Utilizamos cookies para realizar un análisis de uso y mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, entendemos que usted acepta la política de cookies
Política de cookies +
        |  Suscribirse  |   Acceder   |   Contactar

De Ushuaia a Alaska en moto. Primer capítulo

07 de Marzo de 2011

De Ushuaia a Alaska en moto. Primer capítulo

América en moto.- Capítulo primero: Seis meses mirando al calendario

 

Un sueño a punto de comenzar: Unir Sur América con Norte América con las ruedas de una moto.

 

Soñar soñamos todos, pero atrevernos a cumplir esos sueños es otra cosa.

 

Comenzamos ahora la historia de esta aventura dividida en 8 capítulos con la idea que sirva de referencia para los futuros viajeros, como sueño para los que nos deleitamos con las buenas lecturas y como ejemplo para los que no nos atrevemos a realizar los sueños.

 

La idea rondaba por mi cabeza desde hacía varios años. Por un lado, un continente que me tiene totalmente enamorado. Por el otro, viajar en moto que es mi verdadera pasión. Si lo juntamos puede ser como tocar el cielo con las manos…

 

Sin pensarlo dos veces, fui a una tienda y compré una moto. Ahí comenzó de verdad el viaje…


Después de una larga y complicada elección, me decidí por la moto que bajo mi criterio cumplía los requisitos para ese viaje tan espectacular. Barajé las principales marcas del mercado y al final opté por la nueva Honda XL700VA Transalp, color rojo y bautizada como “Linda”. Una moto apenas probada pero que venía de una saga de motos fiables y con tecnología prometedora. Además consideré el tema de servicios técnicos por los países que proponía recorrer.

 

Tenemos moto, ahora toca elegir la ruta: Igual nos da, Norte-Sur que Sur-Norte. Por cuestiones climatológicas elegí Sur-Norte ya que el invierno en Europa es el verano en la parte Sur del continente Americano. Así pues el viaje será Ushuaia (Argentina) hasta Alaska. Del “sur sur” al “norte norte”.

 

Por delante 6 largos meses para prepararnos, tanto la moto como yo mismo. Esos largos meses se hicieron eternos, no veía la hora que llegara el momento de comenzar a rodar.

 

Momentos de reflexiones personales, el “por qué” de la aventura y muchas otras preguntas: ¿Por qué el viaje? En alguna parte leí que para cumplir un sueño solo hay que lucharlo...


Todos los que me conocen bien me han escuchado hablar infinidad de veces de este sueño... Los que me conocen menos, saben perfectamente el amor qué siento por Latinoamérica... Los que apenas me conocen creen que no lo haré... Y los que no me conocen me llamarán "loco".... Yo simplemente sonrío.

 

Es imposible imaginar cómo brillan mis ojos cuando la mente vuela sobre ese gran viaje. Mi sueño, mi proyecto. Lo que si les aseguro es que jamás pensé morir sin cumplirlo.

 

Un día miré mi vida desde afuera. Traté de ser objetivo. Qué me falta para estar realizado? He plantado un árbol, he escrito un libro, he tenido una hija.. me falta rematar la faena: Cruzar América.

 

No soy pionero en este viaje, ya muchas personas lo hicieron y otros muchos me seguirán. No es cuestión de batir ningún record o sentirme único en tierra de nadie. Simplemente quiero unir el sur con el norte con las ruedas de mi moto...

 

Quiero sentir el frio del polo sur, el peligro de las rutas de Tierra de Fuego, la humedad de las cataratas de Iguazú, la belleza del lago Ypacaray, quiero domesticar el salar de Uyuni, navegar el Titicaca, cruzar la soledad del desierto de Nasca, el mar de Guayaquil y las montañas de Cuenca, quiero cruzar el canal de Panamá, comer "gallopinto" en Jaco con mi amigo José, cruzar Peñas Blancas a mi amada Nicaragua, pescar con Bladimiro, dormir en Piedras y Olas, contemplar Ometepe, pasear por León, almorzar con Egberto en Copán, subir volcanes en El Salvador, pescar velas en Guatemala, conocer Belice, fotografiar Chichenitza, soñar en Mazatlan, llorar en Puerto Vallarta y recorrer la meca de la pesca en Cabo San Lucas. Quiero conocer "el Paso" y saber por qué los llaman "espaldas mojadas", quiero ver las vacas de Texas, cruzar Houston y visitar Parque Jurásico en Orlando, quiero bañarme en West Palm beach y besar el suelo al llegar a Miami beach... Quiero subirme en un avión regresando a casa y seguir escribiendo, quiero sonreír cuando todos lloran, quiero ver los rostros tristes de los otros pasajeros cuando se terminan sus vacaciones y vuelven al trabajo, quiero seguir soñando con el próximo viaje... ¡Eso quiero, eso haré!

 

Habrá aproximadamente 26.000 kilómetros en total.
100 kilómetros de auténtico terror... 300 de gran peligro.... 1000 de sed.... 2000 de hambre..... 5000 kilómetros perdido.... Pero lo mejor de todo, habrá 26.000 kilómetros de ilusión y felicidad!!!!!!!!!


Atrás dejo mi familia, mi princesita, mis amigos, mis perritos, mi vida.... un mundo de comodidades al que estoy acostumbrado. Delante tendré millones de curvas y miles de sorpresas. Me sentiré dueño de la carretera y sin duda respiraré cada día la sensación de libertad.

 

Por seguridad solo conduciré por el día. Estoy seguro que las noches se me harán eternas esperando otra vez la salida del sol. Chaqueta, protecciones, botas y la carretera...

 

Ayer mismo me preguntaba mi princesita ¿Papi, por qué tienes que irte solo?. No supe explicarle, pero le mostré los mapas, fotos y rutas que recorrería. Se quedó fascinada. Dice que la próxima vez me acompaña pero en todo terreno...

 

Sin darme cuenta llevo años preparándome para esta aventura. He aprendido a estar solo, a controlar el miedo y a salir de las situaciones más caóticas que puedas imaginar. Organizador nato, seguro que llevo controlado hasta el último detalle.

 

¿Por qué solo? Una persona, un problema... dos personas, dos problemas.... ¡mejor me voy solo!
La experiencia en más de treinta viajes por Latinoamérica me ha demostrado que hasta los amigos, en las situaciones caóticas, se vuelven menos amigos.

 

No será un viaje de turismo, repito. Habrá miles de momentos maravillosos, pero siempre habrán problemas que se pueden convertir en "problemitas" o "problemones" según como los manejes.

  • Sólo tengo una preocupación: El desierto de sal. Cruzarlo en solitario significará ganar o perder.
  • Cuando la rueda delantera de mi moto pise la sal, decidiré si seguir o rodearlo.
  • Nunca lo he visto, pero me vuelve loco la idea de cruzarlo utilizando mis propios medios.
  • Subir Sur América por la costa Atlántica implicaría cruzar Brasil, Venezuela y Colombia.
  • Prefiero por seguridad subir por la costa Pacífica y cruzar Perú y Ecuador.
  • Para realizar esta aventura hacen falta 3 cosas principalmente: Tiempo, dinero y valor.
  • Las dos primeras son negociables, la tercera o la tienes o no hay vuelta.

Amigos tengo pocos, conocidos miles.... Pero valientes con ganas de una aventura así.... ni uno. Cada vez que le planteo el viaje a alguien, inmediatamente se apunta. Pero cuando comienzo a darle datos de costos, tiempo, dureza, etc. se van echando para atrás...

 

¿A que tienes miedo? Tengo muchísimo miedo a tener un accidente. Bolivia donde el 91% de las carreteras son de tierra, es el lugar ideal para caerte de la moto. Tierra de fuego en Argentina, 1.500km de rectas interminables de tierra. Ushuaia lleno de hielo en las carreteras. Caerme no me asusta, pero no poder continuar me aterra... Demasiados sueños e ilusiones en este proyecto.

 

¿Inseguridad?
En tantos viajes por aquel continente me han enseñado que los problemas los busca uno solito...
He estado en los vertederos de basura en Managua (Nicaragua) y Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), he paseado por las fabelas en Rio de Janeiro (Brasil), he estado de compras en el mercado Oriental (Nicaragua), he cruzado la Gran Sabana y el Amazonas en varias ocasiones, recorrí el Dorado en Venezuela, he compartido con los "maras" en El Salvador, he estado en los principales lugares de DF (México)... ¡y aún estoy aquí!

 

Preparación de la moto (en adelante Linda): Honda XL700V Transalp

 

La moto fue modificada para el viaje en los siguietes apartados:

  • Puños calefactables. Indispensables para el frío.
  • Un flamante GPS tecnología bluetooth
  • Un segundo GPS para rutas off-road, además este GPS es estación meteorológica.
  • Un road-book para llevar el orden estricto de los lugares por donde debo pasar y anotaciones del camino.
  • Protecciones laterales del carenado. Así evitare daños importantes en las caídas.
  • Cubre cárter, para evitar golpes por debajo.
  • Alargamiento guardabarros delantero.
  • Malla protectora radiador y frente motor. Uno de las principales averías de esta moto son los manguitos del radiador al ser continuamente golpeados por las piedras.
  • Caballete central. Para ser más fácil reparación de pinchazos.
  • Quitar el catalizador. Así soportaría la gasolina con plomo.
  • Soportes laterales y traseros para maletas.
  • Refuerzo base baúl trasero. El original sólo permite 9kg.
  • Colocación Scottoiler y guardacadena más largo para eviatar salpicaduras aceite.

Otros detalles de la preparación:

  • El entrenamiento era tan exhaustivo que me cronometraba en la reparación de un pinchazo en ambas ruedas.
  • Equipaje: 5 camisetas, 5 ropa interior, 5 calcetines y 2 jeans. Cada 4 días tendría que hacer lavandería o si no tocaría “repetir” ropa…
  • Cinco maletas cargará Linda: Bolso sobre depósito con material electrónico, cargadores, cámara de fotos y videos, documentación, etc. Maleta izquierda con la ropa. Maleta derecha con repuestos y herramienta. Baúl top case con todo lo necesario durante las jornadas  de viaje, chubasqueros, mapas, antipinchazos, cuerdas, etc. Bolso sobre asiento trasero con tienda de campaña y saco de dormir.
  • 100 gramos extra de peso es mucho peso para tantos kilómetros. Así pues todo tenía que ser meticulosamente controlado. Por ejemplo, para no equivocarme en la  herramienta que necesitaría, desmonté totalmente la moto y esa misma herramienta que necesité para desmontarla fue la que metí en el equipaje.
  • Si un dentífrico mide 15 cm y en el viaje gastarás 8 cm. Para qué cargas los otros 7 cm? Esa es la filosofía del equipaje.
  • 355kg y el continente más largo de la tierra por delante.
  • El soporte trasero de la maleta, originalmente, sólo soporta 9kg. Lo modifiqué para que soportara más de 50 kg.

 

Este es el punto de inicio de un viaje que empezaba con el primer contratiempo: Fabricando la artesanal caja en la "linda" que se transportaría hasta América, José Ángel se fisuraba el brazo izquierdo lo que le causaría bastantes problemas durante el viaje...

 

No te pierdas el segundo capítulo de este extraordinario viaje que llevó a un motero palmero a conquistar el continente americano a lomos de su inseparable "linda".

 

Todos los capítulos del viaje América en Moto por José Ángel Pais:

1.- Capítulo primero: Preparación del viaje. Seis meses mirando al calendario

2.- Capítulo segundo: Comienzo del viaje hacia el norte. Destino Alaska

3.- Capítulo tercero: Atravesando 8 países para llegar al ecuador terrestre

4.- Capítulo cuarto: De Machala a Santa Cruz. Segunda vuelta por Sudamérica

5.- Capítulo quinto: Una mezcla entre Quijote solitario y Colón descubridor

6.- Capítulo sexto: Recorriendo siete países de Centroamérica en moto.

7.- Capítulo séptimo: Arrastrando problemas en la moto hasta la frontera con USA

8.- Último capítulo: Al llegar a Alaska, no hay más camino hacia el norte.

 
Te recomendamos
 

MOTO OCASIÓN BMW R 1200 GS - 8900 €

Canariasenmoto.com - El portal de la moto en Canarias - Aviso Legal - info@canariasenmoto.com - Mapa Web - Mapa Web Completo - Accesorios - RSS