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Noticia

La historia de Polo Arnáiz en su aventura sobre dos ruedas cruzando América de norte a sur, o cómo recorrer 75.000 km en tu moto y no morir en el intento...   

 

Polo Arnáiz, un empresario apasionado de las motos, se lanzó sin buscar ningún tipo de  respaldo, a la aventura por América y otros lugares del mundo a lomos de su Triumph Tiger 800 XC. Un viaje auténtico y lleno de experiencias sin igual  en el que lo más importante es tener ganas de abrir el gas y comenzar a recorrer kilómetros. Tras su periplo americano, con más de 75.000 km a sus espaldas y una vez recuperado de su fractura de tibia y peroné ha vivido otra aventura, esta vez, algo más corta, por España, pero igual de intensa. Y es que para disfrutar sobre la moto de grandes aventuras no hay que irse a la otra punta del mundo ni ser multimillonario.

 

Imagínate sentado en una terracita tomando una cerveza con un amigo, charlando sobre lo que más te gusta: las motos y viajar. De repente una idea loca cruza tu cabeza mientras mantienes una conversación sobre algo que siempre has deseado hacer, y tu pasión se hace palabra con una pregunta: ¿nos vamos?. Desde ese momento Polo Arnáiz comenzó a planear un viaje que le ha cambiado la vida. "Viajar me gustaba mucho y creo que todos hemos tenido alguna vez el sueño de recorrer el mundo, y si es en moto, mejor. De esta manera, uní las dos cosas y dije: me voy".

 

Sin embargo, para vivir una aventura por tu propia cuenta y riesgo, con ciertas garantías de éxito, o al menos algo tranquilidad, es necesario hacer una planificación inicial aunque probablemente luego te la saltes. Hay que tener en cuenta la moto que llevarás, qué seguro contratar, las rutas y lugares que quieres visitar y, por supuesto, según cuenta Polo, un respaldo económico; porque puede ocurrir de todo. Precisamente por eso él se considera una persona muy afortunada ya que tiene la suerte de haber podido vivir una aventura de este tipo sin la necesidad de depender de nadie.

 

 

Tal y como el propio aventurero afirma, "al principio del viaje, el dinero siempre ayuda y que te ayuden se agradece, pero buscar sponsor te obliga después a corresponderles. En definitiva, para mi, una aventura es para vivirla y disfrutar y no para imponerse obligaciones o vivir de ello porque entonces es cuando pierde parte de su esencia". Por tanto, según él mismo nos cuenta, para realizar un viaje de este tipo sí que se necesita dinero y una planificación económica realista: "para mí, viajar con menos de 2.000 € mensuales me parece una temeridad. Que se puede hacer, sí, que hay gente que lo hace, perfecto. Pero como se te empiecen a torcer las cosas puedes pasar de disfrutar de un viaje a pasarlo realmente mal".

 

Una vez que tuvo claro que ni su situación económica, ni su trabajo (que podía seguir desarrollando a distancia), ni su familia suponían un impedimento para su viaje; este madrileño de barba despeinada compró el billete de avión estableciendo así un punto de no retorno. Era hora de elegir moto y, puesto que desde su infancia había tenido más de 15 modelos diferentes, tocaba comparar con criterio. Después de ver muchas motos trail, acabó decidiéndose por una Triumph Tiger 800 XC para vivir su aventura: "Me gustó tanto el trato del concesionario y el funcionamiento de la moto que me dejaron durante todo un fin de semana que llegó el lunes y me la compré". Y una vez elegida y definido el viaje ya no había vuelta atrás, América le esperaba para vivir la aventura.

 

La experiencia americana      

Cuando Polo llegó a América sólo tenía claro que iba a pasar la primera semana en la casa de una amiga en Miami y a partir de ahí había marcado sitios por donde le gustaría pasar o visitar. Durante el primer mes de su estancia tenía todo lo básico más o menos controlado, pero en un viaje de este tipo los imprevistos están a la orden del día. Acontecimientos que te descolocan y te hacen replantearte todo, no tanto sobre la Tiger 800 XC, que cumplió como una campeona, sino de imponderables que van sucediendo.

 

Precisamente fue una de estas circunstancias imprevisibles la que hizo que Polo entendiese que daba igual lo controlado que tuviese el viaje y que tenía que aprender a adaptarse a cualquier circunstancia. Ahí estaba la aventura. 

 

En este caso, Polo llevaba bastantes días moviéndose por todo EEUU, haciendo uso de sus tarjetas de crédito en lugares diferentes en muy corto espacio de tiempo. Su banco, ante la posibilidad de que estuviesen haciendo un uso fraudulento de sus tarjetas, se las bloqueó, y así se quedó, a las puertas de la frontera con Canadá, con lo que llevaba encima. "En ese momento yo no podía llamar y sólo llevaba 150 € en el bolsillo, y digo sólo porque en aquel momento me pareció muy poco, aunque a día de hoy creo que con 150 € te da de margen para hacer muchas cosas. Estábamos a 0 grados, y seguía lloviendo, después de todo el día en estas condiciones sobre la moto. Entonces me colapsé hasta tal punto que me entró un ataque de pánico, nervios, ansiedad... No sabía dónde iba a dormir, qué iba a hacer, no sabía si el sitio donde me iba a quedar en Canadá iba a llegar con el dinero que tenía... entré en un bucle "muy chungo".  Y es que muchos piensan que ser un aventurero sólo tiene una parte positiva y unas vivencias extraordinarias, pero lo cierto, según nos cuenta Polo, es que un viaje de este tipo te enriquece enormemente, pero es necesario hacerlo con cabeza y estar preparado.

 

Finalmente me senté en la puerta de un hotel y les robé wifi para poder contactar con mi hermano en España. Él me hizo una reserva en un albergue pasada la frontera y me ingresó dinero en una tarjeta sin saldo que no me habían bloqueado, lo suficiente para que yo estuviera tranquilo". A partir de ese momento se produjo un punto de inflexión en el aventurero: "cambié. Dije: no puedo estar tan agobiado y darme este chungo por dónde voy a llegar o qué voy a hacer. A partir de ahí, te cambia la mentalidad y te permite perfectamente viajar sin saber a dónde vas".

 

Gran parte del Polo que salió de España se transformó aquel 3 de mayo para siempre. Hizo un reseteo mental rompiendo los miedos y bloqueos que él mismo se imponía y que aparecen al inicio de cualquier aventura. Empezó a valorar cosas que no valoraba y viceversa. Fue entonces cuando comenzó un viaje nuevo para él, mucho más apasionante, en el que nunca pensó tirar la toalla, hasta que el capricho del destino dio por finalizado el viaje. "Incluso el día que me caí con la moto, y estaba en el suelo con la pierna rota, con la rodilla recta y el pie mirando a Cuenca, lo único que decía era: "no, no, no, no". Y no porque me doliera, sino porque sabía que esto suponía el fin del viaje. En este punto, y tal y como nuestro aventurero afirmaba, contratar un buen seguro para la aventura, que te cubra cualquier posible eventualidad allá donde vayas, es la diferencia entre ir bien y tranquilo o pasarlo muy mal.

 

Tras recorrer todos los países de América de norte a sur, a excepción de 5 de ellos, quedó maravillado con el funcionamiento de su compañera de fatigas, su XC, con la gente y con los grandes parajes naturales en los que habitualmente dormía. Sin embargo, desde Alaska hasta Chile pasando por Canadá, EEUU, Méjico, todo América central, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Argentina, y aun habiendo visto las maravillas de estos países, Polo tiene claro un lugar único que no se puede comparar con el resto: El Salar de Uyuni. El recuerdo imborrable del mayor desierto de sal continuo y el más alto del mundo, situado en Bolivia, con una superficie de más de 10.000 km², permanecerá en su memoria. "Tuve la suerte de colarme dentro entre que lo abrían y cerraban por el paso del Dakar y conseguí hacer noche allí. Además pude ver el salar seco con sus formas hexagonales cuasi perfectas y al día siguiente me levanté con la finísima capa de agua que refleja el cielo y que da la sensación visual de estar andando por las nubes". Esa imagen quedó grabada en su mente y por suerte también en su cámara compacta, otra compañera infatigable, que conoció poco antes de iniciar su aventura. Y es que Polo nunca antes se había preocupado por la fotografía, y sin embargo, después de ver su increíble y a la vez personal trabajo fotográfico (sus fotos son particulares, al utilizar siempre un mismo filtro que les da mayor autenticidad), dispuesto a modo de sala de exposición en su perfil de facebook parece haberse convertido en una mirada incansable y creativa que nada se pierde.

 

La aventura está dentro de uno mismo y en el corazón de su moto      

Sin embargo, a la hora de vivir una aventura no es necesario cruzar el charco ni hacer muchos kilómetros hasta tu destino. De hecho, meses después de su vuelta del viejo continente, y una vez recuperado de su desafortunada caída, que le obligó a interrumpir esa experiencia vital de viajar por todo América a bordo de una moto, Triumph ofreció a Polo vivir una aventura por España con la nueva Tiger 800 XCx para que no echase tanto de menos a su querida "Macarena" (apodo de su Tiger 800) y pudiese disfrutar de las cualidades de la nueva saga de la Tiger 800. Sus sensaciones y experiencias son prácticamente iguales en España pero con dos diferencias básicas: en España el idioma te ayuda mucho y contaba con una moto de cualidades mejoradas.

 

Polo nos confiesa que decidió juntarse con un amigo, otro viajero que conoció en su aventura americana, en Oviedo para ir de allí a Barcelona y sin embargo, el día antes de salir no sabía ni donde iba ni donde iba a dormir. "De hecho al final me fui a Vigo. A partir de ahí, el resto fue surgiendo a lo largo de 10 días sin planificación, y a la aventura. Todo lo haces exactamente igual".

 

Lo que más le sorprendió cuando cogió la nueva XCx en el concesionario Triumph Madrid es que no veía ninguna diferencia con su moto. "Yo cogí la moto y... era mi moto: la posición, el sonido, etc. Lo cual para mí ya era perfecto. Pero a lo largo de los kilómetros te vas dando cuenta de las mejoras, grandes pero discretas, que tiene este modelo respecto a la Tiger XC". Polo, que es una de las personas que más kilómetros ha hecho encima de una XC, se ha convertido en la voz de la experiencia sobre esta maxitrail y además ha probado la XCx en todas las condiciones posibles, desde autovías a caminos, con sol y lloviendo, incluso con su mujer en la última parte del viaje. Esto le ha permitido notar que "son los pequeños detalles los que han hecho que no dudara si tuviera que cambiar mi moto por esta, aunque como es lógico, después de los kilómetros que llevo con ella, no la cambiaría, pero me la compraría sin dudarlo.  Son las cuatro 'cositas' que le faltaban a la otra moto, y que hacen de la Tiger una moto más redonda".

 

Y es que las versiones XCx, XRx, XCA y XRT de la familia Tiger son los modelos más equipados de serie del segmento trail de media cilindrada. Manteniendo las grandes cualidades del motor de 800cc de la Tiger estándar, con acelerador electrónico y la incorporación de serie de ABS y control de tracción desconectables, las XRx y XCx cuentan con mayores ayudas electrónicas, como sus 3 modos de conducción, 4 mapas de inyección seleccionables y control de velocidad. En concreto lo que más destaca Polo de la XCx son "las suspensiones WP, que han mejorado mucho el comportamiento de la moto, el control de velocidad, el confort del asiento, y la suavidad aún mayor de todo el conjunto".

 

Planes de futuro     

Tras su pequeña aventura por España a lomos de la nueva Tiger 800 XCx, una vez recuperado de su pierna, Polo no ve el momento de retomar su viaje americano que ya tiene fecha de partida. El 4 de diciembre, volverá a Chile a por su moto para terminar lo que no pudo acabar. Desde allí recorrerá los países que le quedan para acabar en Argentina.

 

A partir de entonces, el abanico de posibilidades de aventura con su amada "Macarena" es amplio: "después de allí me gustaría ir a Sudáfrica y subir la costa este del continente hasta llegar a Egipto y coger un ferry hasta Turquía, y desde allí volver a España. Aunque después dependerá de muchas cosas, por ejemplo por la situación que pueda existir con el "Estado Islámico", porque soy un aventurero pero no un inconsciente. Así que otra opción sería enviar la moto desde Chile hasta Corea del Sur y coger un ferry para volver por Rusia. La última opción sería que termine América y enviar la moto directamente desde Argentina, pero no es lo que me gustaría".

 

El viaje en cifras           

  • 2000 € / mes (20.000 € coste total aproximado del viaje incluyendo billete de avión y transporte de la moto). 
  • 10 meses hasta la caída. 
  • Prácticamente todos los países de América (Canadá, EEUU, México, Belize, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile) excepto Venezuela, Brasil, Uruguay, Paraguay y las Guayanas. 
  • Km: 75.000 km. 
  • 4.800 litros de gasolina. 
  • 5 ó 6 cambios de ruedas. 

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