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Comparativa Ducati MTS1200S / BMW S1000XR, revolución de sensaciones

07 de Diciembre de 2015

Comparativa Ducati MTS1200S / BMW S1000XR, revolución de sensaciones

La primera vez que probamos esta nueva Ducati Multistrada con motor Testastretta de distribución variable, el titular que nos vino a la mente fue el de «Única en su especie», pero la reciente llegada al mercado de la vitaminada BMW S1000XR ha supuesto un ataque directo a la soberanía italiana.

 

Dos motos que son las únicas componentes de una categoría muy exclusiva. Motos con carisma propio que van más allá de lo que se espera de una trail asfáltica; por potencia, prestaciones, ayudas electrónicas y capacidad de carga. Dos modelos superdotados que sobresalen tanto entre las grandes ruteras como en las motos con aspiraciones deportivas. Dos productos con el sello de calidad y exclusividad de dos marcas europeas a la vanguardia de la tecnología que han implementado en estos dos modelos, los mejores secretos de sus fábricas.

 

Esta tercera generación de Ducati Multistrada 1200 cuenta con la experiencia de un producto que sorprendió al mercado mundial, tanto por su originalidad como por sus prestaciones y cualidades dinámicas, y que ha sabido evolucionar en la dirección adecuada, consiguiendo un producto por el que suspiran los incondicionales de la firma de Borgo Panigale, y los que no lo eran pero que cada día sucumben a la magia de la Multistrada. Por su parte la BMW S1000XR es una moto totalmente nueva que sin embargo ha sabido aprovechar la experiencia de la marca alemana en el desarrollo de la gama «GS», unas motos polivalentes y fiables que han conquistado una buena parte del mercado mundial.

 

 

La Multistrada 1200S no es una moto que nos haya cogido por sorpresa, ya que ha pasado por las manos de nuestro equipo de pruebas en varias ocasiones. Una moto noble, con la que es muy fácil ir rápido -de verdad-, y que ahora dispone de un motor Testastretta DVT que soluciona de un plumazo aquellos pequeños traqueteos a bajas vueltas. Uno de los puntos más atractivos de la Ducati es su comportamiento camaleónico, capaz de dar lo mejor de sí en cada uno de los escenarios en los que la metamos, como si tuviera infinitas posibilidades y, a medida que se le va poniendo a prueba y se va subiendo la exigencia, sigue respondiendo de forma increíblemente natural.

 

Lo que sí ha sido una sorpresa -dentro del escaso margen que puede dejar una marca como la bávara- ha sido el comportamiento de la BWM. Fantástica en cualquier terreno, con un motor muy lleno desde abajo y con una parte ciclo a la altura de las mejores deportivas del mercado, que permite trazar las curvas como si estuvieras en una mesa de diseño, con la regla y el compás. Una moto más grandota que la Multistrada, aunque igual de eficaz en las retorcidas y estrechas carreteras de la isla de Gran Canaria.

 

Bajarte de una y subirte a la otra, es como bajar de un avión y subirte en un caza. Estas dos trail asfálticas, o podríamos definirlas también como deportivas de manillar alto con suspensiones adaptadas a la realidad de nuestras carreteras, poco tienen que envidiar con sus 160CV -en eso también coinciden- y con una parte ciclo de primer nivel, a las deportivas natas.

 

A cambio de esas pequeñas «concesiones» tanto las Multistrada 1200S como la S1000XR ofrecen un espacio digno para el acompañante y anclajes -feísimos, por cierto, en la BMW- para adaptar maletas laterales y un top-case trasero. También coinciden ambas en ofrecer un amplio catálogo de accesorios que te permitirán viajar cómodamente al fin del mundo. Ninguna de ellas te defraudará por motor o comportamiento de su parte ciclo, pero aunque a simple vista parezcan bastantes iguales, las similitudes se acaban en cuanto te pones en marcha…

 

 

Cifras y sopas de letras

Antes de entrar en más detalles sería bueno dejar claro el presupuesto necesario que te separa de cada una de ellas, porque para comparte cualquiera de las dos protagonistas de nuestro artículo hay que tener una cartera bastante solvente. La Ducati Multistrada parte desde un precio más bajo, 16.850€ para la versión básica, pero «metidos en faena» seguro que optamos por alguna de las versiones «más equipadas», como la 1200S que cuesta 19.490€. Si además la queremos con caballete central, puños calefactables y maletas laterales -como la de la prueba, aunque sin maletas-, tendremos que desembolsar 20.560€. Así y todo, de todas las que ha vendido Ducati Canarias, está claro que los clientes optan en su mayoría por la versión «S» con suspensiones electrónicas, a pesar de la diferencia de precio.

 

El precio base de la BMW S1000XR es de 17.200€, a los que hay que sumar los 450€ de la gestión de matriculación y transporte. Pero si quieres completar tu «XR» puedes optar por los «paquetes» que BMW ha preparado a un precio especial: el «Paquete Dinámico»  incorpora el asistente de cambio, los modos PRO, ABS Pro con luz de freno dinámica, Control de crucero, Control Dinámico de Tracción e Intermitentes Led Blancos por 1229,57 €, un 18% más barato que las opciones por separado. Otro, para los más viajeros, el «Paquete Touring». Este, por 1.539,99 € (14% de dto.) incorpora las suspensiones Dynamic ESA, Caballete central, preinstalación de navegador, puños calefactables, caballete, parrilla trasera y soporte de maletas. El Protector de puños cuesta 97,39 € y luz diurna Led, 359,13 €.

 

Mirando todas estas cifras y sopas de letras, nadie se  va a decidir por una u otra por la escasa diferencia de precio, cuando estamos hablando de esas cantidades. La Ducati ofrece más equipamiento de serie que en la BMW es opcional, pero a cambio la alemana simplifica los paquetes de accesorios de una forma muy lógica.

 

 

Como es costumbre en Canariasenmoto, no buscamos con las comparativas decidir sobre el veredicto de cuál es la mejor moto. Lo que pretendemos es definir bien los dos modelos, explicar sus mejores virtudes, lo que más nos ha gustado y lo que menos, para que el lector saque sus propias conclusiones y decida pos sí mismo.

 

Comparar dos modelos tan impresionantes con los dos que nos ocupan, no es tarea fácil. Ambas son impresionantes en todos los sentidos, y capaces de satisfacer al más exigente. Motos atractivas, potentes, adictivas y completísimas. En muchos aspectos, lo mejor que los fabricantes europeos como BMW y Ducati, pueden ofrecer en la actualidad. Por todo esto, pueden gustar más o menos, pero nadie en su sano juicio puede dudar de ellas.

 

Tanto la Ducati como la BMW ofrecen un aspecto imponente, algo más estilizado en la italiana, aunque en contraste, la alemana, ofrece una imagen más moderna. Claro, ser la última en llegar, tiene sus ventajas. La BMW mantiene dividida a la afición; o la aman o la odian, sobre todo por su escape, aunque para nuestro equipo, la BMW tiene una imagen más moderna. Es puramente una cuestión de estética.

 

El frontal de la Multistrada es una genialidad de los diseñadores italianos, con unos faros que además de integrarse perfectamente en la estilizada figura de la Ducati, arroja un haz de luz led difícilmente igualable. El frontal de la BMW es más rompedor, en línea con la vanguardia de los productos alemanes. La cúpula de la Ducati es más práctica, además de que puede manipularse en marcha con una sola mano, la visión a través de ella no sufre las deformidades que nos regala la S1000XR. Los mandos de la MTS1200S están retroiluminados, un detalle del que no dispone la BMW, que a cambio cuenta con un cuadro de instrumentos más fácilmente legible, con el cuentarrevoluciones como auténtico protagonista. 

 

La Ducati ofrece una información completísima en la pantalla TFT y unas posibilidades de personalización de todos los parámetros de la moto, increíbles; inigualables. La BMW en este aspecto es más sencilla aunque ofrece igualmente un amplio abanico de modos de conducción. Regularlos y personalizarlos todos, es una tarea nada fácil, sobre todo en la Ducati, y como anécdota diremos que tras explicárselo con todo detalle a mi compañero le tuve que decir: “Si lo has entendido todo es que no te lo he explicado bien”. Pero bueno, con los años, podrás sacarle todo el partido a todas las personalizaciones que ofrece.

 

Subirte a cualquiera de ellas, por altura y volumen, requiere cierta experiencia, aunque la Ducati es mucho más accesible para motoristas bajitos, sobre todo con la opción del asiento bajo, que deja la MTS1200S a una altura apropiada para pilotos con menos de 165cms. Todo un logro respecto a la anterior generación. En este aspecto la BMW es menos amigable, porque además de ser unos centímetros más alto, es más plano y te hace abrir más las piernas. También ayuda que la Ducati es más ligera, 212 kilos frente a los 228 de la germana.

 

Una vez “arriba” descubrimos que en la Multistrada prima el confort cuidando mucho el hábitat del motero. El mullido y la forma del asiento hacen que el conductor esté totalmente integrado al conjunto y convierten esta moto en una rutera de altos vuelos e infatigable, incluso si se viaja a dúo. La BMW es más grande y una vez que inicias la marcha, igualmente confortable. Incluso la posición del manillar nos gustó más que en la italiana. Las dos cúpulas ofrecen una buena protección y los retrovisores ofrecen una buena visión trasera. En ambos casos cuentan con protector de manos, con los intermitentes integrados en el caso de la Ducati.

 

La vida diaria en la ciudad es llevadera con cualquiera de las dos motos de la prueba, aunque si bien la Ducati destaca por su maniobrabilidad, los bajos del motor alemán permiten circular despacio con mayor dulzura. Desde ambas azoteas otearás bien lo que ocurre delante de ti. Pero si lo que necesitas o quieres es una moto para circular en ciudad a diario, mejor búscate una scooter. Su turno llegará el fin de semana, cuando puedas exprimir las posibilidades de estas sport-turismo en las rutas de fin de semana; ahí donde las vamos a disfrutar como “enanos”.

 

Los motores son la gran diferencia de nuestras protagonistas, bicilíndrico desmodrómico en el caso de la Ducati y cuatro cilindros en línea se encargan de propulsar la BMW. Ambos declaran 160CV pero, obviamente, la forma de entregarlos es bastante dispar. A pesar de la potencia, ambos son perfectamente «domesticables»  gracias a toda la tecnología y electrónica aplicada. De manera que es un placer acelerar a fondo sin contemplaciones, sabiendo que no te vas a descabalgar. La curva de par motor de los dos permite unas recuperaciones muy dignas, si bien es cierto que en este aspecto el motor de la S1000XR siempre está más lleno y ofrece un comportamiento pletórico. El motor alemán vibra menos y es más lineal que el de la Multistrada, al que se le nota más esa patada de potencia que entra a medio régimen.

 

 

El aplomo en ambas motos es fantástico, independientemente del trazado o el estado del firme. La posición de conducción está muy conseguida en los dos casos, permitiendo cambios rápidos de inclinación o para rectificar a media curva, como si lleváramos una moto deportiva. Con la Ducati te adaptas antes a las peculiaridades del trayecto. Es una moto algo más intuitiva y fácil de hacer bien, casi cualquier cometido. La BMW tiene un tacto general más deportivo y de hecho, sea por el rígido chasis doble viga de aluminio, por el impresionante amortiguador de dirección o por los tarados más firmes de las suspensiones, también electrónicas, permite disfrutar más de la conducción alegre. Sobre todo cuando de la alegría se pasa a la euforia. Las diferencias son sólo de matices y cada una tiene su encanto.

 

El cambio de ambas está acorde con las cualidades dinámicas de cada una de ellas. El funcionamiento del cambio de la MTS1200S es muy bueno, con un recorrido corto y preciso, al que no le gusta, sin embargo, que no acompañes el recorrido de la palanca de cambios, a no ser que quieres encontrar algún punto muerto inesperado. El de la S1000XR es sublime; corto, intuitivo y preciso. Tanto es así que piensas en el desprecio que le haces utilizando el cambio semiautomático, sin necesidad de usar embrague para subir o bajar marchas. Es una delicia. Mucho mejor que otros de la propia marca, y posiblemente el mejor que hemos probado, hasta el momento. Te aficionarás tanto a este sistema que ya no querrás volver al cambio con embrague.

 

Las medidas de los neumáticos, 120/70-17 delante y 190/55-17 detrás, de estas dos sport-turismo dejan a las claras lo poco que les tira lo marrón. Son motos eminentemente asfálticas que sin embargo, en buenas manos, y con las ayudas a la conducción de las que disponen, permiten ciertas veleidades por los más pintorescos escenarios de la geografía grancanaria, como podéis ver en las fotos. En este sentido, por la posición de conducción o por el menor peso, la Ducati lo hace todo más fácil, eso sí, en modo “enduro”.

 

Con los frenos no tendrás problemas en ninguna. Ambas cuentan con lo más sofisticado de Brembo y con las ayudas electrónicas que te permitirán apurar hasta lo impensable, incluso con la moto inclinada, gracias a los componentes tecnológicamente más avanzados. Equipan también, control de estabilidad, de tracción, embrague antirrebote y, en fin, todas las ayudas dinámicas que puedes consultar en las pruebas completas de cada modelo. Dependiendo del modo de conducción que tengas seleccionado así será la entrega de la potencia y la intervención de los demás controles.

 

 

A mí, que soy bajito y me gusta enroscar sin miramientos el mango, me gustó más la Multistrada, a pesar de reconocer que cuando quieres exprimir al máximo los 160CV, la alemana se muestra algo más precisa. Pero por posición de conducción, y sobre todo, adaptabilidad a cualquier terreno o situación, prefiero Multistrada. Me parece una moto igual de efectiva, viajera y divertida, pero me siento más integrado. Mi compañero, sin embargo, prefiere la BMW. Sobre todo por lo redondo del motor a cualquier régimen y por el excepcional cambio. Le gustan las motos más exigentes y con un chasis sin tantas concesiones al confort. Con un tarado más firme de suspensiones y una dirección más firme. Pero lo que de verdad nos gusta a los dos, es divertirnos en la curvas moviéndonos encima de la moto, y en eso estamos de acuerdo, las dos ideales para disfrutar por las reviradas carreteras de las islas.

 

Nos encontramos ante dos motos súper efectivas, potentes, ágiles, manejables y equipadas hasta las orejas. Italia o Alemania; Ducati o BMW, en cada fábrica buscan hacer las cosas a su manera. Pero al final, el resultado es similar y ninguna de las dos te defraudará. Motores diferentes, chasis diferentes, que al final ofrecen sensaciones parecidas… Y disfrutar de la moto es eso: ¡Sensaciones!

 

El interés que ambas motos despiertan entre los transeúntes allá donde ruedan o pacen, es indescriptible, pero parece que la Ducati es la que más piropos se lleva, sobre todo entre el colectivo más joven. Esto que a priori puede parecer una banalidad, en el fondo no lo es y puede decantar la balanza de los posibles compradores. Si te gusta «fardar» y ser un foco de atención, la Ducati colmará tus expectativas. Si quieres ir de motorista entendido, la BMW da más juego en las conversaciones entre moteros. Al menos, esto ha sido lo que hemos podido sondear durante los cuatro días de prueba.

 

Nuestro cometido era darte nuestra impresión sobre ambos modelos, pero ahora te toca a ti sacar tus propias conclusiones y dejarte llevar por el corazón. Porque el que se compra una moto analizando concienzudamente cada uno de sus pros y de sus contras, suele equivocarse, y perder dinero. La mayoría de las veces terminará vendiendo una moto que no le llena para comprar la que le ofrece las sensaciones que le pide su corazón.

 

Puedes leer las pruebas completas, son lógicamente algo más completas y pueden entrar más en los detalles de cada modelo en los siguientes artículos:

 

 

Prueba BMW S1000XR, emociónate en cada curva

En definitiva, la «XR» es una moto de marcado carácter «sport» pero con la mayoría de las ventajas de una moto «trail». Una moto para aquellos que no quieren renunciar a un comportamiento deportivo  pero con la comodidad que le confiere una ergonomía al más puro estilo «GS». Muchos serán los incondicionales de la marca que cambien de siglas, pero seguro que también serán muchos otros los llegados de marcas diferentes, contagiados por unos argumentos irrefutables: Una moto con las prestaciones que sólo pueden darte sus «160CV» pero que a la vez es cómoda, efectiva, polivalente, y con todas las novedades tecnológicas que se han incorporado recientemente al mundo de la moto.

 

 

Prueba Ducati Multistrada 1200 2015, única en su especie

Tras casi 200km con la nueva MTS de Ducati, la simbiosis moto-piloto cobra vida y la empatía sube muchos enteros. Pletóricos de confianza nos tocó afrontar “Los Hervideros”, el tramo de carretera más bonito de Lanzarote, siguiendo la rueda de Carlos Checa y con una jauría de animosos periodistas japoneses a nuestra espalda. Una mezcla que sirve para estimularte más, si cabe, y seguir buscando los límites a una moto que está muy por encima de las capacidades de la mayoría de los usuarios medios. Una moto con una relación peso/potencia al alcance de muy pocos modelos, incluidos los deportivos, pero con una sorprendente capacidad de hacerlo todo fácil. Si los ingenieros buscaban una moto intuitiva, lo han conseguido. Todo en la Multistrada DVT está hecho para que la tecnología de la moto se encargue del trabajo duro y tú te centres en disfrutar del viaje y no te tengas que preocupar por otra cosa que no sea conducir. Y es que Ducati había prometido hacer la mejor Multistrada jamás fabricada y podemos dar fe de que lo han conseguido.

 

Comparativa realizada por el equipo de Canariasenmoto

 

Con la colaboración de Marmotor (BMW Motorrad) y Ducati Canarias (Ducati)

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