Gran Premio de MotoGP, al que tiene previsto acudir con su esposa, por gentileza de Pole Position. Además hubo reconocimientos, al motero más joven, Óscar Rodríguez, de 9 años y que aún lo hizo en el asiento de atrás, y a Pascual Mota, que a punto de llegar a la mítica cifra de 85 años disfrutados, hizo la ruta sobre su ágil Address, demostrando que donde hubo madera de deportista (llegó a participar en dos ediciones de las 24H de Montjuic) siempre se manifiesta la pasión.

 

La “Marea Azul” es un  evento con vocación de mantenerse a lo largo de los años, pero que ya a fidelizado, a buen seguro, a todos los que hemos participado y disfrutado en estas dos primeras ediciones, y que supone un merecido respaldo al esfuerzo de un equipo que siempre ha tratado a todos sus clientes como parte de su familia, la familia Pole Position. ¡La Marea Azul sigue viva! Nos vemos en la edición 2018.

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