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Luna de miel viajando en moto hasta Cabo Norte

13 de Enero de 2012

Luna de miel viajando en moto hasta Cabo Norte

Una ilusión, cuatro ruedas, dos pilotos y un viaje al fin del mundo.

Viaje de luna de miel; en moto y a Cabo Norte (Noruega)

 

Cristina y Jose, Crispy y Kahuna en el mundo motero, son una pareja de moteros abulenses que aprovecharon su viaje de novios para hacer realidad su sueño; ir en moto hasta Cabo Norte acompañados de sus dos inseparables compañeras; Poshy  (BMW K 1200 R Sport) y Shelley (Honda CBF 600 S)

 

Conozcamos mejor a los protagonistas de esta aventura.
Jose, con carnet desde 2006. Empezó con una Yamaha YBR de 125cc, luego una Honda CBF 600 SA que cambió tras unos 45.000 Km muchos de ellos de Ourense a Ávila para verme a mí al comienzo de nuestra relación, jeje. Luego llegó Susi, una GSXF de 650 que no resultó muy convincente y que cambiamos a los cuatro meses por Poshy, una BMW K 1200 R Sport que es la montura actual de Kahuna (Jose en el mundo no-romano)

Cristina… Pues yo empecé con una Mobilette Cady a los 14 y al año, una scooter de 49cc; a los 16 me saqué el A1 y empecé a utilizar la Daelim NS II de 125cc de mi padre hasta que a los 23 (en 2007) me saqué el carnet y llegó Shelley, mi preciosa Honda CBF 600 S con la que aprendí estando limitada 2 años y con la que sigo disfrutando de cada salida, ya sin limitar.

 

 

¿Cómo surge la idea de hacer vuestro viaje de novios a Cabo Norte? ¿Fue una idea meditada?
La idea surgió de la manera más inesperada. Estábamos absortos con los preparativos de la boda, repasando lo que teníamos y lo que nos faltaba hasta que en un momento de lucidez, le pregunto a Jose: “Anda, ¿y el viaje de novios?” a lo que me responde muy serio “A Cabo Norte” Fue como un “Venga, ya” Pero luego cuando lo pensamos un par de segundos más surgió el “¿Y por qué no?” Entonces empecé a leer todas las crónicas que caían en mis manos y a diseñar el que ha sido el viaje de nuestras vidas.

Dependíamos de que a Jose le dejaran tomarse una semana de vacaciones además de las dos de permiso por lo que Japón se planteó como la opción de viaje no motero hasta que ocurrió el trágico terremoto y peor tsunami. De modo que volver a los Alpes sería el plan B y en moto, claro.

 

¿Cuánto tiempo ha durado el viaje?

21 días fantásticos.

 

El pragmatismo nos vence… ¿Cuánto dinero os ha costado, incluida gasolina y peajes?

Jeje, creo que actualmente el tema económico es el gran motivo que permite o no realizar este viaje seguido del tiempo.

Redondeando un pelín al alza, unos 6.500 € Teniendo en cuenta todos los gastos del viaje: gasolina, alojamiento, comida, peajes, recuerdos…

Podría haber sido más barato de haber dormido en hitters (cabañas) sin baño pero después de un par de intentos en dos con baño, desechamos la opción y dormimos de hotel. Algo que encarece un poco más la cosa pero teniendo en cuenta que el desayuno iba incluido y que nos permitía conectarnos a internet para actualizar el blog y comunicarnos con la familia…

El hotel resultó la mejor opción: baño, internet, buena cama y desayuno más que completo así que para nosotros, salió amortizado.

Según escribo se me viene a la cabeza esos desayunos noruegos… Pasábamos 3 cuartos de hora desayunando: salmón, sándwich, tostada, cereales, leche, zumos, queso… ¡Qué bueno!
El resto del día pasaba con un perrito o similar para comer y un sándwich para cenar (comprando pan, york y demás en la gasolinera o súper de turno)

 

 

¿Es necesario hacer las reservas de ferrys, hoteles, etc. con antelación?

Más que necesario va en la tranquilidad de cada uno o en como de agonías seamos con estas cosas, jeje.

Nosotros reservamos con antelación el ferry que cogimos de Travemunde (Alemania) a Malmö (Suecia) que fueron 100 € muy bien invertidos (dos motos, dos personas y camarote con baño)

Los ferries pequeños los cogíamos al llegar al puerto. Los hay que realizan el trayecto cada poco tiempo (los que cruzan un fiordo) y los que salen a mar abierto (para ir a las Lofoten o a las Vesteralen, que es conveniente tener en mente a la hora a la que sale el ferry ya que suele haber menos al día)

Hablando de ferries… Lo pasé bastante mal en el que nos llevó a las Vesteralen (una hora y media larguísimas) así que para ir de las Lofoten a la península, me tomé una viodramina que me tuvo cuatro horas durmiendo como un bebé, con lo que el viaje fue más que corto, jeje (creo que Jose no lo pasó igual… aburrido, conmigo en modo marmota…)
El ferry que cogimos para ir de Travemunde a Malmö es muy grande y a penas notas que se mueve y los que cruzan un fiordo tampoco suponen un problema. Sólo hay que tener cuidado cuando se aproximan a puerto para ser amarrados, que a veces “chocan” contra el muelle y te puedes llevar un sustillo si estás ya sobre la moto y listo para salir.

Sigo con lo de las reservas, que me despisto… En las etapas del Norte, los hoteles los reservábamos el día de antes a través de internet y cuando el destino dependía de coger un ferry, llamábamos una vez asegurado nuestro viaje (fue así en dos ocasiones)

En las etapas europeas íbamos al Etap o Ibis de turno pero a la vuelta también lo dejábamos reservado el día de antes. Imagino que por la inercia de realizar la misma operación todas las noches.

La primera noche del viaje la pasamos en un F1, pero al no tener baño en la habitación y vistos mis problemillas para escribir poemas en rocas ajenas… Decidimos descartarlos y centrarnos en alojamientos con baño en la habitación.

Para las reservas y estar en contacto con la familia, llevábamos un mini portátil ya que en los hoteles hay wi fi gratuita (otra ventaja de dormir en hotel)

 

¿Qué países habéis recorrido?

España, claro; Francia, Bélgica, Alemania, Suecia, Finlandia, Noruega, Dinamarca y Luxemburgo.

 

 

¿Porqué una ruta para la ida y otra para el regreso? ¿Es aconsejable?

Yo creo que sí pero de nuevo depende de cómo seamos cada uno. Nosotros quisimos subir por Suecia ya que sus paisajes son bonitos pero llegan a hacerse monótonos (pinos y lagos). Es mejor dejar lo espectacular para el final ya que Noruega es im-presionante.

Además, subir por Suecia implica dedicar menos tiempo a la ida y llegar “rápido” a Cabo Norte. Te quitas la ansiedad de llegar a la “bola” y luego con los deberes hechos, puedes dedicarte a disfrutar de Noruega que no le da nombre al viaje pero es lo que hace que merezca la pena.

Lo llamamos Cabo Norte porque es el punto más alejado al que vamos, pero para nosotros, sin el resto de Noruega, no sería lo mismo (hay gente que sube por Suecia y baja por Finlandia o al revés).

En la parte Europea lo hicimos así también por evitar pasar dos veces por el mismo sitio y conocer lugares distintos.

Además, en el Sur de Suecia tenemos unos amigos y colegas de profesión así que teníamos excusa para hacerles una visita.

 

¿Cuántas veces se os han erizado los pelos o se os han saltado las lágrimas bajo el casco?

Uff, un montón, jeje. Es un viaje lleno de muchos momentos de esos. Sabes que estás realizando algo excepcional y se vive con mucha intensidad.

Además, como se nos estropeó el intercomunicador al tercer día (el mío, que murió ahogado en el diluvio alemán…) Eso nos permitió vivir el viaje de un modo más “interior” al pasar mucho tiempo “solos” sobre la moto, se te quedan muchos momentos grabados que luego compartes en las paradas.

Es fantástico dejarte llevar por esos parajes, rodar, disfrutar de cada segundo…

 

 

¿Cuál ha sido el mejor momento del viaje? ¿Y el peor?

El mejor momento, son muchos.cada vez que entrábamos en un país, especialmente los del Norte; Rodar por esos lares desérticos con solo tundra y renos a tu alrededor. Bordear fiordos, conversar con otros moteros… Y llegar a esos lugares que tantas veces había visto en foto.
Bordear una montaña y encontrar de repente un fiordo impresionante o lagos helados y cornisas de hielo enormes a tan sólo unos metros de altitud…

Pero lo mejor, la sensación de felicidad. 3 semanas en las que no ha importado la paliza de kilómetros diarios, la lluvia, el viento, el asfalto desintegrado, que no funcionara el intercomunicador… Disfrutar de cada metro, de cada paisaje… Es una gozada :D

El peor… No sé. Quizás un viaje en un ferry pequeño que duró una hora y media y que puso a prueba mi estómago… O cuando nos mojamos una barbaridad cruzando Alemania.
Pero el peor de todos, cuando casi se me cae Shelley al querer moverla en parado sujetándola del manillar pero sin subirme. Entonces se me escurrió y al querer dejarla sobre la pata, ésta se había plegado y me quedé hecha un sándwich entre la moto y un arbusto. Menos mal que llegaron rápido dos alemanes que hicieron desaparecer ese peso que estaba a punto de vencerme.

Afortunadamente, todo quedó ahí. Shelley no llegó a tocar el suelo y yo estuve dos semanas con dolor de rodilla y ese día muy “plof” por haber cometido ese error… Siempre muevo a Shelley subida en ella, incluso cuando es para moverla un metro… Pero ese día…

Bueno, también estuve a punto de comerme un reno… Ese sí que fue un mal rato…

 

¿Qué paradas son obligatorias para todo el que quiera hacer el viaje?

De nuevo depende de cómo quieras enfocarlo. Nosotros quisimos que cada día tuviera como mínimo algo qué ver para romper la monotonía de la carretera y darle un toque especial.
Paramos en San Sebastián, París, Colonia, Karlshamn (Suecia, donde tenemos unos amigos), Estocolmo (una de las mejores ciudades por las que hemos pasado), Napapiiri en Rovaniemi con su línea del Círculo Polar Ártico (muy masificado pero nos gustó estar allí), Cabo Norte (igual de turístico que impresionante), las Islas Vesteralen y las Lofoten, las corrientes de Salstraumen, la Carretera del Atlántico (decepciona un mucho pero merece la pena decepcionarse en directo, jeje), la Carretera de los Trolls (maravillosa), Geiranger con su fiordo, el glaciar Briksdal, la carretera Rv258, el Dalnsibba, la Rv55, Trondheim también, que me lo dejaba en el tintero. Las fortalezas de la costa Oeste Sueca, el puente-túnel de Malmö, Copenhague y Metz. Esas fueron nuestras paradas y la verdad, que merecieron mucho la pena.

Dejamos sin ver el “púlpito” noruego, Bergen, la Rv7 y de Noruega, alguna cosilla más, pero a ver, todo no se podía.

 

 

¿Cuántas veces habéis retrasado la marcha para sacar “la foto”?

Un montón, jeje. Era el tiempo que decía el GPS más otro tanto. Me encanta hacer fotos y por esos lares es difícil no parar.

Al final, echábamos todo el día de ruta, salvando algunos que madrugábamos mucho para llegar sobre las 14 y tener la tarde para visitar la ciudad de turno.

El horario normal era levantarse pronto y a las 6 estar en marcha, total en el Norte siempre es de día. Cuando dormíamos de hotel, procurábamos dejar todo listo, desayunar a las 7 que habrían el restaurante y salir al terminar.
Otras veces, si el punto de interés estaba en la ruta y no al final del día, llegábamos al sitio para dormir y listo. Pero sí que nos hemos dado buenas sesiones de moto, sí.

Algún día, si teníamos un ferry largo al final del día y nos acostábamos sobre las once, al día siguiente amanecíamos más tarde y listo. Pero vamos, que nuestras 7 u 8 horitas de sueño no nos las ha quitado nadie. Es importante descansar bien, que son muchos días de buena paliza.

El horario de levantarse nos lo iba marcando cada día y sorprendentemente, siempre nos levantábamos con ganas de moto. Es la magia de este viaje.

 

¿Habéis encontrado muchos españoles haciendo la ruta a Cabo Norte?

Muchos no pero los mejores sí: Ervi y Teresa, una pareja de Albacete que iban en su V-Strom y con los que coincidimos en varias ocasiones y tuvimos la oportunidad de compartir muchos y buenos momentos juntos.

 

¿Estamos en España al mismo nivel en seguridad que en las vías de comunicación europeas?

Pues no sabría qué decirte… En Suecia separan los carriles con tres maravillosos cables de acero que da miedo verlos…
Los límites de velocidad varían muchísimo y también cómo se los respeta.
El asfalto en general es bastante peor que el nuestro y en Noruega, directamente, desaparece y te encuentras durante kilómetros rodando sobre grava tamaño puño.

 

 

¿Qué es imprescindible llevar en un viaje en moto a Cabo Norte?

La visa bien cargada, jeje Y va en serio porque nosotros superamos el límite a finales de Junio y tuvimos que llamar al banco para que lo ampliaran. Por lo demás, teniendo chip EMV puedes usarla en todas las gasolineras automáticas sin problema (incluidas las francesas)

Ropa de todo tipo: invierno, verano, térmicas…  Antifaz para dormir, si te molesta la luz. Si vas de hitter, el saco-sábana y la almohada, ya que a veces es mejor no tocar ni un poquito el colchón… Platos, vasos y cubiertos para prepararte la cena o la comida en cualquier lugar. Equipación que no se moje o chubasquero como segunda piel. El mini portátil para actualizar el blog que hicimos http://avila-nordkapp.blogspot.com y estar en contacto con la familia. Cuerda para tender la ropa (lavábamos todos los días, mejor poco a diario que mucho cada varios días, en mi opinión claro).

 

VER LISTADO DETALLADO DE ENSERES

 

Muchas ganas de moto y la capacidad de dejarte sorprender para disfrutar de cada momento.

 

¿Qué anécdota del viaje contaréis siempre en las fiestas y reuniones?

Una conversación con un motero alemán que concluyó “Bikers are all the same age. One mind, one nation”
El dichoso reno que se cruzó de repente y casi me como…
Los lagos helados…
La subida al Dalsnibba sobre 5 Km de grava horrorosa y con peaje al comienzo (que afortunadamente, no funcionaba…)
Los regalices del Statoil, jeje, ¡qué buenos!
Esos dos alces que tuvimos ocasión de ver… ¡Me encantan los alces!

 

¿Dispuestos a repetir, o ya tenéis alguna otra idea en mente?

Nos encantaría volver pero dentro de unos cuantos muchos años. Ahora de momento, hay que dejarlo que se asiente y se convierta en un gran reserva.

Ahora estamos planeando un viaje pero en avión, a ver un partido del Seis Naciones ya que el rugby es otra de nuestras pasiones y en moto… No sé, hay otros muchos viajes míticos que quién sabe, a lo mejor algún día…

 

¿Sabéis dónde hay en Europa siete continentes en miniatura con un clima privilegiado que permite recorrerlos en moto durante los 365 días del año?

Claro que sí. Esas maravillosas Islas Canarias que no tenemos el gusto de conocer pero que ojalá algún día…

 
 
Fuentes de la noticia

avila-nordkapp.blogspot.com

 
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