Utilizamos cookies para realizar un análisis de uso y mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, entendemos que usted acepta la política de cookies
Política de cookies +
        |  Suscribirse  |   Acceder   |   Contactar

Noticia

La quinta edición del prestigioso Wheels & Waves que se celebra en la ciudad costera de Biarritz, en Francia, prometía que este año se iba a superar a si mismo. Cinco días de moto, surf, skate, arte, cine, fiesta, carreras, rutas…y mucho más, es lo que podías encontrar en este evento.

 

EL EVENTO

 

Hace unos años que por mi trabajo, o en mis vacaciones por afición, me dedico a visitar eventos relacionados con las motos: Imola 200 Miglia Revival (2012), Mula Fest Madrid (2013), Motorbike Expo Verona (2014), The Bike Shed Londres (2015 y 2016), Stuart Parr Collection New York (2015), Glemseck 101 Stuttgart (2015), EICMA Milán (2008,2015). Aparte de todas las tien-das y talleres que he podido visitar en diferentes viajes a Miami, New York, Londres, Bologna, Milán,  Verona, Tokio, Sydney, Melbourne …etc. O museos como el National Motorcycle Museum (Birmingham, Reino Unido), o el de Sammy Miller (New Milton, Reino Unido). Algunos GP como Silverstone, Donington Park, Le Mans, Montmeló, y una prueba de Superbike en Jerez.

 

Creo que es muy importante intentar conocer en vivo todas las diferentes manifestaciones que se suceden en torno a la cultura de la moto. Máxime cuando además de tu pasión es también tu profesión. Pero había una cosa que me faltaba por hacer. Ir a uno de estos eventos haciendo el viaje en moto. Gracias a la invitación de Triumph España para conducir una de sus nuevas Triumph Bonneville T120 Black, y al viaje a este evento que organizaba la nueva revista de motos española Revival of the Machine, por fin he tenido la oportunidad de cumplir este sueño.

 

 

Sobre el evento en sí, lo primero que hay que aclarar es que gira en torno a las nuevas corrientes de personalizaciones de moto que se están viendo ahora mismo. Tanto sobre la base de modelos actuales, por lo que los fabricantes más comprometidos con estas tendencias están presentes, tal es el caso de Triumph. Como sobre la base de motos de todo tipo de temporadas pasadas y hasta de algunas clásicas. No hay límite para crear una moto personal y única. Aunque las corrientes estéticas más extendidas son las Scrambler, Cafe Racer, Brat Style y Bobber, pue-des ver de todo. Del evento en sí puedes encontrar mucha información en Internet y las diferentes redes sociales. Yo solo te diré que por una parte me gustó. Porque vi muchas motos y stands de complementos. Y por otra parte que me sorprendió de una manera que no me esperaba.

 

Ver todas esas motos en vivo es una pasada, porque las puedes valorar mucho mejor que en las fotos. Lo mismo ocurre con todo tipo de accesorios y prendas de equipamiento personal. Eso era evidente. La sorpresa es que gracias a lo idílico del sitio, Biarritz, la gente acude en masa al evento “en sus motos”. La ciudad estaba invadida por miles de aficionados en sus motos personalizadas. Lo realmente poco habitual era encontrarte una moto de serie. Y menos habitual era ver una moto moderna de serie. Es como ir a ver el GP de Jerez, pero dominado por otro tipo de motos y otro tipo de moteros. Porque también era muy sorprendente ver a tanta gente con el look que acompaña a este tipo de motos. Había muy buen ambiente y diversión en todas las te-rrazas y  locales de la zona. Motos especiales aparcadas por todos lados. Y un continuo ir y venir de más motos por todas partes. Como he contado antes, he ido a muchos sitios a ver motos. Pero vivir la experiencia que he vivido estos días, solo se puede hacer en Biarritz en su Wheels & Wa-ves.

 

 

EL VIAJE

 

La idea de ir en moto a Biarritz se me ocurrió cuando vi anunciado en la revista Revival of the  Machine que organizaban un viaje partiendo desde Huesca. Hace 30 años que compro casi todas las revistas de moto que se ponen a mi alcance, y con solo 4 números publicados, esta revista se ha convertido en mi favorita. Está integrada por un equipo muy joven y profesional. Son una revista de motos y life style en torno a todas estas nuevas (y no tan nuevas) manifestaciones culturales en torno a la moto. Resuelto el tema de la moto gracias a Triumph España, solo me   faltaba conseguir el billete a Barcelona, desde donde saldría yo solo hasta Huesca para unirme al resto del grupo. Y digo que solo me faltaba el billete de avión porque hasta el día antes de volar no le dediqué ni un minuto a planificar nada. 

 

A veces pienso que en la vida de hoy en día hay un exceso de información que de alguna manera nos paraliza, nos deja aletargados y faltos de reflejos para tomar decisiones. Pensamos demasiado las cosas. Eso no quiere decir que no procuremos actuar con buen juicio y la debida responsabilidad. Pero ponerme a intentar planificar todos los aspectos del viaje no me parecía un buen plan para unas vacaciones. El día antes de salir compré un mapa de las carreteras de los Pirineos. Preparé una mochila pequeña con tres mudas de ropa y algunos enseres para el aseo personal…y listo. El viaje tenía que tener su dosis de aventurilla e improvisación.

 

Iba a ser mi primer viaje de más de dos días en moto. Hoy, tras esos siete días y 1.700km de viaje en moto he aprendido a valorar más todavía a todos aquellos que hacen grandes viajes en moto. Tanto sea en grupo o en solitario. Con la moto y los medios que sean. Al destino y por el tiempo que sea. Mi viaje ha sido una sencilla escapada en comparación. Pero para mi ha sido muy satisfactoria por lo que he aprendido y por lo que he desconectado de lo cotidiano.

 

Viajar improvisando la ruta, variando los destinos, ligero de equipaje, con la ayuda de un plano, y usando solo el móvil cuando me aburría de estar perdido, me ha resultado relajante. Pero también reconozco que seguro no saqué el mayor aprovechamiento del tiempo y las zonas por las que pasé. No se puede tener todo.

 

Recogí la moto en Barcelona un martes por la mañana. Me fui a visitar el “Museu de la moto de Bassella” en Lleida. Hice noche en Huesca. El miércoles pasé el día rodando en solitario por la zona de los Pirineos de Huesca y Francia. Y el jueves ya salí hacia Biarritz en una ruta guiada programada por la gente de la revista. Sin duda esta ruta fue la más espectacular y diverti-da. Todos los aspectos del viaje estuvieron muy bien planificados y ejecutados. Un diez para la gente de la organización. En su próximo número de la revista podrás ver fotos y el relato.

 

 

MUSEU DE LA MOTO DE BASSELLA

 

Conocía este museo por las revistas pero pensaba que iba a ser algo más pequeño. Así que cuando lo vi me llevé una muy grata sorpresa. Muy buena colección de motos nacionales y extranjeras. Me gustó especialmente la manera de colocar las motos siguiendo una línea temporal y que todas tenían un cartel explicando lo que las hacía importantes. Desde luego que no estaban todas las que son. Pero sí que eran todas las que estaban. Impresionante colección fruto del trabajo y la pasión de un particular. Es imprescindible su visita.

 

LA MOTO

 

Vale, yo soy el que vende estas motos, se da por hecho que voy a hablar bien de ella y todo eso. Pero como siempre recomiendo, no te creas todo lo que leas, ve a un concesionario Triumph y conócela por ti mismo. Entonces, ¿por qué voy a hablar de ella ahora? Pues porque no esperaba que la moto me sorprendiera de esta manera y dudo mucho que en un concesionario te la dejen siete días para hacer 1.700 km.

 

 

Elegí este modelo para ir al Wheels & Waves porque era la moto que pegaba para un evento así. Pero pensaba que al no ser una “touring” al uso, no lo iba a pasar del todo bien en el que iba a ser mi mayor viaje en moto hasta la fecha. Una vez más me doy cuenta que tenemos demasiada información en la cabeza y quizás sacamos muchas conclusiones anticipadas equivo-cadamente. Con la nueva Bonneville T120 me divertí haciendo curvas a ritmo alegre, rodé a velo-cidades de crucero legales (e ilegales) por largas autopistas, disfruté callejeando, y hasta me aventuré por senderos. Todo ello gracias a su facilidad de manejo y absoluta comodidad de mar-cha. Desde luego que con una Trail o Turing podría haber estado más cómodo, o haber llevado más equipaje, pero no lo he echado en falta. No te voy a liar con sus características técnicas. Eso es fácil que lo puedas leer en cualquier parte. Pero no pienses que la T120 es solo una moto para lucir palmito por la ciudad. Sus capacidades van mucho más allá de lo que a priori pueda parecer por el segmento en el que está encasillada. Si la Bonneville original era en su época toda una Su-perbike, la versión de hoy en día es una Roadster tan capaz como la que más. 

 

Pero además añado que las sensaciones a sus mandos me hicieron volar la imaginación hacia los tiempos de los pioneros en los viajes en moto. Quizás lo que en un principio fue una elección para ir a la moda del evento, se convirtió en un tributo a la historia que pude disfrutar en el Museu de la moto de Bassella. Paradojas de la improvisación, o los duendes del destino. Lo cierto es que  nunca más volveré a pensar en las motos de la misma manera.

 

¿Conoces a Ted Simon? ¿Has leído su libro “Los Viajes de Júpiter? ¿Sabías que recorrió más de 100.000km en cuatro años atravesando 45 países? Pues todo eso ocurrió entre los años 1973 y 1977. Y lo hizo sobre una Triumph Tiger 500 de la época.

 

Seguro que ya sabías que puedes ir hasta donde te propongas con la moto que quieras. Pero igual nunca habíais imaginado todo lo que puedes hacer sobre una de las nuevas Triumph Bonneville T120. Te invito a que la conozcas y me des tu opinión.

 

Oliver Padrón

Empresas Relacionadas
 
Te recomendamos
 
Volver a Viajes en Moto

Oliver Padrón descubre el “Viaje en Moto” visitando el Wheels & Waves

18 de Junio de 2016

Oliver Padrón descubre el “Viaje en Moto” visitando el Wheels & Waves
 
Canariasenmoto.com - El portal de la moto en Canarias - Aviso Legal - info@canariasenmoto.com - Mapa Web - Mapa Web Completo - Accesorios - RSS