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Honda SH300i Scoopy vs Yamaha T-Max 500

27 de Octubre de 2009

Honda SH300i Scoopy vs Yamaha T-Max 500

HONDA SH300i SCOOPY vs YAMAHA XP500 TMAX: ¿Valen lo que cuestan?
Por el precio de un Tmax 500 te puedes comprar dos Scoopy 300, algo que no está nada mal vistas las excepcionales aptitudes del scooter de Honda. Aunque no hay que perder de vista que el Yamaha también es uno de los más completos que se hayan fabricado jamás. así que ambos son unas opciones muy atractivas y, no obstante su precio, muy interesantes.

 

Honda SH300i Scoopy
Potencia máxima 29,4 CV
Velocidad máxima 145,4 km/h
Consumo medio 4,7 l/100 km
Autonomía teórica 191 km
Peso real en seco 161 kg

El mayor de los Scoopy, el SH300i, es un scooter de media cilindrada que ha tenido una extraordinaria acogida por parte de crítica y público desde el mismo momento en que se presentó, en diciembre de 2006. Buena parte de la culpa la tiene el motor de 279 c.c., creado por Honda para este modelo y con unas prestaciones a tener en cuenta, además de una parte ciclo que le aporta una excelente estabilidad en cualquier tipo de circunstancias.

Junto a todo esto, con unas dimensiones que distan muy poco de las presentadas por las versiones de 125 y 150 c.c., el Scoopy 300 es un utilitario muy compacto y muy ágil para moverse por ciudad.

Pocos reproches podemos hacer pues a este scooter. Quizá sólo que, con un depósito de combustible de tan sólo nueve litros de capacidad, su autonomía esté por debajo de los doscientos kilómetros. Por lo demás, es un digno integrante de la famosa y exitosa saga Scoopy.

A FAVOR Suavidad de funcionamiento Suspensiones Prestaciones Manejabilidad Frenada Plataforma plana
EN CONTRA Capacidad del cofre Autonomía Precio

 

Yamaha XP500 Tmax
Potencia máxima 47,5 CV
Velocidad máxima 160 km/h
Consumo medio 5,8 l/100 km
Autonomía teórica 258 km
Peso real en seco 205 kg

El último Yamaha Tmax 500, que vio la luz en octubre de 2007, es una revisión perfeccionada del modelo que vino a suceder. Destacan entre las principales mejoras aplicadas sobre él la adopción de un robusto chasis de doble viga de aluminio, las llantas de quince pulgadas (en lugar de catorce) tanto en el tren delantero como en el trasero y una estampa completamente puesta al día, con un aspecto mucho más estilizado.

A todo esto hemos de añadir el hecho de que el nuevo Tmax haya visto cómo se reducía su peso en cinco kilogramos para hacerlo más ligero que el modelo anterior, de manera que, junto al nuevo chasis y a una horquilla con barras de mayor diámetro, este megascooter resulta también más efectivo en conducción por carretera.

Lo que no varía es el motor bicilíndrico en línea, que sigue siendo el mismo que se introdujo allá por 2004, cuando adoptó la inyección electrónica, aunque ahora ha sido revisado para mejorar sus prestaciones y reducir los consumos.

A FAVOR Reducción de peso Prestaciones Protección aerodinámica Estabilidad de motocicleta Frenada
Capacidad de carga
EN CONTRA Mayor tamaño Manejabilidad en parado

 

No cabe duda de que estos dos scooters están de moda. O al menos eso es lo que dicen las cifras, puesto que las ventas correspondientes a estos modelos no han hecho más que ir en aumento. En el caso del Yamaha Tmax 500, de enero a septiembre de 2008 se vendieron en nuestro país un total de 3.242 unidades, un 38,4 % más que en el mismo periodo del año anterior; por su parte, del Honda SH300i Scoopy se comercializaron algo más de mil unidades, algunas menos que en el año anterior (el del boom de su presentación), pero un dato muy significativo al fin y al cabo. Como apunte cabe señalar que en grandes urbes como por ejemplo Barcelona, donde la saga Scoopy ha sido desde siempre muy bien acogida, el SH300i cada vez tiene una mayor presencia gracias a sus habilidades tanto en los trayectos interurbanos como a la hora de circular entre el denso tráfico de la ciudad.

 

Dos y un cilindro
Son muchas las diferencias entre el Scoopy 300 y el Tmax, pero quizá una de las más notables sea la configuración de su motor. En el caso del Scoopy, nos encontramos con un propulsor monocilíndrico de 279,1 c.c., que en nuestro banco de potencia nos ofreció prácticamente treinta caballos y un par máximo de 2,85 kgm. Es un motor diseñado para este modelo, especialmente adictivo gracias a su buena aceleración, en el que llega a sorprender lo rápido que pasa de los cero a los ochenta kilómetros por hora –debido también en parte a su reducido peso, de 161 kilogramos reales–. La velocidad punta, de 145,4 km/h, es más que aceptable, teniendo en cuenta además que el Scoopy, a diferencia del Tmax, carece de pantalla derivabrisas y no invita demasiado a mantener velocidades demasiado elevadas.

 

En cambio, el motor del Tmax 500 es un bicilíndrico de 499 c.c., lo que hace que sus consumos sean mayores que los del Scoopy 300: 5,8 y 4,7 litros a los cien kilómetros, respectivamente. En cualquier caso, el del Yamaha también es un propulsor más potente, que ofrece 47,5 caballos y un par máximo de 4,8 kgm. Unos datos sensiblemente mayores que los del Honda, lo que se traduce en unas prestaciones, a pesar de sus 205 kilogramos de peso reales (44 kilos más que el Scoopy), también mejores. En todas las mediciones de aceleración, el Tmax ha sacado cierta ventaja al scooter de la marca del ala dorada, y eso que el Scoopy acelera mucho y muy bien; pero es que el Tmax es un scooter sin competencia. Entre otros detalles hemos de destacar que, con pantalla derivabrisas (que proporciona tanto una mayor protección al conductor como una mejor penetración aerodinámica y, así, unas prestaciones también superiores), el scooter de la firma de Iwata es un vehículo muy apto para cubrir largas distancias, algo a lo que el Scoopy no puede aspirar al ser, como hemos visto más arriba, básicamente un modelo de corte más urbanita.

 

En ambos casos, eso sí, el motor funciona con un finura excelente: la rumorosidad de los elementos internos brilla por su ausencia y las vibraciones son mínimas y nada molestas, ni para el conductor ni para el pasajero, ya que apenas se perciben. Prestaciones y suavidad serían pues los términos que mejor definirían las mecánicas del Tmax 500 y del Scoopy 300.

 

Comodidad relativa
Ya hemos visto que el Yamaha Tmax 500, gracias a la pantalla derivabrisas, está más preparado para cubrir largos trayectos que el Honda Scoopy 300. Esto es así además por el asiento, más ancho y ergonómico que el del SH300i, y por el frontal de mayor tamaño y más envolvente, de manera que vamos más protegidos del viento frontal a alta velocidad. De hecho, en el Scoopy es muy recomendable montar la pantalla que la marca ofrece como opción por 114,60 euros, sobre todo si circulamos con casco tipo jet (el único que cabe en su cofre) en épocas frías.

 

Pero esto no quiere decir, ni mucho menos, que el Honda Scoopy 300 sea un scooter poco confortable. Lo único que pasa es que lo catalogaríamos antes como utilitario que como gran turismo. Es decir, la calidad de marcha es correcta, aunque no se acerca a la que presenta el Yamaha Tmax, cuya plataforma permite además adelantar los pies para ir variando la posición de conducción. La plataforma del Scoopy, en cambio, es plana, de manera que no cuesta tanto subir y bajar del scooter, al tiempo que podremos transportar algunas bolsas entre las piernas, colgadas del gancho que se encuentra en la parte interna del escudo.

 

Plataforma plana en el Scoopy, sí, gran acierto; pero sus dimensiones son, por otra parte, bastante reducidas, por lo que no podremos mover las piernas a lo largo de ella, como sí sucede en el Tmax.

 

La posición de conducción es, en cambio, muy natural en el Honda, sentados muy cerca del manillar para controlar sin problemas el scooter y a una altura correcta para estar al corriente de lo que acontece a nuestro alrededor. La posición que ofrece el Tmax es más baja y con los brazos estirados, si bien, a pesar de ser un scooter GT, no tan alargados como en otros modelos de sus características. Aunque el asiento es ancho, está a unos moderados 800 milímetros del asfalto y se hace pie sin dificultad, pero sin acercarse a las facilidades que pone el Scoopy 300, que lo sitúa a 785 milímetros. El control del Tmax está asegurado de esta manera y el panorama a nuestro alrededor se divisa tan bien o mejor que en el SH300i.

 

Máxima movilidad
El Honda Scoopy es un scooter tremendamente manejable, entre otras cosas porque presenta las dimensiones de un modelo de menor cilindrada. Es tan compacto, y su radio de giro tan corto, que se cuela por cualquier sitio sin ningún tipo de dificultad. La altura del asiento no es inconveniente si no se es demasiado bajito, ya que un conductor de 1,75 metros de estatura hace pie perfectamente.

Ficha Técnica Honda SH 300i Scoopy
Tipo
Scooters
Cilindrada
300
Motor
Monocilíndrico 4 tiempos, SOHC, 2 válvulas Refrigeración Por agua Inyección electrónica PGM-FI. Diámetro mariposa 34 mm
Potencia
27,2 C.V.
Transmisión
Automático centrífugo
Cambios
NO
Chasis
Mono columna de viga baja; tubo de acero de sección rectangular
Ficha Técnica Yamaha TMax / ABS
Tipo
Scooters
Cilindrada
500
Motor
Bicilíndrico paralelo inclinado 4T, DOHC, 4 válvulas
Potencia
45 C.V.
Transmisión
Automática mediante correa en V
Cambios
NO
Chasis
Viga de aluminio
 
 
Fuentes de la noticia

www.soloscooter.com

 
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